Dr. (Vet.) Livio Dutto y una asombrosa calidad de vida a los 93 años

“Que el alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”
Se nos hace un poco difícil, en tan poco tiempo y espacio, poder transmitirles a ustedes, una historia de vida que seguramente va a captar su atención. dctor Livio Dutto
Es asombroso y a la vez conmovedor, conocer a un ser totalmente entregado, con un fin puramente esmerado a lo largo de su existencia, a explorar por la buena salud física y mental del ser humano. Brindándonos una charla de aproximadamente una hora y media, de pie, con unas reiteradas y envidiable primaveras, ya vividas.
Estamos hablando del doctor Livio Dutto, quien se presentó este jueves 4 de Abril, en la Casa de la Cultura de Salto, presentando su segundo libro: “Día a día…una luz en tu alimentación”.
Es médico veterinario, nació en Mercedes, Soriano en Octubre de 1919.
En 1937 ingresó a Facultad, y en unos años se laureó. Recibiéndose de veterinario en el año 1940.
Su primera obra fue en 1972: “Manejo fisiológico del ganado de cría”
En 2004, publicó “Campo Afuera”, donado al CODICEN, y en 2006, “Pasturas enriquecidas por la naturaleza”.
En esta charla brindada en Salto, al público en general, el Doctor Dutto, nos ofreció una cantidad de opciones, que de asumirlas correctamente cambiarían nuestra vida. Siempre y cuando podamos seguir sus sabios consejos, en cuanto a la alimentación.
Asegura que la mayoría de nuestros trastornos, incluso algunas patologías como el cáncer, reuma, artrosis, enfermedades autoinmunes y muchísimas más, pueden evitarse, si por un momento nos detenemos a mirar que es lo que comemos.
Comenzó contándonos, que al llegar a sus 20 años, empezó a brotarse en la parte inferior de su cuerpo, más precisamente sus piernas, con una insistente picazón y supuración, a raíz de lo mismo.
“El organismo me dio la noticia de que había sido invadido”, sostiene el médico, y el hígado parecía explotar, sin yo darme cuenta.
Comenzó su padre, a inculcarle la idea de concurrir a un médico, que no era vegetariano, pero si tenía muy buenos hábitos y un orden total, en cuanto a su alimentación.
Ya en el comienzo del tratamiento, se sorprendió al ver el profesional que lo atendía, con la forma en que le retiraba muchos alimentos, que desde su punto de vista era normal y exquisito ingerirlo.
Le propuso quitar de su alimentación: La harina, azúcar, café, leche, margarina, carne, frituras en general, etc., asegurando que se podía mejorar la calidad de vida, y vivir en excelentes condiciones físicas, solamente haciendo un esfuerzo.
A partir de allí, comenzó a ver sus resultados, el doctor Dutto, muy responsablemente, comenzó a investigar y, no solamente eso, a dar a conocer, compartiendo todos sus conocimientos con quien lo necesitara.
LivioDuttoComo todo lo que utiliza en su alimentación son productos naturales y toda persona que esté interesada lo puede realizar, a continuación compartiremos concretamente, algunos de los consejos del doctor Dutto:
“En realidad, mi alimentación, está basada más que nada en verduras de hoja verde.
A mí me ha servido de mucho comenzar con ella y al descubrirla, lo que he hecho hasta ahora es tratar de difundirla, para así ayudar a algunas personas que padecen algunos trastornos de salud, o no.
Estoy actualmente con 93 años, con todas mis facultades casi intactas y creo firmemente que me ha cuidado demasiado esta forma de vida que he llevado.
Me ha enseñado mucho y me dio la posibilidad de compartirla con mucha gente, tratando de concientizarla de que todo lo natural es siempre mejor.
LO QUE NO RECOMIENDO:
*La harina blanca, es un alimento que no sólo, no nos da resultado, sino que nos perjudica, ya que en su proceso de elaboración, se le quita un 80 % de sus vitaminas y minerales.
*No olvidemos que la margarina, está formando parte de la bizcochería, que compramos y comemos todos los días.
El mal que nos proporcionan los radicales libres, con sus grasos poli insaturados, nos hace decirles no a los bizcochos.
*Junto a las toxinas ambientales, que respiramos, son venenos que consumimos diariamente al ingerir y respirar. Como el humo de los automóviles entre otros.
Se adhieren a la envoltura de nuestros nervios y nos molestan y enferman.
*La leche, es un producto que consumimos muy confiados sin saber que la pasteurización de la misma, es el proceso que empeora la situación. Es la frontera entre la vida y la muerte.
A la mamá de ese bebé, que cree, lo está alimentando, lo está perjudicando con la leche pasteurizada. Sin encontrarle otra solución, propongo agregarle día a día a la leche, una cucharada de kéfir, (se usa para realizar yogur casero), y dejarlo reposar junto a ese alimento para poder luego, consumirlo.
*El azúcar, es un producto que rotundamente no lo recomiendo. Contiene muchísimas toxinas. Tratemos por todos los medios de no consumirla. Al igual que el café.
*Nada de frituras.
LO QUE SÍ RECOMIENDO, PARA UNA BUENA
ALIMENTACION:
*Ensaladas totalmente crudas, (incluidas papas, boniatos, y hojas verdes todas, incluido el trébol y la verdolaga) con unas gotas de aceite de oliva y una pizca de sal, con vinagre de manzanas. Lo crudo es lo esencial.
*Todo lo que sea en frutas. Cuantas más chicas mejor, por su menor contenido de hormonas,( manzanas, peras, duraznos, frutillas, etc.). La banana por ejemplo, cuando se encuentra bien madura es la mejor, porque está cargada de enzimas y son las que ayudan a digerir rápidamente las grasas.
No es conveniente mezclar las ensaladas, con las frutas.
*Como máximo 50 grs de carne por día, para el que está acostumbrado a consumirla.
*Harina integral, cereales, (es un gran elemento de ayuda) todo lo que sea semillas. Lino, sésamo, etc.
*El pan que sea siempre tostado, al consumirlo.
*Mucha agua, y si nos aburrimos, podemos agregarle un jugo de pera licuada o machacada, uva o lo que deseemos de fruta natural.
Eso nos ayuda a mejorar en un 100% el funcionamiento de nuestro hígado, y a limpiar el organismo.
No olvidemos que el estreñimiento, es génesis de cien enfermedades.
Y un buen consejo para ello es: 1 cucharada de lino, 3 ciruelas secas y 1 vaso de agua, remojando las ciruelas en el agua (ya que lubrica el intestino) y agregarle el lino.
Tomar mucho mate y agua saborizada con fruta.
Y por último, voy a contarles, como me alimento diariamente:
DESAYUNO:
2 puñados de avena, un pocillo de agua tibia, 1 cucharadita de miel, 1 pizca de canela (mata radicales libres), junto a 1 cucharadita de levadura en polvo.
Lo paso por licuadora, tapo con un pocillo y lo dejo reposar hasta el otro día, que es cuando lo consumo.
A las 11 de la mañana, bebo 1 mandarina y 2 naranjas licuadas, que ayudan a esperar el almuerzo con el estomago limpio.
ALMUERZO: De cuatro partes del mismo, tres tienen que ser crudas.
Me inclino totalmente por verduras. Todas crudas.
Postre, medio vaso de vino. Nada de dulces, ya que complicaría todo.
MERIENDA: Frutas.
CENA: Como siempre predominan las verduras en la mayor parte”.
En la finalización de la charla, el profesional, interactuando con los concurrentes, aclaró muchísimas dudas sobre este tipo de alimentación.