De la Acidez a la Constipación, Síntomas Gastrointestinales Comunes Impacto e Interpretación

Por el Doctor José Pedro Ibargoyen – Médico Gastroenterólogo

La acidez, la indigestión o dispepsia, la sensación de distensión y la constipación, son síntomas de la esfera digestiva, que cada vez más la población padece, y ello puede deberse a distintas causas.
En la mayoría de los casos, estos síntomas son esporádicos, vinculados a malos hábitos alimentarios o a condiciones de estrés, pero en ocasiones, pueden traducir enfermedades orgánicas potencialmente graves como esofagitis, úlceras o tumores.
Finalmente, existe un grupo de enfermedades denominadas “funcionales” que agrupan al Reflujo No Erosivo, la Dispepsia Funcional y el Intestino Irritable.
Que son responsables de múltiples síntomas digestivos en forma crónica, que sin significar una enfermedad grave, impactan seriamente en la calidad de vida de las personas que los padecen.
Preocupada por el impacto sanitario que estos síntomas producen, la Organización Mundial de Gastroenterología ha encarado este año, una campaña de análisis y difusión del alcance y la interpretación que la población y los médicos debemos darle a estos síntomas, de manera de optimizar los recursos diagnósticos y de tratamiento, evitando pasar por alto las enfermedades más graves, y no someter a exámenes innecesarios a aquellos pacientes que solo requieren de cambios en su dieta.

La acidez, la indigestión o dispepsia, la sensación de distensión y la constipación, son síntomas de la esfera digestiva, que cada vez más la población padece, y ello puede deberse a distintas causas.

En la mayoría de los casos, estos síntomas son esporádicos, vinculados a malos hábitos alimentarios o a condiciones de estrés, pero en ocasiones, pueden traducir enfermedades orgánicas potencialmente graves como esofagitis, úlceras o tumores.

Finalmente, existe un grupo de enfermedades denominadas “funcionales” que agrupan al Reflujo No Erosivo, la Dispepsia Funcional y el Intestino Irritable.

Que son responsables de múltiples síntomas digestivos en forma crónica, que sin significar una enfermedad grave, impactan seriamente en la calidad de vida de las personas que los padecen.

Preocupada por el impacto sanitario que estos síntomas producen, la Organización Mundial de Gastroenterología ha2879_70734864077_1287055_nencarado este año, una campaña de análisis y difusión del alcance y la interpretación que la población y los médicos debemos darle a estos síntomas, de manera de optimizar los recursos diagnósticos y de tratamiento, evitando pasar por alto las enfermedades más graves, y no someter a exámenes innecesarios a aquellos pacientes que solo requieren de cambios en su dieta.

Simplemente a modo de resumen, intentaremos describir e interpretar aquellos

síntomas que con mayor frecuencia nos enfrentamos en el consultorio:

Acidez (Pirosis):

Corresponde a la sensación de ardor o quemazón ascendente en el pecho. Este síntoma es inequívoco de Reflujo Gastroesofágico, o sea el pasaje de contenido gástrico hacia  el esófago.

Se trata de uno de los síntomas digestivos más comunes en la población, ya que las encuestas demuestran que hasta un 25 % de las personas presentan pirosis por lo    menos una vez al mes.

El contacto prolongado del ácido gástrico puede lesionar la mucosa del esófago (esofagitis), en cuyo caso la acidez se volverá permanente, asociada a dolor y en casos severos generar dificultad para tragar.

En estas situaciones se impone la consulta médica para valorar la presencia y el grado de lesión y tomar las medidas terapéuticas correspondientes.

Por otro lado, en aquellos casos en que la acidez se presenta de forma ocasional, modificar los hábitos alimenticios, evitando alimentos irritantes como picantes,     alcohol, café, mate, ajo, cebolla, morrón y cítricos, evitando el ayuno prolongado (4 comidas diarias) y el acostarse antes de 2 horas de haber comido, son medidas altamente efectivas para el alivio de los síntomas y prevenir complicaciones.

Indigestión

(Dispepsia):

Esta sensación de molestia en la parte alta del abdomen, puede presentarse como dolor, o sensación de digestión lenta, siempre asociada a las ingestas.

Cuando se presenta luego de transgresiones, comidas abundantes, ricas en grasas, ingesta de bebidas carbonatadas o frente a situaciones de estrés o angustia, probablemente la modificación de esos factores sea suficiente para corregir las molestias.

Sin embargo, cuando la dispepsia se acompaña de repugnancia por algunas comidas, vómitos, pérdida de peso inexplicable o materias fecales de color negro brillante, es recomendable consultar un médico, ya que pueden estar reflejando lesiones de la mucosa gástrica en forma de gastritis, úlceras e incluso cáncer, sobre todo en aquellas personas mayores de 50 años y con antecedentes de enfermedades similares en familiares de primer grado.

Distensión Abdominal:

“Como y me hincho” es un motivo de consulta infaltable, y si bien en este caso es poco frecuente encontrar una enfermedad orgánica grave, se trata de un síntoma sumamente molesto, en particular en las mujeres.

Pueden existir múltiples causas para la distensión abdominal; la deglución de aire al comer (aerofagia), la ingesta de alimentos fermentecibles (boniato, papa, harinas, porotos, etc) un aumento de la fermentación intestinal por contaminación del mismo, a enfermedades más serias como la intolerancia a la lactosa o la Enfermedad Celíaca.

Una vez más, otros síntomas acompañantes como vómitos, adelgazamiento, cambios en el hábito intestinal, sangrado o la falta de respuesta a las correcciones de la dieta, inclinarían el diagnóstico hacia una enfermedad orgánica, y justifican la realización de exámenes para descartar o confirmar dicha posibilidad.

Constipación:

Resulta difícil evaluar su frecuencia, ya que cada persona tiene una definición propia para este síntoma; sin embargo a nivel científico está aceptado que una frecuencia de deposiciones menor a 3 veces en la semana, con materias excesivamente duras o que impliquen un esfuerzo mayor en la defecación, corresponde a una constipación o estreñimiento.

Este síntoma se produce  generalmente por un mal funcionamiento del intestino grueso o Colon, ya sea en su capacidad para trasladar la materia hacia el recto o por la dificultad de éste en su expulsión. También es frecuente en las mujeres, el inhibir el deseo de movilizar el intestino, difiriendo la defecación y generando la desecación de la materia fecal

Incorporar fibras (frutas y verduras) a la dieta, ingerir abundante agua y realizar ejercicio físico, habitualmente son suficientes para corregir la constipación, así como “educar” al intestino para que se evacúe regularmente en un horario apropiado para la persona. En aquellas personas mayores de 50 años, con una constipación de reciente   comienzo, que se presenta con sangrado, o que tengan antecedentes familiares de cáncer de colon, es aconsejable un estudio endoscópico para descartar enfermedad orgánica, principalmente el cáncer de colon, patología cada vez más frecuente en nuestra población.

10 Consejos de Dieta y Estilos de Vida para una Buena Salud Digestiva

Comer porciones pequeñas de carne sin aumentar el aporte calórico

Incluir comidas ricas en fibras. 5 porciones de frutas y vegetales al día

Comer pescado 3 a 5 veces por semana

Reducir alimentos ricos en grasas animales y fritos

Consumir diariamente productos que contengan pro bióticos

Elija carnes magras, tales como cortes de pollo, pavo,  o carne magra de res, cerdo o cordero.

Tomr 2 litros de agua por día, disminuyendo la cafeína, alcohol y bebidas azucaradas.

Comer despacio, masticando correctamente los alimentos.

Practicar ejercicio regularmente y abstenerse de fumar.

Mantener un peso saludable, de acuerdo a la talla.







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