Entrevista a Roberto Burutarán y a María Elena Roig

Aplicación del Decreto N° 127/2014: Obligaciones generales de empleadores en materia de salud y seguridad en el trabajo

El 19 de mayo estaba previsto que entrara en vigor el Decreto N° 127/2014 para toda empresa, pública o privada, con fin o sin fin de lucro, todas aquellas empresas con más de 5 trabajadores. Pero el pasado 11 de abril se firmó una nueva prórroga que establece que empresas e instituciones que tengan entre 5 y 50 trabajadores tendrán un plazo de 18 meses (es decir, hasta noviembre de 2020) a partir de la entrada en vigencia de la presente norma. Empresas e instituciones que tengan entre 50 y 300 trabajadores, serán progresivamente incorporadas al listado por ramas y sector de actividad.
De todas formas, antes de confirmarse esta prórroga, el abogado Roberto Burutarán y la médica María Elena Roig, hablaron con EL PUEBLO previo a dar una charla en la sede del Centro Comercial e Industrial de Salto sobre esta temática.
– ¿Entra en vigencia una legislación relacionada a la salud laboral?
Burutarán- En realidad, ya hace cinco años que hará ahora en mayo que el Ejecutivo dictó un decreto, el N° 127 de 2014, que hace referencia a temas que tienen que ver sobre seguridad e higiene en el trabajo. Este tema no es nuevo. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) hace muchísimos años que viene haciendo énfasis y dictando normas, ya sean convenios internacionales o recomendaciones, en el sentido de cuidar la higiene y la salud en los lugares de trabajo. Uruguay, respetando la tradición que ha tenido históricamente con el tema de ratificar convenios internacionales de OIT, en el año 88 ratificó tres convenios mediante la misma ley, que hacen referencia a estos temas. Uno de ellos es el 161, sobre servicios de salud. Obviamente que cuando uno ratificMaria Elena Roig y Roberto Burutaran (1)a un convenio internacional de OIT, se obliga a cumplirlo o a tomar decisiones en el sentido que marca el convenio.
Ya en el año 96, Uruguay creó una comisión intersectorial sobre este tema, donde estaba el BPS, Banco de Seguros, el Ministerio de Trabajo, y el de Salud, los trabajadores y los empresarios. Es una comisión que trabaja en este sentido. Esto se acordó porque OIT basa su sistema en lo que llaman “el tripartismo”, delegación obrera, empresarial y Estado. Pero a su vez, Uruguay allá por el año 97 dictó otro decreto en el sentido que las empresas deben, junto con los sindicatos, tener comisiones de base bipartita sobre tema de seguridad e higiene. Esto complementa la situación. Ahora, si la situación económica es delicada y esto cuesta plata, es otra cosa.

El análisis es que hace muchos años que Uruguay viene encaminado siguiendo la política de OIT en este tema, eso no se duda. A su vez Uruguay, en este último período también dictó una ley muy importante sobre la responsabilidad penal empresarial. Entonces, no se olvide que la primera ley laboral, que ya tiene más de cien años en Uruguay, fue la Ley de Accidentes de Trabajo y Enfermedad Profesional. Esa ley es la que estipula que el empresario, el dueño del medio de producción, debe proteger al trabajador en su integridad física y moral. Por lo tanto, las medidas deben ir tendientes a eso.
Esa ley, de comienzos del siglo veinte, se ha interpretado por los académicos más importantes que hablan que el empresario debe actuar con la diligencia de un buen padre de familia, aplicando la figura del Código Civil, o el buen hombre de negocios. Es decir, hacer todo lo que está a su alcance para proteger la integridad física del trabajador. Es responsabilidad del empresario hacerlo, y por lo tanto todas estas medidas normativas van hacia ese sector. Lo cierto es que este decreto, el 127/2014, comienza a regir ahora, el 19 de mayo, fecha en que fue publicado en el Diario Oficial.
– La entrada en vigencia de ese decreto, ¿a qué obliga al empresario?
Burutarán- Este decreto obliga a crear servicios de salud para prevención en lugares de trabajo. El ámbito subjetivo de aplicación de la norma comprende, primero, público, privado, con fin de lucro o sin él, esto implica que todas las empresas estatales están comprendidas, todas las empresas privadas, las cooperativas y las asociaciones civiles que no tienen fines de lucro están todas comprendidas, quien tenga más de cinco trabajadores están obligadas a implementar un sistema de salud. De 5 a 50 trabajadores es una primera franja donde tiene que haber un servicio de salud con un médico especialista del tema y un técnico prevencionista. Igualmente este decreto es como toda la normativa laboral, fija un piso simplemente. Por encima uno puede tener mayor diligencia y contratar a más profesionales, inclusive el decreto habla de psicólogos y asistentes sociales.
Lo más importante es que el decreto tiene algunas puertas abiertas, que es lo más complicado de todo, y no sé en qué momento el Poder Ejecutivo va a llenar ese vacío, supuestamente debería hacerlo con una Resolución del Ministerio de Trabajo. El tema es así, crea un sistema de servicios de salud y crea franjas. A partir de los 5 trabajadores hasta los 50, con intervenciones semestrales del equipo de salud. Y de 50 a 300, con intervenciones semestrales, y de 300 en adelante está la gran duda, porque es un servicio de salud pero queda la duda si ese sistema que tiene que ser interno o puede ser externo.
De la interpretación que yo hago, y analizando otros decretos sobre la materia, me inclino por decir que son servicios que pueden llegar a ser externos, no significa que sean necesariamente internos, pero a su vez tienen que tener una característica, ser permanentes.
– ¿Eso no estaría cubierto por el FONASA?
Burutarán- Sí. El Sistema Nacional Integrado de Salud cubre supuestamente todo esto…
– ¿No sería entonces un sistema redundante?
Burutarán- Puede y no, depende de dónde lo mires, porque ¿qué se busca con un servicio de salud? Que sea a medida de la empresa. Porque, ¿qué es lo que pasa? Cuando uno tiene una empresa, el empresario debe garantizar que el medio ambiente del trabajo no provoque daños a los trabajadores. Esa es la primera obligación que tiene. Y que la maquinaria que pueda usar, no le ocasione daño. Por lo tanto, esta primer conclusión implica algo inevitable, que los medios de seguridad son la última ratio. Como última instancia puedo tener mecanismos de cuidado especial o medios de seguridad que el trabajador use, pero si una máquina en su funcionamiento de por sí le causa daño a un trabajador, se va a tener que reestructurar esa máquina, readecuarla al sistema, porque es así que funciona. Acá se parte de un sistema de especificidad y de hacerlo a medida, que obviamente me da la impresión que el Sistema Nacional Integrado de Salud no tiene la estructura como para cubrir eso.
– De acuerdo a la realidad económica que el país está viviendo, ¿se está preparado para que las empresas puedan enfrentar la obligatoriedad que marca la legislación?
Burutarán- Una cosa es la situación económica, que nadie puede desconocer, con una tasa de desempleo que es altísima en un contexto de recesión que no es local, es regional. Ahora, me da la sensación que Uruguay debe ir por este camino porque es el adecuado. No se trata que lo haya elegido este último gobierno o el anterior, no no, lo dije al comienzo, Uruguay ratificó este convenio sobre seguridad e higiene en el trabajo en el año 88. Va por otro lado, entiendo que esto le traerá más costo a las empresas, ahora, estoy seguro que si le preguntamos a la doctora Roig, quien no por defender su trabajo nos dirá que esto es óptimo para un país porque la experiencia indica que los países desarrollados tienen un sistema muy diversificado de salud. Lo que habría que estudiar es cómo se financia.
– Lo cierto es que esto entra en vigencia dentro de unos días…
Burutarán- Esto entra en vigencia ahora. Lo que es cierto es que quien tiene la responsabilidad de instrumentarlo es la empresa, lo dice expresamente la ley, y quien va a fiscalizar es la Inspección General del Trabajo, que es la que tiene competencia en esto, la ley se lo asigna, y a su vez, las sanciones pueden ser severas, pueden ir desde una amonestación hasta una clausura, y lo cierto es que el Ministerio inspecciona a las empresas.
– ¿Las empresas no podrán excepcionarse una vez que entre en vigencia?
Burutarán- No hay excepciones, el decreto no lo prevé. La única excepción es la empresa de menos de 5 trabajadores. Pero es cierto que hay vacíos, por ejemplo, uno se puede preguntar, 5 trabajadores ¿de qué naturaleza? ¿Permanentes, zafrales, transitorios? Ahí queda un vacío que no está claro. Hace muy poquito salió el decreto reglamentario que atiende todo el trabajo de personas con diferentes discapacidades, y la incorporación a los medios de producción, a las empresas. Ahí habla expresamente que se considera la cuota dentro de lo que se debe insertar un trabajador; o sea, habla de trabajadores permanentes, y en el decreto reglamentario define lo que son los permanentes, excluye a los zafrales y los transitorios. Entonces, da la impresión de que acá falta algo más. Por otro lado, una de las preguntas que uno se hace enseguida es, ¿cómo hago con una empresa que tiene sucursales, y distintas sucursales distribuidas en el país?
Por ejemplo, yo conozco a la Universidad de la República que tiene un sistema de salud interno, pero lo tiene en Montevideo. Entonces, ¿cómo hace? Y está obligada a tener servicio de salud. Esas dudas interpretativas son las que están en este momento.
– Por ejemplo, una estancia con más de cinco peones rurales, ¿está comprendida en esta legislación?
Burutarán- Si, claro. El ámbito subjetivo de aplicación es total, no queda nada afuera. Es una realidad, y es así porque el mundo se maneja de esa forma.
– ¿Cuál es la visión médica de la entrada en vigencia de esta norma?
Roig- La ley estipula que tiene que tener un médico con la especialidad de Salud Ocupacional, que si bien no es una especialidad nueva, data de 1600 prácticamente, de (Bernardino) Ramazzini, que nosotros consideramos como el padre de la Salud Ocupacional, es recientemente conocida en Uruguay. Básicamente es una rama de la salud pública y es una especialidad eminentemente preventiva, porque trabaja en la prevención de la aparición de enfermedades y de accidentes en el lugar de trabajo. Esa es básicamente nuestra función.
En lo concerniente al trabajo, lo hacemos con lo que son los técnicos prevencionistas, también con los tecnólogos en salud ocupacional, con quienes hacemos la vigilancia de la salud de los trabajadores. Esto implica, por ejemplo, conocer en qué estado el trabajador ingresa a la empresa. Para eso hacemos lo que se llama “exámenes médicos de ingreso”, con eso evaluamos también a qué va a estar expuesto el trabajador y las condiciones, y si está apto para ese puesto.
– ¿Debe tramitar también el carnet de salud?
Roig- No. Digamos que el carnet de salud es básico, y hay un decreto también sobre eso que es para el diagnóstico básicamente de enfermedades prevalentes en la población en general. Entonces el carnet de salud se enfoca al diagnóstico precoz de lo que es la hipertensión arterial, la diabetes, lo que son sus repercusiones en otras patologías a nivel renal, vascular, los cánceres, por eso es que se exige en la mujer el papanicolau y la mamografía más allá de los 40 años. Son enfermedades prevalentes en la población en general. De estas causas nos morimos básicamente los uruguayos, las enfermedades cardíacas y cáncer.
Entonces, para hacer un diagnóstico precoz, el Estado exige el carnet de salud que es la forma de hacer un estudio de toda la población, pero no es específico respecto a lo laboral, porque cada trabajo tiene un potencial de riesgo para la salud, tanto a nivel físico como mental, en mayor o menor grado, y lo que nosotros hacemos es diagnosticarlo y tratamos de eliminar el riesgo, o sustituir la sustancia o la condición generadora de esta fuente del riesgo.