La herramienta más valiosa

Estas épocas en las que vive el país son cruciales. Son momentos de decisiones, que se suman a todas las decisiones que ya debemos tomar cada día con los problemas cotidianos que tenemos, algunos más graves que otros. Por estas horas nos queda menos de una semana para que los uruguayos elijamos a quienes van a integrar el parlamento por los próximos 5 años. Sin dudas se trata de un hecho trascendental para la vida del país donde se juega el futuro de los uruguayos. urna
Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos tomamos decisiones sobre nuestra vida, aún en la omisión, cuando no decidimos nada y solo vemos pasar la vida a través de una ventana; aún en esos momentos estamos tomando decisiones. Pero en este caso, tenemos que tener en claro que a quienes vayamos a elegir para levantar la mano por nosotros en el parlamento y con ello aprobar las leyes que nos afectarán de manera directa, deberán ser personas capaces que puedan generar cosas positivas, para lograr en serio las transformaciones que necesitamos.
Pero a veces nos ponemos a pensar si realmente estas cosas van a tener resultado o si solo es una fachada. Por eso nos preguntamos si quienes sean electos y concurran al parlamento realmente sabrán defender nuestros intereses o si una vez puestos allí, con un cómodo sillón y una lujosa oficina con secretario y todo, entrarán en una maraña que ya existe y que nos lo deja tomar decisiones por los planteos que ellos llevan en nuestro nombre.
Cada vez que pasa un año electoral la gente se pregunta si todos los problemas que dijeron que podían resolverse, logran tener eco y ser planteados en un ámbito que está especialmente preparado para que sus integrantes vayan a parlamentar, tengan el rol de deliberar, de discutir y negociar entre las fuerzas políticas que allí confluyen, distintas leyes cuyos efectos recaigan luego sobre la población.
El país se ha nutrido de más de 19 mil y pico de leyes, donde hay de todo. Desde algunas que les dan nombre a escuelas y que permiten la colocación de monumentos, hasta otras que reforman códigos en los que se les da una mayor potestad a la Policía para actuar, o transforman el sistema impositivo del Uruguay, con franjas y niveles de los que muchas veces ni nos enteramos.
Por eso, cuando elegimos a un diputado, debemos saber que el mismo no solo diga las cosas que queremos saber y escuchar, sino que además esté preparado para cumplir con lo que nosotros queremos sea. En ese sentido, esta es una instancia para aprovechar que los políticos quieren escucharnos, para exigirles que cumplan con determinados temas que pueden ser primordiales para nosotros.
Hagamos al revés, cuando ellos vengan a escucharnos, vengan a decirnos que quieren hablar con nosotros para saber qué estamos pensando, digámosle que nuestra intención es que lleven nuestra voz al parlamento con determinados planteos y que le damos cinco años para que cumplan con lo que le estamos exigiendo.
Y que si en cinco años, ellos no cumplen con lo que nosotros le estamos planteando, no los volveremos a votar. Porque en cierta medida, esto que haremos el domingo será darle la confianza a una persona para que durante cinco años goce de beneficios, porque en contrapartida su trabajo será intentar solucionar, a través de leyes en este caso, los problemas que tenemos como sociedad.
También habrá que recordarles que son ellos los que vienen a pedirnos el voto para poder llegar a ese sitial de privilegio, lo que supone que en el transcurso de su función, podremos pedirles pelos y señales de todas las cosas que hagan o que intenten hacer para cumplir su tarea como legisladores.
Entonces ellos no podrán decirnos nada y por el contrario, deberán darnos a conocer qué hacen para cumplir con el trabajo que les encomendamos. Porqué no lo cumplen si es que eso pasa y si sí logran hacerlo, de qué manera lo están haciendo.
En ese sentido, esta etapa que se viene, donde cada uruguayo pondrá el voto en la urna, eligiendo a alguno de los candidatos, que en Salto son 43 los que se postulan para cuatro bancas, es crucial para que sepamos en manos de quiénes pondremos a regir nuestro destino.
Es importante porque todos sabemos que no seremos nosotros los que después decidiremos por alguna ley que nos afecte, por eso, sepamos bien qué es lo que queremos votar, informémonos bien, y una vez esto, decidamos para después poder exigirle a quien elegimos, que cumpla con lo prometido.
El voto es la expresión de poder más importante que tiene el ciudadano, sepamos usarlo adecuadamente.

HUGO LEMOS