Es Hora de Volver a Casa

Recordar los momentos vividos, tener presente a los que ya no están y tratar de tener un instante que quede en la retina para el resto de la existencia, es parte de la celebración que la inmensa mayoría de las personas tratará de tener una vez que baje el sol, de este 24 de diciembre. navidad
La celebración de la Navidad tiene muchos significados. Entre ellos, el de juntarse y vivir un momento único en familia que nadie debe dejar de lado. Y para esto muchos se preguntan ¿qué es vivirlo en familia? Familia puede ser la que ya conocemos todos, padres, hijos, esposos, hermanos, primos, etc. O también amigos o seres queridos que nos hacen sentir momentos únicos que generalmente no disfrutamos.
Hay una publicidad alemana de una cadena de supermercados de ese país que a mí me gusta mucho. El padre tiene tres hijos ya crecidos, los que además de tener sus vidas tienen sus propios hijos y sus obligaciones. Por eso muchas veces, casi sin darse cuenta, le van pasando los días como a muchos de nosotros sin disfrutar de la ocasión de estar con sus seres queridos.
El padre, ya anciano, los llama para verlos y año tras año, el encuentro se va postergando, si bien recibe el saludo de sus hijos y nietos a través del teléfono el mismo se vuelve una voz en el éter, cuasi vacía para un anciano que ve cómo se le escapa la vida por una ventana mientras sus hijos ya no comparten su tiempo con él.
Entonces él mismo decide hacer una cosa, simular su muerte y mandarles a sus hijos la invitación para su funeral. El mismo se cumpliría justo el día de Navidad. Entonces la imagen muestra cómo en el momento que está cada uno en lo suyo, con sus vidas, totalmente ajenos a lo que siente ese hombre por no ver a sus únicos seres queridos en este mundo, sus hijos, van recibiendo de distintas maneras la triste noticia de que su padre ha fallecido.
Uno es financista en Shangai (China) y los otros dos trabajan en distintos lugares de Alemania. Cuando de repente les avisan que su padre falleció y que el funeral será en su casa el día de la Navidad, jornada que tanto negaron pasar junto a su padre y en consecuencia se la habían terminado perdiendo la oportunidad, para siempre.
El motivo, no solo sirvió para que el padre pudiera ver a todos sus hijos y a sus nietos juntos, sino además para que ellos se vieran entre sí, ya que hacía años que ninguno compartía la navidad con el otro. Y en ese momento los unía la angustia y el dolor de ver partir a su padre, luego de haberle negado la visita en varias ocasiones pensando que siempre habría oportunidad para volver a encontrarse.
Abrazados por el triste momento ingresan todos a la casa, que también era el lugar donde nacieron y se criaron de niños y adolescentes antes de volar cada uno con sus alas propias. Esta vez entraban a ese lugar que tantas veces los cobijó junto a sus compañeros de vida y a sus hijos.
Allí se encontraron con una larga mesa servida y con las velas encendidas. Todos se miraron hasta que apareció de repente la persona que era el motivo de su encuentro en ese lugar y les dice “esta era la única forma de poder verlos a todos”. Y todos rompieron en llanto de emoción y alegría. Se sentaron alrededor de la mesa y compartieron la cena de Navidad, por primera vez en muchos años todos juntos. Lo más importante, fue ver la alegría en sus caras. Era una expresión que no era traducible en palabras porque la felicidad de estar juntos venía del alma.
Hoy es un día como esos, donde todos tenemos que estar juntos y nuestra felicidad debe provenir del espíritu. No importa lo que haya para comer en la mesa ni la frivolidad de un regalo material al pie de un arbolito adornado con globos y luces, pero que debe significar muy otra cosa.
Lo que importa es la alegría de volver a estar juntos, de encontrarnos con nosotros mismos y con quienes nos rodean, sin importar si están a nuestro lado o si están más allá de la frontera más cercana. Porque hoy, lo mágico que tiene este día, es que no hay barreras para que podamos comunicarnos con quienes más queremos, para decirle acá estamos.
Justamente porque hoy, más allá de que estemos con la familia que elijamos que queramos tener, siempre vamos a estar con quienes amamos en nuestro hogar. Porque hoy más que nunca, es como dice el final de ese spot televisivo que nos regaló la empresa alemana Edeka en 2016, hoy es Hora de Volver a Casa. Y ahí es donde tenemos que estar. Feliz Navidad para todos.

HUGO LEMOS