La segunda puede dar vuelta todo

“Porque la ignorancia no sirve de excusa”

Las sentencias interlocutorias, que son las de primera instancia en un juicio laboral, tienden a convertirse en un dictamen con naturaleza provisoria, en función de que por lo general se han dado una serie importante de casos en que los tribunales de segunda instancia, han revocado en el mayor de los casos, las sentencias que se creían definitivas y que ante una apelación, era solo cuestión de formalismos procesales, ya que las mismas venían desde Montevideo con la ratificación de lo dictado en Salto.
Esto habla a las claras del principio de independencia judicial, que si bien tiene otros pormenores, habla de la libertad que tienen los magistrados para fallar en los casos ajenos incluso a lo que otros tribunales entiendan sobre el mismo caso. Además de la discrecionalidad que tienen los jueces para entender sobre los asuntos, pese a que los mismos vengan con un sello de un fallo ya predeterminado.
Aunque muchos operadores del sistema judicial, ya adoptaron la postura de que la primera instancia no es la mejor noticia que se le puede dar al justiciable interesado en la causa, sino que por el contrario, la segunda instancia pasa a ser en la mayoría de los casos la definitiva y la que realmente convalida el trabajo realizado, por más incomprensible que pueda llegar a ser en la mayoría de los casos.

Hugo Lemos