Aprovechando la Feria, habría que pensar en un nuevo juzgado Penal para Salto

Para la justicia estamos de Feria, algo que al sistema le sirve para dos cosas: bajar la pelota al piso y revisar todos los casos que vienen siendo atrasados por la burocracia que imponen los plazos procesales, los que muchas veces se extienden mucho más allá de lo previsto en el CGP, entonces los funcionarios se dedican a ver qué está pasando con tal o cual asunto que viene atrasado, con tal documento que aún no llegó a la sede y con todo esto, si realmente funcionara así, se busca poner un poco la casa en orden.

Pero también sirve para que quienes no se ven beneficiados con la licencia mensual en el mes de enero, algo que muchas veces les toca a los funcionarios de mayor experiencia y sobre todo a los que ocupan cargos profesionales, llegan al habitual recinto laboral más flojos de ropa, sin tanta solemnidad y con menos protocolo, se sientan más distendidos y pueden ver pasar el verano por la ventana de la oficina.

Aunque para la Justicia Penal no todo es tanta Feria, ya que la actividad se vuelve intensa porque la gente no descansa porque sea enero y estén todos de asueto, las personas se comportan como les dicta la conciencia y eso promueve denuncias, actuaciones policiales y remisiones ante el juzgado que debe poner a un juez de turno, llamado juez de feria, para que adopte resoluciones y en tal sentido, actúe como la ley lo establece.

Sin embargo, da la sensación que en muchos casos, los jueces de Feria, que subrogan a los titulares de esas sedes durante las vacaciones, se toman los temas con mayor tranquilidad y apuestan a tirar la pelota para adelante. “Que se encargue el que viene”, algo así como “Yo lo proceso y el resto no me corresponde, que lo maneje el titular de la sede”.

Esto puede llegar a causar un perjuicio para el justiciable, ya que muchos procesamientos que son dictados por jueces cuya materia no es el derecho penal, pero que por una cuestión administrativa deben cumplir con ese rol durante un tiempo, pueden generar un perjuicio para la sociedad.

Pero más allá de esto, hay algo que es muy importante destacar y tener en cuenta, que ante tanta cantidad de casos que surgen diariamente en materia Penal, sería necesario reclamar para Salto la creación de un nuevo Juzgado Penal que ayude a atender la andanada de hechos que se registran cada día, pero sobre todo a resolver muchos de los temas que quedan inconclusos o que demoran sobre todo por la falta de capacidad resolutiva que tienen las dos sedes ya existentes.

En ese sentido, los altos magistrados deberían tener en cuenta esto a la hora de invertir el magro presupuesto que tiene el Poder Judicial, que tiende a crear oficinas en otros puntos del país, pero que descuida al norte del país, que se ve necesitado de generar instrumentos de respuestas a los reclamos de la gente y la creación de una nueva sede penal, ante el crecimiento demográfico del departamento y la conflictividad existente, no está mal pensarlo.







Recepción de Avisos Clasificados