LA FIESTA de la Citricultura ha sido justamente eso…

LA FIESTA de la Citricultura ha sido justamente eso, una fiesta, donde la producción y el entretenimiento han logrado conjugar lo mejor del desarrollo del departamento y de la región, así como también la presencia de destacados artistas de trayectoria nacional e internacional.
Esta Fiesta, que por segundo año consecutivo ha intentado devolver a Salto una tradicional festividad de la producción citrícola, mostró una vez más que la gente ha acompañado en forma masiva.
La debida conjunción de esfuerzos entre actores públicos y privados permite que de a poco este encuentro con la región continúe avanzando por la senda de los auténticos espectáculos populares con proyección regional.
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LA ANÉCDOTA nos las contó un auténtico deportista que ha tenido la virtud de moldear su cuerpo hercúleo para participar en competencias nacionales e internacionales, transformándose así en un auténtico embajador del deporte salteño.
Resulta que un día se presenta en el gimnasio, donde junto a otros deportistas se preparaban para un torneo, cierto empresario que patrocinaba un producto “mágico”. Tomando determinadas pastillas se lograba adelgazar y tener un cuerpo como el del propio Charlas Atlas (solo para memoriosos).
La idea que traía este pícaro empresario era contratar a los deportistas para que dijeran en una campaña publicitaria que ellos habían logrado tener ese cuerpo tomando esas “maravillosas pastillas” cuando en verdad, ese cuerpo lo habían logrado con sacrificio tras largas horas de gimnasio.
No decimos con esta anécdota que todas las campañas y pastillas milagrosas sean truchas, pero que las hay… las hay.
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EL PASADO jueves en la sesión de la Junta Departamental, participaron destacados panelistas para hablar sobre la minería y la responsabilidad de los gobiernos departamentales. En dichas exposiciones se advirtió sobre el peligro que acarrea la utilización del sistema conocido como Fracking.
En medio de la exposición, el edil nacionalista Carlos Silva adelanta que esa misma noche se estaría aprobando un proyecto de decreto similar al ya aprobado por el departamento de Paysandú prohibiendo el uso del Fracking en el territorio del departamento de Salto.
Entonces el edil frenteamplista Miguel Moreira se lamentó que la Junta no había recibido a técnicos que defienden la postura del gobierno nacional que permite la exploración y probable explotación de nuestras riquezas minerales. Ante esto, el edil colorado Alberto Villas Boas, luego de un cuarto intermedio, adelantó la intención de su bancada de solicitar que el proyecto retorne a la Comisión de Salud para que pueda coordinarse lo solicitado por el FA. Esto provocó el inmediato enojo de los ediles blancos que en la voz de los ediles Pablo Bonet y nuevamente Silva se lamentaron de lo que estaba ocurriendo.
Cuando hacía uso de la palabra este último, recordó que el proyecto en unos días iba a cumplir un año. “¿Y ya lo festejaron?”, preguntó inocentemente quien estaba presidiendo la sesión, el edil Grandenel Cardozo, quien hizo la pregunta sin percatarse que tenía su micrófono encendido. Demás está decir que eso fue la mecha que terminó por redondear el enojo de los ediles blancos, quienes quedaron por unos pocos segundos (que parecieron eternos) sin saber qué responder, ante la risa de quienes no dábamos crédito a lo sucedido.

LA FIESTA de la Citricultura ha sido justamente eso, una fiesta, donde la producción y el entretenimiento han logrado conjugar lo mejor del desarrollo del departamento y de la región, así como también la presencia de destacados artistas de trayectoria nacional e internacional.

Esta Fiesta, que por segundo año consecutivo ha intentado devolver a Salto una tradicional festividad de la producción citrícola,

<p>Leonardo Silva</p>

Leonardo Silva

mostró una vez más que la gente ha acompañado en forma masiva.

La debida conjunción de esfuerzos entre actores públicos y privados permite que de a poco este encuentro con la región continúe avanzando por la senda de los auténticos espectáculos populares con proyección regional.

LA ANÉCDOTA nos las contó un auténtico deportista que ha tenido la virtud de moldear su cuerpo hercúleo para participar en competencias nacionales e internacionales, transformándose así en un auténtico embajador del deporte salteño.

Resulta que un día se presenta en el gimnasio, donde junto a otros deportistas se preparaban para un torneo, cierto empresario que patrocinaba un producto “mágico”. Tomando determinadas pastillas se lograba adelgazar y tener un cuerpo como el del propio Charlas Atlas (solo para memoriosos).

La idea que traía este pícaro empresario era contratar a los deportistas para que dijeran en una campaña publicitaria que ellos habían logrado tener ese cuerpo tomando esas “maravillosas pastillas” cuando en verdad, ese cuerpo lo habían logrado con sacrificio tras largas horas de gimnasio.

No decimos con esta anécdota que todas las campañas y pastillas milagrosas sean truchas, pero que las hay… las hay.

EL PASADO jueves en la sesión de la Junta Departamental, participaron destacados panelistas para hablar sobre la minería y la responsabilidad de los gobiernos departamentales. En dichas exposiciones se advirtió sobre el peligro que acarrea la utilización del sistema conocido como Fracking.

En medio de la exposición, el edil nacionalista Carlos Silva adelanta que esa misma noche se estaría aprobando un proyecto de decreto similar al ya aprobado por el departamento de Paysandú prohibiendo el uso del Fracking en el territorio del departamento de Salto.

Entonces el edil frenteamplista Miguel Moreira se lamentó que la Junta no había recibido a técnicos que defienden la postura del gobierno nacional que permite la exploración y probable explotación de nuestras riquezas minerales. Ante esto, el edil colorado Alberto Villas Boas, luego de un cuarto intermedio, adelantó la intención de su bancada de solicitar que el proyecto retorne a la Comisión de Salud para que pueda coordinarse lo solicitado por el FA. Esto provocó el inmediato enojo de los ediles blancos que en la voz de los ediles Pablo Bonet y nuevamente Silva se lamentaron de lo que estaba ocurriendo.

Cuando hacía uso de la palabra este último, recordó que el proyecto en unos días iba a cumplir un año. “¿Y ya lo festejaron?”, preguntó inocentemente quien estaba presidiendo la sesión, el edil Grandenel Cardozo, quien hizo la pregunta sin percatarse que tenía su micrófono encendido. Demás está decir que eso fue la mecha que terminó por redondear el enojo de los ediles blancos, quienes quedaron por unos pocos segundos (que parecieron eternos) sin saber qué responder, ante la risa de quienes no dábamos crédito a lo sucedido.