Estudio y trabajo: Jonhatan Almeida

¿Cuál es la profesión que cursas y donde la realizas?
La profesión es Psicología y la realizo en el CeNUr Litoral Norte, de la Universidad de la República en Salto.
¿Dónde y en que se basa tu actividad laboral?
Hace poco más de seis años que trabajo en CO.SAL.CO. Ahora estoy en carnicería, pero pasé por casi todas las secciones. Está bueno aprender de todo siempre.
¿Fue mucho esfuerzo llevar adelante las dos actividades?
Estoy comprometido con varias cosas, pero las más importantes son la facultad y el trabajo. Cuesta un poco, en fechas claves más que nada, como en diciembre que hay que rendir exámenes y en el trabajo a tope por las fiestas, es bastante estresante.
Durante el resto del año la voy llevando con algunos atrasos, pero con muchas ganas de cumplir objetivos y sobre todo aprender.
¿Lograste adaptarte con facilidad a las mismas?
En parte sí, me gusta mucho la carrera, me motiva aprender. Tiene sus altibajos, pero son necesarios los días que no quiero saber nada de leer ni pensar, solo quiero tomarme un café o sentarme en la plaza a leer y distraerme para volver con todo.
¿Te haces tu tiempo para alguna recreación?Estudio y trabajo
Sí, es necesario para la salud mental.
Hago bastantes actividades en determinados períodos del año, por ejemplo en tiempos de carnaval estoy a full con la murga, es una pasión que no se puede dejar de lado. Demanda mucho tiempo, pero es hermoso. Durante el año me tengo que dividir en entrenar, ya que practico handball y también estoy aprendiendo a tocar saxo y con aspiraciones de hacer teatro. Y a veces duermo (sonríe).
¿Te sientes afortunado de poder cumplir este sueño?
Si, Hay momentos que uno piensa que querés dejar todo porque frustra, pero solo hay que tener paciencia. La fortuna radica más en el contexto, en los compañeros de trabajo que aguantan cuando me tengo que ir temprano dejando el horario y dejan a sus familias por hacerme un favor, también si falto porque tengo un examen y el estrés que eso me genera. En los amigos de estudios que ayudan todo el tiempo, guiando y compartiendo los textos que leyeron para hacerme un poco menos difícil la cosa. Y el sostén en esos días, la familia, aunque hoy vivo solo siempre están para compartir un arroz con queso o un asado.
¿Qué planes tienes en mente?
Primero recibirme para poder trabajar de lo que estudio y viajar. Tuve la suerte de viajar a muchos lugares, primero con el handball y luego con amigos y es lo que quiero seguir haciendo, conocer otros contextos, otras realidades y personas. Quiero seguir disfrutando cosas simples como la murga, la música y el deporte que son las cosas que me han dado muchas satisfacciones en lo que va de mi vida y seguir buscando felicidades y encontrando tristezas por la vida.
¿Cuál sería tu mensaje a aquellas personas que no se animan a imitarte en lo que haces?
«Podes perder todas las discusiones, podes perder la cordura, nunca pierdas la locura de animarte y arriesgar…» (Cayó la cabra, 2019). Aprendemos tanto a mantenernos en el molde, estereotipos de vida, aunque suframos de determinadas cosas, miedo nos da cambiar y volcarse a lo nuevo y ahí es donde ocurre la magia, en lo nuevo. Creo que somos tan ínfimos en las inmensidades que nos rodean y nos hacemos un poco más grandes por los sueños que tenemos y concretamos. No es fácil, el camino es largo, pero hay que transitarlo, hay que moverse constantemente y no esperar, la vida pasa muy rápido y a veces nos pasa por encima sin darnos cuenta y cuando reaccionamos no nos queda más vida o peor, no hay más ganas. No me siento ejemplo de nada, solo sigo lo que quiero. Tengo una admiración por compañeras y compañeros, gente grande y con hijos que encaran todas sus responsabilidades con la mejor onda y eso es admirable, también nos motivan a nosotros los más jóvenes a seguir y meterle porque la historia es nuestra, hay que ser protagonistas en ella. El momento es ahora, hay que animarse ahora, los años van a pasar igual quizás con menos emociones, pero pasan y no paran.