Confluencias

Las vueltas de la vida, pero así es, quién diría. Si bien teníamos cierto perfil, jamás nos imaginamos trabajando y viviendo del periodismo, al menos no estaba dentro de nuestro proyecto de vida, hasta que llegó 1998.
Fue ese el año en que pareció que los astros confluyeron para que nos llegaran dos invitaciones de amigos para hacer periodismo, uno en radio y otro en televisión. Ambos se concretaron, uno en julio, la radio, mientras que el de la televisión tardó unos meses más, en noviembre.
Por otro lado, no fue sino hasta el año 2006 que no supe lo que era el periodismo escrito. Si bien había escrito y leído toda mi vida, no es lo mismo escribir para uno que hacerlo para los lectores de un diario. Primero fue en la desaparecida “La República de Salto” y ya a partir de 2007 hasta nuestros días en diario EL PUEBLO.
Son tres facetas distintas del mismo estilo periodístico que venimos llevando adelante desde hace 16 años, recién cumplidos, pero que obviamente despierta motivaciones y desafíos distintos.
Alguien alguna vez me preguntó qué medio de comunicación prefería, la radio, la televisión o el diario. Mientras que en estos tiempos que corren tampoco debe dejarse de lado el periodismo digital, que también hemos tenido la oportunidad de conocer y desarrollar.
Aún no sé qué contestar. Luego de haber tenido la posibilidad y la responsabilidad de trabajar en cada uno de esos medios de comunicación durante años, los sigo eligiendo a todos, si bien hoy estamos en un parate televisivo por decisión propia (esta vez), porque por suerte tenemos ya bastante trabajo entre la radio y el diario, además de otros menesteres digitales.
Pero el pasado 3 de julio, cuando la radio en la que me encuentro trabajando desde hace 3 años, Radio Arapey, festejaba su 21° Aniversario, paralelamente y en silencio yo festejaba mis 16 años de periodismo (1° de julio de 1998), y lo digo sin ruborizarme porque ya utilicé uno de estos “Apuntes en Borrador” hace algunos años para recordar mis comienzos periodísticos al cumplir 9 años de oficio.
Pero además, el 3 de julio confluyeron también mis trabajos de la radio y del diario, cuando la cabina N° 1 de Radio Arapey, donde cada mañana trabajo junto a otros amigos y colegas, fue bautizada con el nombre de quien fuera Director de diario EL PUEBLO, Don Walter Martínez Cerrutti. Fue cuando tuve el honor de compartir ese momento de descubrimiento de la placa junto a mis jefes, Adriana Martínez, hija de Don Walter y actual directora de EL PUEBLO y Teresita Honsi y Luis Giovanoni, directores de Radio Arapey.
Acá también se da lo de “las vueltas de la vida”. Hoy me siento reconfortado y agradecido por trabajar en la radio con mayor audiencia en amplitud modulada y en el diario de mayor tiraje de la región, según los auditores de IVC (Instituto Verificador de Circulaciones) y con mayor credibilidad de Salto, según una consultora nacional.
Todo ha terminado confluyendo para que a esta altura de mi vida me sienta orgulloso por el camino recorrido, con bastantes obstáculos que hemos sabido sortear, donde hemos perdido trabajos pero reafirmado nuestras convicciones, con la suficiente fuerza para volver a levantarnos y empezar de nuevo.
Sabedores de que aún no hemos llegado siquiera a la mitad de nuestro recorrido, pero con la certeza de que solo el camino que nos lleve junto al pueblo es el que corresponde continuar realizando, como desde el primer día.

Las vueltas de la vida, pero así es, quién diría. Si bien teníamos cierto perfil, jamás nos imaginamos trabajando y viviendo del periodismo, al menos no estaba dentro de nuestro proyecto de vida, hasta que llegó 1998.

Fue ese el año en que pareció que los astros confluyeron para que nos llegaran dos invitaciones de amigos para hacer periodismo, uno en radio y otro en televisión. Ambos se concretaron, uno en julio, la radio, mientras que el de la televisión tardó unos meses más, en noviembre.

Por otro lado, no fue sino hasta el año 2006 que no supe lo que era el periodismo escrito. Si bien había escrito y leído toda mi vida, no es lo mismo escribir para uno que hacerlo para los lectores de un diario. Primero fue en la desaparecida “La República de Salto” y ya a partir de 2007 hasta nuestros días en diario EL PUEBLO.

Son tres facetas distintas del mismo estilo periodístico que venimos llevando adelante desde hace 16 años, recién cumplidos, pero que obviamente despierta motivaciones y desafíos distintos.

Alguien alguna vez me preguntó qué medio de comunicación prefería, la radio, la televisión o el diario. Mientras que en estos tiempos que corren tampoco debe dejarse de lado el periodismo digital, que también hemos tenido la oportunidad de conocer y desarrollar.

Aún no sé qué contestar. Luego de haber tenido la posibilidad y la responsabilidad de trabajar en cada uno de esos medios de comunicación durante años, los sigo eligiendo a todos, si bien hoy estamos en un parate televisivo por decisión propia (esta vez), porque por suerte tenemos ya bastante trabajo entre la radio y el diario, además de otros menesteres digitales.

Pero el pasado 3 de julio, cuando la radio en la que me encuentro trabajando desde hace 3 años, Radio Arapey, festejaba su 21° Aniversario, paralelamente y en silencio yo festejaba mis 16 años de periodismo (1° de julio de 1998), y lo digo sin ruborizarme porque ya utilicé uno de estos “Apuntes en Borrador” hace algunos años para recordar mis comienzos periodísticos al cumplir 9 años de oficio.

Pero además, el 3 de julio confluyeron también mis trabajos de la radio y del diario, cuando la cabina N° 1 de Radio Arapey, donde cada mañana trabajo junto a otros amigos y colegas, fue bautizada con el nombre de quien fuera Director de diario EL PUEBLO, Don Walter Martínez Cerrutti. Fue cuando tuve el honor de compartir ese momento de descubrimiento de la placa junto a mis jefes, Adriana Martínez, hija de Don Walter y actual directora de EL PUEBLO y Teresita Honsi y Luis Giovanoni, directores de Radio Arapey.

Acá también se da lo de “las vueltas de la vida”. Hoy me siento reconfortado y agradecido por trabajar en la radio con mayor audiencia en amplitud modulada y en el diario de mayor tiraje de la región, según los auditores de IVC (Instituto Verificador de Circulaciones) y con mayor credibilidad de Salto, según una consultora nacional.

Todo ha terminado confluyendo para que a esta altura de mi vida me sienta orgulloso por el camino recorrido, con bastantes obstáculos que hemos sabido sortear, donde hemos perdido trabajos pero reafirmado nuestras convicciones, con la suficiente fuerza para volver a levantarnos y empezar de nuevo.

Sabedores de que aún no hemos llegado siquiera a la mitad de nuestro recorrido, pero con la certeza de que solo el camino que nos lleve junto al pueblo es el que corresponde continuar realizando, como desde el primer día.