Litiasis vesicular o cálculos biliares

La litiasis vesicular (cálculos) es una patología muy frecuente del aparato digestivo.
Los cálculos biliares habitualmente están formados por una mezcla de colesterol, bilirrubinato cálcico y proteínas. Se forman en la vesícula porque ahí la bilis se concentra 10 veces y de esa manera es más factible cuando se dan las condiciones  que los productos se amontonen y se solidifiquen.
En función de sus compuestos predominantes se clasifican en:
· Cálculos de colesterol, son los más frecuentes en los países industrializados.
· Cálculos de pigmento negro, formados fundamentalmente de bilirrubinato cálcico a partir de la hemólisis.
· Cálculos mixtos, constan fundamentalmente de pequeñas cantidades de calcio y sales de bilirrubinato.
De los portadores de cálculos biliares cerca del 30% desarrollarán síntomas a lo largo de su vida.
Los pacientes sintomáticos con litiasis biliar sin tratamiento tienen una mayor probabilidad de recurrencia de síntomas, así como de complicaciones como la colecistitis (inflamación aguda de la vesícula),pancreatitis(inflamación del páncreas).
Muchas veces es una patología asintomática y es un hallazgo por una ecografía realizada por otra patología y en este caso muchas veces no es necesario operar. Estando en discusión científica si se deben o no operar los cálculos asintomáticos, es decir aquellos que se encuentran buscando otra cosa, debiéndose discutir en cada caso entre el cirujano y el enfermo para la toma de decisiones, dependerá de la edad, hábitos  alimenticios, enfermedades asociadas, etc.
Es más frecuente en las mujeres que en los hombres con una proporción de 4 a 1, y hay factores que predisponen a la enfermedad como la obesidad, la toma de anticonceptivos, las dislipemias (alteraciones de las grasas en la sangre como el colesterol), la diabetes. Los factores de riesgo son la obesidad, mujer, alrededor de 40 años, en edad fértil y pacientes con muchos embarazos.
Presentación clínica
Puede ser asintomática como ocurre en la mayoría de las personas, o presentar síntomas, con un cuadro que se caracteriza por: intolerancia a las comidas grasas, flatulencia, hinchazón abdominal, náuseas, vómitos, etc.
Lo más característico es el cólico hepático, es un dolor en la parte alta derecha del abdomen que se irradia hacia atrás a la zona del riñón derecho, que por lo general se produce luego de comer grasas (fritos, guisos., mayonesa, manteca, etc.) acompañado de náuseas y vómitos mejora con antiespasmódicos o a veces continua siendo la colecistitis aguda que requiere muchas veces cirugía de urgencia.
Los cálculos pueden causar colecistitis (inflamación de la vesícula) aguda, crónica, cólicos biliares, pancreatitis e ictericia obstructiva.
Se caracteriza en el caso de la colecistitis aguda (inflamación aguda de la vesícula)  por un dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre, en el caso de la colecistitis crónica produce cólicos intermitentes e inflamación crónica.
En muchos pacientes, los cálculos permanecen «mudos,» es decir asintomáticos y plantean pocos problemas de importancia.  No obstante, cuanto más tiempo hayan estado presentes, mayor será la probabilidad de que causen complicaciones.  Una vez aparecidos, los síntomas persisten. Y si el problema afecta a personas mayores, el tratamiento puede hacerse mucho más difícil, sobre todo si la persona tiene otros problemas médicos.
A medida que aumentan de tamaño, los cálculos pueden obstruir el orificio de salida de la vesícula biliar y con ello dar lugar a trastornos de carácter serio. La obstrucción puede comenzar en forma gradual u ocasional, acompañada de inflamación de la vesícula (colecistitis crónica), y terminar en obstrucción total, con inflamación aguda de la vesícula (colecistitis)
Cuando son pequeños pueden migrar tapando el conducto del hígado con ictericia o cuando migran producir pancreatitis aguda
Diagnóstico
La mayoría de los cálculos biliares pueden describirse mediante técnicas sencillas e indoloras. Los pacientes que se quejan de dolor abdominal o de malestar gastrointestinal reciben a menudo análisis específicos destinados a diagnosticar la presencia de cálculos.
El mejor estudio es la ecografía abdominal  con la que se produce una imagen o fotografía de la vesícula y de los conductos biliares, permitiendo al médico determinar si hay algún cálculo presente, cualquiera que sea su clase. Este método es el que más se emplea, por no emitir radiaciones y es el más especifico para este diagnóstico
Tratamiento
Si las litiasis biliar llega a producir síntomas el tratamiento debe ser quirúrgico, una colecistectomía (extirpación de la vesícula biliar). Aunque la vesícula biliar es un órgano importante, no es esencial para la vida.
Muchos pacientes con cálculos biliares -o con complicaciones resultantes de tales cálculos- se someten a la extirpación quirúrgica de la vesícula (colecistectomía), operación sin grave peligro que es una de las practicadas con mayor frecuencia en todo el mundo.
El riesgo quirúrgico aumenta con la edad y si el paciente padece otras enfermedades. Extraída la vesícula, la bilis fluye directamente del hígado al intestino delgado. El efecto sobre la digestión puede ser escaso o nulo, siendo necesaria una dieta temporal de adaptación
La cirugía se puede hacer por laparoscopia (cirujano opera con cortes pequeños en el abdomen)  o de forma convencional abierta por una cicatriz mayor ya que debe introducir sus manos. En la video-laparoscópica se utiliza instrumentos más finos ya que la visión la realiza a través de una cámara pequeña. La internación generalmente es promedio de 1 día, si no hay complicaciones
Previo a la cirugía es fundamental seguir una dieta estricta, a efectos de minimizar la posibilidad de un cólico hepático
Para realizar este tratamiento dietético se deben  tener en cuenta una serie de recomendaciones:
· Comer lentamente, tomándose el tiempo necesario para hacerlo.
· Consumir pequeñas porciones
· Evitar los alimentos grasos.
· Evitar los alimentos picantes, salsas, sodas o gaseosas, alcohol.

La litiasis vesicular (cálculos) es una patología muy frecuente del aparato digestivo.

Los cálculos biliares habitualmente están formados por una mezcla de colesterol, bilirrubinato cálcico y proteínas. Se forman en la vesícula porque ahí la bilis se concentra 10 veces y de esa manera es más factible cuando se dan las condiciones  que los productos se amontonen y se solidifiquen.

En función de sus compuestos predominantes se clasifican en:

· Cálculos de colesterol, son los más frecuentes en los países industrializados.

· Cálculos de pigmento negro, formados fundamentalmente de bilirrubinato cálcico a partir de la hemólisis.

· Cálculos mixtos, constan fundamentalmente de pequeñas cantidades de calcio y sales de bilirrubinato.

De los portadores de cálculos biliares cerca del 30% desarrollarán síntomas a lo largo de su vida.

Por el doctor Martín Salvatierra Médico Cirujano Residente

Por el doctor Martín Salvatierra Médico Cirujano Residente

Los pacientes sintomáticos con litiasis biliar sin tratamiento tienen una mayor probabilidad de recurrencia de síntomas, así como de complicaciones como la colecistitis (inflamación aguda de la vesícula),pancreatitis(inflamación del páncreas).

Muchas veces es una patología asintomática y es un hallazgo por una ecografía realizada por otra patología y en este caso muchas veces no es necesario operar. Estando en discusión científica si se deben o no operar los cálculos asintomáticos, es decir aquellos que se encuentran buscando otra cosa, debiéndose discutir en cada caso entre el cirujano y el enfermo para la toma de decisiones, dependerá de la edad, hábitos  alimenticios, enfermedades asociadas, etc.

Es más frecuente en las mujeres que en los hombres con una proporción de 4 a 1, y hay factores que predisponen a la enfermedad como la obesidad, la toma de anticonceptivos, las dislipemias (alteraciones de las grasas en la sangre como el colesterol), la diabetes. Los factores de riesgo son la obesidad, mujer, alrededor de 40 años, en edad fértil y pacientes con muchos embarazos.

Presentación clínica

Puede ser asintomática como ocurre en la mayoría de las personas, o presentar síntomas, con un cuadro que se caracteriza por: intolerancia a las comidas grasas, flatulencia, hinchazón abdominal, náuseas, vómitos, etc.

Lo más característico es el cólico hepático, es un dolor en la parte alta derecha del abdomen que se irradia hacia atrás a la zona del riñón derecho, que por lo general se produce luego de comer grasas (fritos, guisos., mayonesa, manteca, etc.) acompañado de náuseas y vómitos mejora con antiespasmódicos o a veces continua siendo la colecistitis aguda que requiere muchas veces cirugía de urgencia.

Los cálculos pueden causar colecistitis (inflamación de la vesícula) aguda, crónica, cólicos biliares, pancreatitis e ictericia obstructiva.

Se caracteriza en el caso de la colecistitis aguda (inflamación aguda de la vesícula)  por un dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre, en el caso de la colecistitis crónica produce cólicos intermitentes e inflamación crónica.

En muchos pacientes, los cálculos permanecen «mudos,» es decir asintomáticos y plantean pocos problemas de importancia.  No obstante, cuanto más tiempo hayan estado presentes, mayor será la probabilidad de que causen complicaciones.  Una vez aparecidos, los síntomas persisten. Y si el problema afecta a personas mayores, el tratamiento puede hacerse mucho más difícil, sobre todo si la persona tiene otros problemas médicos.

A medida que aumentan de tamaño, los cálculos pueden obstruir el orificio de salida de la vesícula biliar y con ello dar lugar a trastornos de carácter serio. La obstrucción puede comenzar en forma gradual u ocasional, acompañada de inflamación de la vesícula (colecistitis crónica), y terminar en obstrucción total, con inflamación aguda de la vesícula (colecistitis)

Cuando son pequeños pueden migrar tapando el conducto del hígado con ictericia o cuando migran producir pancreatitis aguda

Diagnóstico

La mayoría de los cálculos biliares pueden describirse mediante técnicas sencillas e indoloras. Los pacientes que se quejan de dolor abdominal o de malestar gastrointestinal reciben a menudo análisis específicos destinados a diagnosticar la presencia de cálculos.

El mejor estudio es la ecografía abdominal  con la que se produce una imagen o fotografía de la vesícula y de los conductos biliares, permitiendo al médico determinar si hay algún cálculo presente, cualquiera que sea su clase. Este método es el que más se emplea, por no emitir radiaciones y es el más especifico para este diagnóstico

Tratamiento

Si las litiasis biliar llega a producir síntomas el tratamiento debe ser quirúrgico, una colecistectomía (extirpación de la vesícula biliar). Aunque la vesícula biliar es un órgano importante, no es esencial para la vida.

Muchos pacientes con cálculos biliares -o con complicaciones resultantes de tales cálculos- se someten a la extirpación quirúrgica de la vesícula (colecistectomía), operación sin grave peligro que es una de las practicadas con mayor frecuencia en todo el mundo.

El riesgo quirúrgico aumenta con la edad y si el paciente padece otras enfermedades. Extraída la vesícula, la bilis fluye directamente del hígado al intestino delgado. El efecto sobre la digestión puede ser escaso o nulo, siendo necesaria una dieta temporal de adaptación

La cirugía se puede hacer por laparoscopia (cirujano opera con cortes pequeños en el abdomen)  o de forma convencional abierta por una cicatriz mayor ya que debe introducir sus manos. En la video-laparoscópica se utiliza instrumentos más finos ya que la visión la realiza a través de una cámara pequeña. La internación generalmente es promedio de 1 día, si no hay complicaciones

Previo a la cirugía es fundamental seguir una dieta estricta, a efectos de minimizar la posibilidad de un cólico hepático

Para realizar este tratamiento dietético se deben  tener en cuenta una serie de recomendaciones:

· Comer lentamente, tomándose el tiempo necesario para hacerlo.

· Consumir pequeñas porciones

· Evitar los alimentos grasos.

· Evitar los alimentos picantes, salsas, sodas o gaseosas, alcohol.