Lo positivo de todo esto, es la discusión

Hasta hace un tiempo poco y nada se sabía de la ley Nº 19.684, conocida hoy ante la opinión pública como la ley trans. La norma, que establece una serie de derechos para las personas que optan por esa condición y orientación sexual, sobre todo con respecto a determinados reconocimientos sociales. Pero también determina la posibilidad de los mismos de acceder a determinados tratamientos de hormonización solventados por el Estado.
Si bien la idea no es entrar en la discusión per se de la ley, es muy importante poner en debate el contenido de una norma. Y lo es por el simple hecho de que todos los ciudadanos de este país estamos a merced de las normas que produce y sanciona el parlamento uruguayo.
Cuando el mismo reúne a sus senadores y diputados con la finalidad de elaborar una norma, lo debe hacer en función de una necesidad social para que su impacto devenga en un colectivo de la población o de la misma en su conjunto.
Por eso es importante, que al menos la mayoría de las normas que se promulgan después por el Poder Ejecutivo para su entrada en vigencia, sean debatidas y discutidas por la opinión pública en su conjunto, porque de hacerlo, haríamos leyes más sanas para el conjunto de los uruguayos, ya que los legisladores no pueden meter cualquier cosa en las mismas y además fortaleceríamos el sistema, porque estaríamos empapados de nuestros derechos y obligaciones, algo de lo que hoy, en la gran mayoría de los casos no tenemos ni idea, y que como lo establece nuestro Código Civil y reza en este espacio “la ignorancia de las leyes no sirven de excusa para no cumplirlas”, quiere decir, que vale lo mismo.
Por eso, dentro de las cosas que promueva o no promueva esta norma, y de los alcances que establezca o no la ley, lo importante, lo saludable para el conjunto de la población es haber podido llegar a esta instancia, con el fin de enriquecer el debate y de dar la discusión de lo que queremos como sociedad.
Porque así deberían ser las cosas en un Estado de Derecho, donde la población debe discutir y analiza las leyes y saber dónde estamos parados. Así que más allá de lo que salga el domingo, la idea es que si hay referéndum sabremos un poco más del contenido de la norma, y de lo contrario, lo positivo es la discusión pública de todos estos temas, de un lado y del otro.
Pero lo que sí hay que erradicar es el agravio o la tergiversación adrede de las cosas. Ojalá todos tengamos la madurez como para poder hacerlo.

Hugo Lemos