La Policía tiene un marco legal para el uso de arma de fuego, el mismo está claro y la ley los ampara

“Porque la ignorancia no sirve de excusa”

Ayer en Salto los funcionarios retirados de la Policía, manifestaban su disconformidad con la falta de protección legal que aducen tener a la hora de actuar. Dicen que una cosa es lo que pueda decir el frío texto de la ley y otra muy distinta, es lo que ocurra a la hora de tener que actuar en un procedimiento.
Pero por eso es buena cosa saber qué dice el texto de la ley 18.315 que es la Ley de procedimiento policial que rige en el país desde hace unos 10 años y que si bien ha sufrido variaciones, permanece en lo fundamental y le da margen de actuación a la policía en los casos que la misma amerita.En el marco de su actuación, el artículo 21: establece la Identificación y advertencia policial. Y dice que “en las circunstancias establecidas en los artículos precedentes, el personal policial se identificará como tal y dará una clara advertencia de su intención de emplear la fuerza con tiempo suficiente para que los involucrados depongan su actitud, salvo que exista inminente peligro para su vida o integridad física o para la de terceras personas”. Aunque allí no dice qué deben hacer en el caso de que los mismos no depongan su actitud y en ese sentido haya un claro riesgo de ataque a la integridad física de las personas o de los funcionarios policiales. En tanto, el artículo 22 se refiere a “Límites para el empleo de las armas de fuego”. Y dice muy claramente que “en el marco establecido por el artículo 20 de la presente ley, el uso de armas de fuego es una medida extrema.
No deberán emplearse las mismas excepto cuando una persona ofrezca resistencia armada al accionar policial, o ponga en peligro la integridad física o la vida del personal policial actuante o de terceros y no se la pueda reducir o detener utilizando medios no letales”.
En la serie de variantes que ofrece este artículo deja claro que el personal policial puede actuar con armas en casos de extrema peligrosidad y riesgo inminente, sobre todo en la última parte cuando dice que no queda otra que usar armas letales.
El artículo 23 refiere al “Empleo de armas de fuego”. Y dice que las mismas se deben usar “cuando el empleo de armas de fuego sea inevitable, conforme con lo dispuesto por el artículo anterior, el personal policial, bajo su más seria responsabilidad: A) Actuará con moderación y en proporción a la gravedad de la agresión o la conducta ilícita que se trate de reprimir. B) Reducirá al mínimo los daños y lesiones que pudieran causar al agresor. C) Garantizará que se preste de inmediato asistencia y servicio médico a las personas heridas o afectadas. D) Procurará que los familiares de las personas heridas o afectadas tomen conocimiento de lo sucedido en el plazo más breve posible”. Por lo tanto el Artículo 24 consagra el “Deber de informar” diciendo que “Toda vez que un policía dispare su arma de fuego deberá informar de inmediato y por escrito a su superior. Se exceptúan de la presente disposición los disparos que se realicen con fines de instrucción en establecimientos policiales autorizados y equipados a esos efectos”. El marco legal está claro, las consecuencias que el empleo de un arma de fuego, así como sus límites también y en tal sentido, es que la Policía debe saber cuándo y cómo actuar.

Hugo Lemos