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25 DE AGOSTO

Estimados lectores. Año tras año vemos a los centros educativos concurrir a las plazas correspondientes, junto con las instituciones del estado y distintas comisiones de entidades benéficas y demás, a rendir homenaje a los bravos patriotas, seguido del tradicional desfile por las calles principales de las ciudades, pueblos y villas de la República, que suele cerrarse por el emocionante pasar de los piquetes gauchos, que ostentan a sus hábiles jinetes y bonitas chinas, emulando los tiempos en los que la patria se hizo a caballo.
Proclamas, ensalzan las gloriosas gestas iniciadas con el Desembarco de los 33 Orientales, bajo el comando de los Generales Juan Antonio Lavalleja y Manuel Oribe, sumándose más tarde a las huestes libertadoras, el Gral. Fructuoso Rivera.
Luego de la hazaña de la Agraciada, siguiendo un llamado del Gral. Lavalleja a los Cabildos de los pueblos de la Provincia, se eligieron los Diputados que sesionaron en la Florida el 14 de Junio, eligiéndose un gobierno provisorio encabezado por don Manuel Calleros.
Con las facultades otorgadas, se tomaron tres medidas inmediatas: 1) envió dos comisionados a Buenos Aires, solicitando el apoyo del gobierno porteño; 2) convocó a una Sala de Representantes, para decidir el destino político, y 3) nombró al Gral. Lavalleja General en Jefe de las tropas orientales.
El 25 de Agosto en la Piedra Alta, Florida, se reúne la Sala de Representantes, presidida por el presbítero Juan Francisco Larrobla, donde son aprobadas las conocidas Leyes Fundamentales de la Florida:
LEY DE INDEPENDENCIA:
1) Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre todos los actos de incorporación, reconocimiento, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de la Provincia Oriental por la violencia de la fuerza, unida a la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil, que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, sujetándola al yugo de un absoluto despotismo desde el año 1817 hasta el presente de 1825 (…).
2) En consecuencia de la anterior declaración, reasumiendo la Provincia Oriental la plenitud de los derechos, libertades y prerrogativas inherentes a los demás pueblos de la tierra, se declara de hecho y de derecho libre e independiente del Rey de Portugal, del Emperador del Brasil y de cualquier otro del universo, y con amplio y pleno poder para darse las formas que en uso y ejercicio de su soberanía estime convenientes.
LEY DE UNIÓN:
En virtud de la soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente inviste (…) (la Sala de Representantes), declara que su voto general, constante, solemne y decidido es y debe ser por la unidad con las demás provincias argentinas a las que siempre perteneció por los vínculos más sagrados que el mundo conoce.
Que, por lo tanto, ha sancionado y decreta por ley fundamental, lo siguiente: queda la Provincia Oriental del Río de la Plata unida a las demás de este nombre en el territorio de Sud América por ser la libre y espontánea voluntad de los pueblos que la componen, manifestada por testimonios irrefragables y esfuerzos heroicos desde el primer período de la regeneración política de las Provincias.
LEY DEL PABELLÓN:
Establecía, como enseña de la Provincia, un pabellón, (…) compuesto de tres franjas horizontales, celeste, blanco y punzó, por ahora, hasta tanto que incorporados los diputados de esta Provincia a la soberanía nacional, se enarbole el reconocido por el de las unidades del Río de la Plata a que pertenece.
Respecto de la independencia, a lo largo de la historia han surgido dos posturas: una, considera que en las Leyes de Independencia y de Unión se establece la autonomía necesaria para otorgarse el gobierno que desee la Provincia, sea éste, unirse, como lo hizo de hecho, a otra nación, o surgir como estado diferente, situación que acaeció más tarde, legitimándose así la independencia surgida el 25 de Agosto. Por otro lado, tenemos a los que consideran que la verdadera razón de nuestra independencia, radica en la propuesta del embajador británico Lord John Ponsonby, de crear un estado independiente entre la Argentina y el Brasil, que pusiera fin a las controversias por el territorio de la Banda Oriental, y no continuase perjudicando los intereses comerciales del Imperio Británico.
Queda al criterio de cada oriental, investigar y profundizar, si lo desea. Pero más allá de la conclusión a la que abordemos, lo importante y trascendental, es que el espíritu indómito de aquellos mortales, nos legó la patria ávida de libertad y el honor de pertenecer a una nación que nace en el Éxodo y gravita sobre las figuras de hombres que a su manera y en su tiempo, entendieron el camino a transitar.
Es nuestra obligación proteger el legado, resguardándolo de cualquier ofensa o menosprecio; constituye el mayor patrimonio de nuestra nación, el respeto irrestricto por nuestras tradiciones y su consecuente rendición de homenaje; quienes así no lo entiendan y se consideren con derecho a menoscabar la historia, serán siempre enemigos de su patria.
Será con la unidad por encima de las diferencias, que seguiremos gozando de la libertad y de nuestra Independencia.

Estimados lectores. Año tras año vemos a los centros educativos concurrir a las plazas correspondientes, junto con las instituciones del estado y distintas comisiones de entidades benéficas y demás, a rendir homenaje a los bravos patriotas, seguido del tradicional

<p>Adrián Baez.</p>

Adrián Baez.

desfile por las calles principales de las ciudades, pueblos y villas de la República, que suele cerrarse por el emocionante pasar de los piquetes gauchos, que ostentan a sus hábiles jinetes y bonitas chinas, emulando los tiempos en los que la patria se hizo a caballo.

Proclamas, ensalzan las gloriosas gestas iniciadas con el Desembarco de los 33 Orientales, bajo el comando de los Generales Juan Antonio Lavalleja y Manuel Oribe, sumándose más tarde a las huestes libertadoras, el Gral. Fructuoso Rivera.

Luego de la hazaña de la Agraciada, siguiendo un llamado del Gral. Lavalleja a los Cabildos de los pueblos de la Provincia, se eligieron los Diputados que sesionaron en la Florida el 14 de Junio, eligiéndose un gobierno provisorio encabezado por don Manuel Calleros.

Con las facultades otorgadas, se tomaron tres medidas inmediatas: 1) envió dos comisionados a Buenos Aires, solicitando el apoyo del gobierno porteño; 2) convocó a una Sala de Representantes, para decidir el destino político, y 3) nombró al Gral. Lavalleja General en Jefe de las tropas orientales.

El 25 de Agosto en la Piedra Alta, Florida, se reúne la Sala de Representantes, presidida por el presbítero Juan Francisco Larrobla, donde son aprobadas las conocidas Leyes Fundamentales de la Florida:

LEY DE INDEPENDENCIA:

1) Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre todos los actos de incorporación, reconocimiento, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de la Provincia Oriental por la violencia de la fuerza, unida a la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil, que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, sujetándola al yugo de un absoluto despotismo desde el año 1817 hasta el presente de 1825 (…).

2) En consecuencia de la anterior declaración, reasumiendo la Provincia Oriental la plenitud de los derechos, libertades y prerrogativas inherentes a los demás pueblos de la tierra, se declara de hecho y de derecho libre e independiente del Rey de Portugal, del Emperador del Brasil y de cualquier otro del universo, y con amplio y pleno poder para darse las formas que en uso y ejercicio de su soberanía estime convenientes.

LEY DE UNIÓN:

En virtud de la soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente inviste (…) (la Sala de Representantes), declara que su voto general, constante, solemne y decidido es y debe ser por la unidad con las demás provincias argentinas a las que siempre perteneció por los vínculos más sagrados que el mundo conoce.

Que, por lo tanto, ha sancionado y decreta por ley fundamental, lo siguiente: queda la Provincia Oriental del Río de la Plata unida a las demás de este nombre en el territorio de Sud América por ser la libre y espontánea voluntad de los pueblos que la componen, manifestada por testimonios irrefragables y esfuerzos heroicos desde el primer período de la regeneración política de las Provincias.

LEY DEL PABELLÓN:

Establecía, como enseña de la Provincia, un pabellón, (…) compuesto de tres franjas horizontales, celeste, blanco y punzó, por ahora, hasta tanto que incorporados los diputados de esta Provincia a la soberanía nacional, se enarbole el reconocido por el de las unidades del Río de la Plata a que pertenece.

Respecto de la independencia, a lo largo de la historia han surgido dos posturas: una, considera que en las Leyes de Independencia y de Unión se establece la autonomía necesaria para otorgarse el gobierno que desee la Provincia, sea éste, unirse, como lo hizo de hecho, a otra nación, o surgir como estado diferente, situación que acaeció más tarde, legitimándose así la independencia surgida el 25 de Agosto. Por otro lado, tenemos a los que consideran que la verdadera razón de nuestra independencia, radica en la propuesta del embajador británico Lord John Ponsonby, de crear un estado independiente entre la Argentina y el Brasil, que pusiera fin a las controversias por el territorio de la Banda Oriental, y no continuase perjudicando los intereses comerciales del Imperio Británico.

Queda al criterio de cada oriental, investigar y profundizar, si lo desea. Pero más allá de la conclusión a la que abordemos, lo importante y trascendental, es que el espíritu indómito de aquellos mortales, nos legó la patria ávida de libertad y el honor de pertenecer a una nación que nace en el Éxodo y gravita sobre las figuras de hombres que a su manera y en su tiempo, entendieron el camino a transitar.

Es nuestra obligación proteger el legado, resguardándolo de cualquier ofensa o menosprecio; constituye el mayor patrimonio de nuestra nación, el respeto irrestricto por nuestras tradiciones y su consecuente rendición de homenaje; quienes así no lo entiendan y se consideren con derecho a menoscabar la historia, serán siempre enemigos de su patria.

Será con la unidad por encima de las diferencias, que seguiremos gozando de la libertad y de nuestra Independencia.