Por los que vienen

Ya no se entiende que algunos insistan en hacer política al viejo estilo, el del enfrentamiento y el de considerar a quien está en otras tiendas políticas más como a un enemigo -al que hay que derrotar, destrozar e incluso matar (casi literalmente)- que como a un adversario.
Los uruguayos ya nos cansamos de los enfrentamientos gratuitos, del insulto fácil, donde el debate de ideas falta a la cita, frivolizando de esa manera una campaña electoral que se torna en un auténtico cruce de caminos para el país: o seguimos como estamos o los uruguayos nos decidimos a cambiar.
Pero a nadie sirve cambiar por cambiar. Hay que saber con total certeza hacia dónde nos conducirán esos cambios, o en el caso de decidir seguir por el mismo camino, tenemos derecho a conocer cuáles son los aspectos que se buscarán modificar, profundizar o simplemente dejar de lado.
Para eso, lo primero que tenemos que hacer es despojarnos de los eslóganes de campaña, de un lado y de otro. Luego tenemos que leer el diario, escuchar la radio o ver en la televisión qué dicen los distintos candidatos de todos los partidos políticos sobre los temas que realmente nos interesan a los uruguayos.
¿Nos preocupa la seguridad? ¿Qué plantea el partido de gobierno? Seguir por donde vamos e incluso mantener al actual ministro del Interior por considerar que está realizando un muy buen trabajo. Si usted está de acuerdo, puede acompañar con su voto al Frente Amplio.
Si en cambio considera que en materia de seguridad este gobierno como el anterior ha hecho avanzar la inseguridad ciudadana dejando ya de ser una simple sensación térmica para ser un problema real, bueno, no está de más saber qué dicen los partidos políticos de oposición. Si se identifica con las propuestas de la oposición, deberá hilar más fino y buscar con qué ideas de qué partido político se identifica más. No se preocupe, tiene nueve opciones en total, entre los que se encuentran los partidos tradicionales, el independiente, y otros partidos más de izquierda y ecologistas, incluso algún intransigente.
Pero no solo preocupa la seguridad a los uruguayos. También debemos saber qué opinamos del tema empleo, más allá de las extrañas y virtuales cifras que permanente e insistentemente nos brinda el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) tratando de convencernos que vivimos en el paraíso de la clase trabajadora. Claro, si se distorsiona el mercado laboral a través del abatimiento de lo que es la Población Económicamente Activa, que es de donde se consigue el porcentaje del desempleo en el país, tendremos las cifras holográficas que insisten en hacer públicas. Por otro lado, ¿se acuerda cuando se hablaba del subempleo y del informalismo? ¿Cómo sigue esa historia?
Bueno, si el gobierno lo convence con su retórica laboral, puede votar por continuar como estamos. El mismo sistema sirve para otros temas, como educación, salud, vivienda, inflación… (siga usted mentalmente con la lista).
Ya que nuestros políticos debaten en solitario y no hay contraste de ideas entre todos los candidatos ya que alguno no se anima o no puede enfrentar a quienes lo desafían, bueno, el trabajo de saber qué piensa cada quien es suyo, ejerciendo responsablemente su deber ciudadano de informarse como corresponde y votar a conciencia, porque por el bien del país, pensemos en votar con la razón antes que con el corazón. No por nosotros, sino por los uruguayos que nos siguen.

Ya no se entiende que algunos insistan en hacer política al viejo estilo, el del enfrentamiento y el de considerar a quien está en otras tiendas políticas más como a un enemigo -al que hay que derrotar, destrozar e incluso matar (casi literalmente)- que como a un adversario.

Los uruguayos ya nos cansamos de los enfrentamientos gratuitos, del insulto fácil, donde el debate de ideas falta a la cita,

<p>Leonardo Silva</p>

Leonardo Silva

frivolizando de esa manera una campaña electoral que se torna en un auténtico cruce de caminos para el país: o seguimos como estamos o los uruguayos nos decidimos a cambiar.

Pero a nadie sirve cambiar por cambiar. Hay que saber con total certeza hacia dónde nos conducirán esos cambios, o en el caso de decidir seguir por el mismo camino, tenemos derecho a conocer cuáles son los aspectos que se buscarán modificar, profundizar o simplemente dejar de lado.

Para eso, lo primero que tenemos que hacer es despojarnos de los eslóganes de campaña, de un lado y de otro. Luego tenemos que leer el diario, escuchar la radio o ver en la televisión qué dicen los distintos candidatos de todos los partidos políticos sobre los temas que realmente nos interesan a los uruguayos.

¿Nos preocupa la seguridad? ¿Qué plantea el partido de gobierno? Seguir por donde vamos e incluso mantener al actual ministro del Interior por considerar que está realizando un muy buen trabajo. Si usted está de acuerdo, puede acompañar con su voto al Frente Amplio.

Si en cambio considera que en materia de seguridad este gobierno como el anterior ha hecho avanzar la inseguridad ciudadana dejando ya de ser una simple sensación térmica para ser un problema real, bueno, no está de más saber qué dicen los partidos políticos de oposición. Si se identifica con las propuestas de la oposición, deberá hilar más fino y buscar con qué ideas de qué partido político se identifica más. No se preocupe, tiene nueve opciones en total, entre los que se encuentran los partidos tradicionales, el independiente, y otros partidos más de izquierda y ecologistas, incluso algún intransigente.

Pero no solo preocupa la seguridad a los uruguayos. También debemos saber qué opinamos del tema empleo, más allá de las extrañas y virtuales cifras que permanente e insistentemente nos brinda el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) tratando de convencernos que vivimos en el paraíso de la clase trabajadora. Claro, si se distorsiona el mercado laboral a través del abatimiento de lo que es la Población Económicamente Activa, que es de donde se consigue el porcentaje del desempleo en el país, tendremos las cifras holográficas que insisten en hacer públicas. Por otro lado, ¿se acuerda cuando se hablaba del subempleo y del informalismo? ¿Cómo sigue esa historia?

Bueno, si el gobierno lo convence con su retórica laboral, puede votar por continuar como estamos. El mismo sistema sirve para otros temas, como educación, salud, vivienda, inflación… (siga usted mentalmente con la lista).

Ya que nuestros políticos debaten en solitario y no hay contraste de ideas entre todos los candidatos ya que alguno no se anima o no puede enfrentar a quienes lo desafían, bueno, el trabajo de saber qué piensa cada quien es suyo, ejerciendo responsablemente su deber ciudadano de informarse como corresponde y votar a conciencia, porque por el bien del país, pensemos en votar con la razón antes que con el corazón. No por nosotros, sino por los uruguayos que nos siguen.







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