Preocupa que el Estado vulnere las normas constitucionales que protegen la libertad de expresión de sus ciudadanos

“Porque la ignorancia no sirve de excusa”

La libertad de expresión está consagrada en el artículo 29 de la Constitución de la República, con esa base y con el artículo 7º que establece a la Libertad como uno de los derechos inalienables del hombre, fue establecido otro artículo importante de la Carta Magna, el 57, que refiere a los sindicatos y a que el Estado deberá garantizar su existencia y su reglamentación.
Pero no hay libertad sindical sin libertad de expresión, de protestar y de decir lo que se piensa ante una situación que pueda llegar a ser considerada injusta para un grupo de trabajadores. Eso fue lo que pasó el lunes, cuando dos trabajadores de un sector de la actividad quisieron expresar su malestar por la situación que están atravesando y fueron reprendidos, primero por el ministro del Interior que les pisó la pancarta y se paró encima de ellos, impidiéndoles la protesta; y segundo cuando permitió que los mismos fueran sacados por su custodia y entregados a la Policía, como si fueran delincuentes.
Los mismos no hicieron otra cosa que protestar dentro de sus derechos constitucionales y plantearon la posibilidad de hacerle saber a las autoridades su disconformidad con la situación que están viviendo. Pero sus derechos fueron vulnerados por la autoridad, algo que no debería suceder jamás, porque más allá de que los mismos estén sindicalizados o no al sector de la actividad que decían representar, no dejan de ser trabajadores que están gritando lo que les pasa dentro de la libertad constitucional que tienen para hacerlo, sin tener que pasar por una comisaría por eso.
Pero más vulnerada se ha visto su libertad cuando los mismos han sido expuestos por los servicios de inteligencia de la Presidencia, quienes aportaron sus datos personales para buscar con esto una campaña de descrédito, tal como ocurrió con el colono que enfrentó al presidente Tabaré Vázquez.
Ese tipo de práctica burda solo deja en evidencia una violencia sistemática contra quienes ejerciendo sus derechos constitucionales, se manifiestan públicamente contra un gobierno. Prácticas violatorias a la Constitución, algo que no debería ocurrir jamás en un Estado de Derecho.

Hugo Lemos







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