Leyes de mi país

¿Cuál es el origen de las Leyes de Urgente Consideración (LUC)?

Nunca antes la gente habló tanto de una ley de urgente consideración, hasta una sigla le pusieron, LUC, le dicen los medios para abreviarla y que la gente hasta quizás empiece a tararearla como si fuera una canción.
Más allá del chiste, lavara que se pudo el gobierno entrante con una ley de 452 artículos que pretende establecer nuevos y grandes lineamientos para la vida del país, es bastante alta. Pero de ¿dónde saca la potestad un gobierno para hacer una ley de esta naturaleza? ¿Puede enviar una vez asumido un proyecto al parlamento con carácter de urgente consideración? Veámoslo aquí.
La Constitución fue reformada muchas veces, pero la última gran reforma, fue la del año 1967 y allí se estableció en el artículo 168 de la misma, que el Poder Ejecutivo tiene facultades para hacer esto.
En el numeral 7º de este artículo, el Poder Ejecutivo «puede proponer a las Cámaras proyectos de ley o modificaciones a las leyes anteriormente dictadas.
Dichos proyectos podrán ser remitidos con declaratoria de urgente consideración» y ahí está la madre de la criatura, la fuente jurídica en la que se basa el gobierno entrante para remitir el famoso, polémico y discutido proyecto de ley.
«La declaración de urgencia deberá ser hecha simultáneamente con la remisión de cada proyecto, en cuyo caso deberán ser considerados por el Poder Legislativo dentro de los plazos que a continuación se expresan, y se tendrán por sancionados si dentro de tales plazos no han sido expresamente desechados, ni se ha sancionado un proyecto sustitutivo. Su trámite se ajustará a las siguientes reglas: a) El Poder Ejecutivo no podrá enviar a la Asamblea General más de un proyecto de ley con declaratoria de urgente consideración simultáneamente, ni enviar un nuevo proyecto en tales condiciones mientras estén corriendo los plazos para la consideración legislativa de otro anteriormente enviado».
En su literal b) excluye de la urgente consideración al Presupuesto nacional y a todos aquellos para cuya sanción se requiera el voto de los tres quintos o dos tercios del total de componentes de cada Cámara.

Hugo Lemos