Salto está pasando mal

“Porque la ignorancia no sirve de excusa”

Salto viene atravesando una ola delictiva sin antecedentes. A razón de un asalto armado por día. Se trata de hechos violentos que no tienen antecedentes en una sociedad que estaba acostumbrada a vivir en una paz cuasi provinciana, a decir de la exministra del Interior Daisy Tourné.
“Salto es un lugar con una paz provinciana, deben cuidar y preservar eso” me dijo una vez y lo hizo en el año 2007, justo luego que una banda de narcotraficantes colombianos y brasileños fueran capturados en un establecimiento rural con el mayor cargamento de cocaína que se recuerde en nuestro departamento, cerca de 500 kilos que iban a ser transportados en avioneta.
Pero el tiempo pasó, los cambios sociales vinieron a una velocidad que asusta y la vorágine hizo que la pérdida de códigos de convivencia, ante una sociedad cada vez más fragmentada, desataran una ola interminable de violencia. La cual tampoco está considerada como para que la Policía adopte las medidas de seguridad enumeradas en el artículo 168 de la Constitución de la República, pero sí vulneran el principio básico de que el Estado debe garantizar la seguridad de la población y que está en el artículo 7 de la carta magna.
Somos una comunidad de apenas 128 mil habitantes, casi diez veces menos que la de Montevideo, pero en proporción mucho más violenta.
Los robos ya no ocupan la agenda de los medios de comunicación locales desde hace mucho tiempo, sino que ahora la serie interminable de bocas de venta de drogas que pretenden ser combatidas por la Policía con narcos que se disputan el territorio y generan balaceras que por ahora solo dejan heridos y no muertos, las rapiñas interminables, los arrebatos en pleno centro y a toda hora y encima lo de ahora, los violentos asaltos que rayan en la figura delictiva del copamiento, tienen sin tregua a una Policía que hace cada vez más lo que puede, obteniendo cada vez menos resultados.
La gente está asustada, tener un comercio desde un kiosco hasta un restaurante y manejar dinero, es un trabajo de alto riesgo, y lejos de estar siendo tremendista la apacible comarca que recibió a estrellas como Raffaella Carrá, Palito Ortega, Los Parchís o figuras como el Papa Juan Pablo II, ha pasado a ser un lugar donde realizar un espectáculo público genera dudas y temor por lo que pueda resultar del mismo.
No hay una estrategia policial adecuada o la institución carece de los recursos necesarios como para ponerle fin a todo este asunto. O, por el contrario, las autoridades del Ministerio del Interior no han tomado en serio esta preocupante situación que padecemos quienes estamos a 500 kilómetros de la Plaza Independencia, donde allí el robo de un paquete de garrapiñadas es asunto de atención para las autoridades, por el solo lugar donde se llevan a cabo los hechos.
Salto está pasando mal, las autoridades pelean con uñas y dientes pero no les alcanza, y cuando golpean la puerta en Montevideo, nadie atiende, quizás ahí está el mayor problema.

Hugo Lemos







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...