LA DICTADURA CUBANA Y SUS ESCLAVOS

Por Dr. Adrián Báez

Estimados lectores. El Presidente electo de Brasil se pronunció sobre los 8.332 médicos cubanos que trabajan en las ciudades más remotas de su país, expresando que no puede permitir que los mismos permanezcan en condiciones análogas a la esclavitud ni puede seguir sustentando la “dictadura cubana”.
El diputado ultraderechista volvió a criticar las condiciones en que trabajan los médicos cubanos en Brasil por ser obligados a dejar sus familias en Cuba y tan solo recibir el 30 % de sus salarios, ya que el restante el Gobierno brasileño se lo transfiere directamente al cubano.
Cuba anunció el pasado miércoles la suspensión de su participación en el programa “Más Médicos”, por el que Brasil contrató médicos extranjeros para trabajar en municipios a los que los galenos brasileños no quieren ir, y atribuyó su decisión al cambio de condiciones exigido por Bolsonaro.
“No podemos admitir esclavos cubanos en Brasil ni podemos continuar alimentando la dictadura cubana”, insistió el mandatario electo de Brasil en declaraciones a periodistas en las que dio a entender que el programa es usado por Cuba para financiarse a costa del trabajo de sus médicos. Agregó que, no entiende cómo una médica cubana es obligada a abandonar a sus hijos en Cuba, cuando viene a trabajar en Brasil y tan solo le permiten ir a visitarlos esporádicamente. “Tampoco es justo confiscar el 70 % del salario de una persona. No podemos ser conniventes con trabajo análogo a la esclavitud. Se trata de un asunto humanitario”, enfatizó.
Bolsonaro aseguró que, no puede anunciar una solución para la crisis que será provocada por la salida de los médicos cubanos en las regiones más pobres debido a que todavía no es presidente. “Si le damos un tratamiento adecuado creo que será resuelto”, agregó al ser interrogado sobre si Brasil tendría capacidad para sustituir a los médicos cubanos.
De acuerdo con el Consejo Nacional de las Secretarías Municipales de Salud (Conasems), al menos 611 ciudades brasileñas pueden quedarse sin médicos a partir del próximo año tras la salida de los médicos cubanos. Estos, representan más de la mitad de los profesionales contratados por el programa “Más Médicos”, que le permitió acceso a la salud a unos 29 millones de brasileños, tras el acuerdo inicial entre Brasil, Cuba y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un modelo de cooperación sur-sur probado en decenas de países del mundo.
La posibilidad de que millones se queden sin asistencia médica llevó a la Defensoría Pública a presentar el viernes un recurso ante la Justicia Federal para obligar al Gobierno a mantener las actuales reglas del programa. Igualmente llevó a un conocido abogado a presentar un recurso ante la Corte Suprema para que se le garantice el asilo o la visa permanente a los cubanos que quieran permanecer en Brasil.
Indudablemente que la disyuntiva es seria y debe manejarse de la mejor manera posible. Por un lado, hay millones de personas que podrían quedar sin la esencial asistencia médica, en lugares apartados de todo y de importantísimas complejidades, lo que constituye el verdadero dilema, que debería tratarse con la mayor diplomacia en beneficio de aquellas; y, por el otro, una realidad conocida por todos y que -más allá de que las preocupaciones del futuro mandatario sean fidedignas o no, lo que no hace a la cosa-, es bueno denunciar y recordar, pues, si bien programas como el mencionado son muy satisfactorios, al mismo tiempo, se sustentan –en este caso-, en el modus operandi de un sistema despótico de opresión en todos sus estilos, como es la tortuosa situación vivida desde hace más de cinco décadas, entre la dictadura cubana y sus esclavos.