Con la Dra. Cristina González. “Necesitamos que la comunidad responda”

A medida que se acercan las altas temperaturas, es cuando más alerta tenemos que estar ante los flebótomos de la Leishmaniasis.
El principal reservorio de Leishmaniasis visceral urbana, son los caninos domésticos. Siendo la principal fuente de infección para los vectores.
El periodo de incubación varía de 3 meses a 7 años y los signos clínicos pueden aparecer poco después de adquirir la Dra. Cristina Gonzálezinfección, pueden no aparecer nunca o pueden manifestarse en cualquier momento de la vida especialmente frente a una inmunosupresión. Es importante resaltar que los caninos infectados, con o sin síntomas, pueden transmitir la enfermedad.
Si bien recordamos, en el año 2010 la Lutzomyia longipalpis fue capturada por primera vez en las localidades de Bella Unión y Salto y en febrero de 2015 se detectaron los primeros casos de Leishmaniasis por Leishmania infantum en perros de Arenitas Blancas.
Recordándonos cuál es la condición en la cual nos encontramos y cómo trabaja el M.S.P., conjuntamente con otras instituciones al respecto, dialogamos con la Dra. Cristina González, que comenzaba diciéndonos:
“Nosotros trabajamos desde siempre con la CODETRIVA, ley que rige en la tenencia responsable de animales y el maltrato animal.
A ese nivel actúan Sub Secretarios del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, del Ministerio de Salud Pública, Ministerio del Interior y un representante del Congreso de Intendentes.
COTRIVA: trata todo el tema que tiene que ver con el chipiado de los perros y con el maltrato animal en su totalidad. Y tiene su expresión en lo departamental con las CODETRIVAS, estando éstas conformadas por los Ministerios del Interior, de Salud Pública y Agricultura y Pesca, más la Intendencia, trabajando en conjunto. También contamos con la Comisión Nacional de Zoonosis, como órgano desconcentrado del M.S.P. A través de ella, el M.S.P y las Intendencias e Instituciones locales que integran el CECOED, trabajamos en lo que en el departamento es la Leishmaniasis.
¿Cuánto hace que se la descubrió en Salto?
A la mosca Luxomia, hace aproximadamente tres años. Es la que produce la enfermedad en el perro, actúa como reservorio y puede ser transmitida al humano.
El tipo de Luxomia que tenemos, ataca a las vísceras del ser humano y no hemos tenido casos en humanos.
Estas enfermedades, como también es el dengue vienen para quedarse, es por ello que seguimos trabajando. No podemos abatirlas porque son producidas por flebótomos. Lo que sí podemos hacer es disminuir su población, reduciendo los riesgos que tenemos de la enfermedad, que llegue al hombre y retrasarla muchísimo en el tiempo.
¿Recordamos los riesgos?
Como toda enfermedad que provoca al flebótomo, está incorporado el riesgo ambiental. A diferencia de la enfermedad del Dengue y otras que se producen por el Aedes Aegiptis, la mosca de la Leishmaniasis deposita sus huevos en tierra, por ende mucho más difícil erradicarla. Todo lo que tiene que ver con la limpieza de hojarascas y residuos domiciliarios, hay que prestarle mucha más atención y es ahí, cuando necesitamos que la comunidad responda. También conjuntamente con la Intendencia llevamos el mensaje al vecino, de que debe limpiar su fondo, su jardín. Tiene que tener cuidado con las mascotas, de que estas no ingrese a los domicilios y que no duerman adentro de las casas.
Acostumbrándolos a que estén afuera, siempre.
¿Luego de detectar al flebótomo en Arenitas Blancas, por donde siguió alerta el M. S.P?
Por toda la franja costera y allí se fue dispersando por la ciudad ya que tenemos arroyos que la atraviesan. Por lo tanto ese micro clima que se encuentra en la costa, penetra a la ciudad por unos cuantos metros.
Por lo tanto nos encontramos trabajando en una zona costera ampliada y en las que hemos visto mas casos en canes.
¿Lugares puntuales donde podemos encontrar al flebótomo?
Donde se encuentran materiales orgánicos a disposición. Buscando el mejor escenario con nuestras trampas, podemos encontrar lugares oscuros y húmedos, debajo de enramadas, por ejemplo. Y en la ciudad, tenemos elementos de los cuales la mosquita se puede alimentar: aves y gallinas. El hecho de tener gallineros cerca de los domicilios, ya que los criaderos de cerdos en la ciudad están prohibidos. Hay decretos que establecen las formas en que tienen que estar los gallineros en la ciudad que lo realizó la Intendencia de Salto y fue aprobada en la Junta Departamental. Alguien debe controlar en que situación están los gallineros, sobre todo, que tipo de piso tienen. Si es lavable o no y realmente estamos complicados, porque en la ciudad en el fondo de casas, hay muchísima cría de gallinas en pleno centro.
¿Dónde están distribuidas las trampas?
Estamos trampeando la ciudad buscando mejores escenarios, donde vamos encontrando los canes positivos. Para ello está la Comisión de Zoonosis distribuida en los barrios, recorre tomando muestras de canes y diagnosticando.
Si el test da positivo, a raíz de eso se hace el trampeado buscando la difusión del vector.
Hemos trabajado todo el invierno para “no llorar en el verano”.
Para el flebótomo, a principios de noviembre es cuando comienza a depositar sus huevos, volando con más libertad.
Y ahora también estamos a la vigilancia en humanos a través del estudio de historias clínicas de los prestadores de las zonas donde nosotros estamos trampeando y encontramos canes positivos.
A los cuales hasta el momento no hemos encontrado nada.
Prevención y control:
“Las medidas de prevención tienen como fin, evitar la transmisión de Leishmania infantum en diferentes etapas de su ciclo. Las estrategias de control incluyen: controlar la población de flebótomos con base en el manejo ambiental, interrumpir la circulación de parásitos controlando los reservorios, realizar el diagnóstico y el tratamiento precoz de las personas enfermas, promover en la comunidad la tenencia responsable de mascotas y el adecuado manejo ambiental. En el marco de las citadas estrategias se sugieren las siguientes acciones:
Acciones sobre el vector.
Mantener limpio el peri domicilio humano. Particularmente eliminando acúmulos de sustancia orgánica que pueda servir para el desarrollo de larvas (materias fecales, restos de comida, basura, etc.).
Alejar de la vivienda gallineros y otros refugios de animales. Evitar la acumulación de troncos, ramas y otros residuos vegetales; fundamentalmente evitar que los mismos conserven altos niveles de humedad. No se recomienda el uso indiscriminado de insecticidas, ya que tienen muy corta duración y dispersión espacial, producen contaminación ambiental y favorecen la resistencia.
Acciones sobre el reservorio:
Promover la tenencia responsable de mascotas. Alejar el sitio de reposo de los perros de la vivienda humana (más de 5 metros entre las camas de los perros y las camas humanas). Utilizar collares repelentes con deltametrina. No son efectivos como es deseable pero pueden disminuir el riesgo de alimentación de los flebótomos sobre los perros. Asimismo es posible el uso de telas mosquiteras y el rociado de productos repelentes en los lugares de reposo y actividad de las mascotas. Controlar la actividad de los perros sanos en las horas de mayor actividad vectorial (desde el crepúsculo hasta el amanecer), evitando que sean picados por flebótomos.
Controlar a las mascotas periódicamente por médicos veterinarios.
Evitar el traslado de los perros desde zonas endémicas a otras o el ingreso de nuevos perros a zonas de transmisión.
Denunciar la presencia de animales sin dueño y promover su castración.
Sugerir la eutanasia de los perros con positividad parasitológica.
Acciones sobre los humanos evitando el contacto con los vectores:
Evitar la exposición a los vectores en las horas de mayor actividad de los mismos (desde el crepúsculo hasta el amanecer).
Utilizar ropas adecuadas (manga larga y clara, pantalones). El pequeño tamaño de los flebótomos, le impiden alimentarse a través de las telas.
Evitar compartir espacios con los perros en los horarios de actividad vectorial.
Utilizar repelentes con DEET (N, N-dietil-meta-toluamida) y pastillas termo evaporables (piretroides) en la vivienda durante las horas de actividad vectorial.
Utilizar telas mosquiteras en las camas, principalmente de los niños”.
Mary Olivera.