LA CARTA DE GUAIDÓ A VÁZQUEZ

Por Dr. Adrián Báez

Estimados lectores. La larga y oscura noche de la hermana y querida República de Venezuela, sigue su curso.
Hoy, las esperanzas de que la culminación del despótico régimen llegue a su necesario final, es más evidente. El mundo entero, salvo las excepciones de trasnochados e inconsecuentes que justifican lo injustificable, y que toda la vida dijeron ser defensores de derechos que hoy, con su omisión oprobiosa, niegan a un pueblo que acobijó a compatriotas en momentos en que la tiranía oprimió a nuestro país, se ha levantado en defensa del “bravo pueblo”, denunciando las atrocidades cometidas por un gobierno dirigido por nefastos personajes. MANODURAYPLOMO copia
Uruguay, lamentablemente y a contramano de su impecable currículum internacional en asuntos similares, verá, si ya no está, manchada su reputación a causa de una conducta no muy clara y que algún día deberán explicar, adoptada por el gobierno encabezado por el presidente Tabaré Vázquez y su fuerza política, Frente Amplio.
Muchos optan por el doble discurso, cuando aquello en lo que creyeron demuestra ser lo opuesto; sin darse cuenta que, no existe nada más humano que el equivocarse y reconocer dicho error, más cuando depende de terceros.
La izquierda mayoritaria en nuestro país, se ha empecinado en respaldar una dictadura más –recordemos que todavía aplauden a los Castro y sus herederos-, y muchos ciudadanos, en su legítimo derecho, se adhieren a ello, teniendo el tupé, por otro lado, de pretender dar cátedra de republicanismo, cuando su actitud se enmarca en dos posibles respuestas: la hipocresía o la tibieza. Ambas, muy malas consejeras, cuando se intenta ser “defensores” de la moral, por aquello que en la vida se es o no se es. Y, ser demócrata, es una forma de vida, como bien lo enseñó el gran docente de derecho constitucional don Aníbal Luis Barbagelata, en su libro “La Democracia”.

“El lado correcto de la historia es el de la libertad, la democracia, la justicia, la paz, la justicia social y el bienestar y progreso para todos”.

Se es demócrata en Uruguay, en Australia, en Japón, también, en Venezuela. Lástima que muchos se han olvidado, o, quizás, nunca lo supieron. Eso sí, siempre se está a tiempo de retroceder y asumirlo. Eso es lo que deseamos por parte de nuestro gobierno, y que reflexione, pues su discurso de paladín de los Derechos Humanos, se vino a pique a causa de la herida mortal que sus propios actos han causado.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, llamó a los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y de Uruguay, Tabaré Vázquez, a que reflexionen y se coloquen del lado correcto de la historia.
Ser neutral, añadió, “es estar del lado de un régimen que ha condenado a cientos de miles de seres humanos a la miseria, al hambre, al exilio, e incluso a la muerte”.
A través de una carta dirigida a mandatarios y que difundió en redes sociales, Guaidó subrayó que el lado correcto de la historia “es el de la libertad, la democracia, la justicia, la paz, la justicia social y el bienestar y progreso para todos”.
Los invitó a que participen como colaboradores y facilitadores ante el régimen que «hoy usurpa» la presidencia.
«De la exigencia que hemos impulsado con firmeza en todos los espacios: restituir el orden Constitucional para iniciar un gobierno de transición que nos lleve a celebrar elecciones verdaderamente libres», indicó.
Juan Guaidó consideró que cualquier otra intención que se aleje de la celebración de elecciones, sólo servirá para prolongar “el sufrimiento de millones de venezolanos ante las consecuencias del accionar de un régimen que fracasó”.
«Ratificamos que únicamente estaremos interesados en una negociación cuando ésta sea la que acuerde definitivamente los términos del cese de la usurpación, que permitan el traspaso efectivo del poder a representantes legítimos del pueblo venezolano para iniciar un proceso de transición que culmine con la realización de elecciones libres, en las que se permita la participación de todas las fuerzas democráticas de manera justa y transparente», escribió.
Que de algo sirva la carta de Guaidó a Vázquez.