Lucía Aguiñagalde

Lucía es una joven psicóloga que actualmente está estudiando una maestría en Psicología Clínica y Familiar porque por sobre todas las cosas le interesa la familia. Tiene su consultorio y taller en Osimani 428, su celular para consultas es el 09973 8828, hay cupo hasta mayo para los talleres.

– ¿Por qué te gusta la psicología?
– Porque me permite ayudar a otras personas, entender qué les pasa, por qué reaccionan de determinada manera frente a distintas situaciones. Ayudar y entender a las personas para que tengan una mejor calidad de vida. Acá trabajo con niños, adultos, también adultos mayores, parejas. Como vas viendo, todo enfila a lo que realmente me interesa que es la familia, cómo interaccionan entre ellos, cómo se dan las relaciones, todo lo que es la puesta de límites, en definitiva, todo lo que pasa adentro de esa familia.

– ¿Cuál es el principal problema que te plantean en las familias?Lucía Aguiñagalde
– Básicamente la puesta de límites y cómo enseñar a que determinadas cosas se pueden hacer y otras cosas que no, de los padres a los hijos. También he notado que cuesta llegar a que haya una comunicación fluida en la pareja para ponerse de acuerdo previamente en lo que se debe plantear a los hijos en materia de límites. También me consultan por peleas entre los hermanos…

– ¿Aparece en el menú de problemas a trabajar el bullying en los colegios?
– Si bien en los talleres a veces se da que ellos comentan que a tal niño le pasó esto o cuentan lo que le están haciendo, más allá de eso, profesionalmente nadie me ha planteado ningún caso de bullying por el que pueda estar pasando algún niño. Sí vienen a consultarme por alguna evaluación de la escuela cuando surge algún déficit, pero casos de bullying no me ha llegado, si bien sé que hay, acá no se ha planteado.

– Llego a tu consultorio, donde estamos ahora charlando, y noto que a la entrada tienes un taller muy bien ambientado con una casita, pizarrones, pinturas y colores de varios tipos, mesita con sillitas, una alfombrita, almohadones súper cómodos, ¿es para los más chiquitos?
– Claro, sí, para niños de 4 a 11 años. Acá en el taller hacemos de todo un poco, trabajamos con distintas técnicas, como el collage, porcelana fría, pinturas donde tienen una pared que pueden usar para pintar, hacemos manualidades, trabajamos con barro y con yeso…

– ¿Para que desarrollen su veta artística o para que se desahoguen?
– Y un poco para las dos cosas. Algunos padres cuando vienen ya tienen claro cuáles son los objetivos que quieren trabajar en sus hijos para que mejoren su rendimiento en esas áreas específicamente, pero otros niños vienen porque les gusta la parte de manualidades. También buscamos que el trabajo que hacen acá se lo puedan llevar a su casa para compartir con la familia, y hacer esas tareas también los fines de semana. Además, a fin de mes de cada taller, me parece bueno darles a los padres una devolución de lo que se ha trabajado y de las cosas que también pueden trabajar en la casa.