Dr. Vázquez, hágale un favor al país

Estimados lectores. Lamentablemente el clima político a nivel nacional, se ha enrarecido de una manera baja y poco cortés; del intercambio apasionado de ideas, hemos aterrizado en las arenas de las descalificaciones y del insulto; el artífice, el devenido en imitador de los líderes de la oposición y actual representante del sin argumento, el ex Presidente Vázquez.
Reconocemos nuestro asombro al escuchar a un ex mandatario, profesional y persona en la que creíamos poseer una actitud de caballerosidad ante el adversario, desbocarse sin tapujo alguno contra quienes representan a la mitad o más de la ciudadanía, de una forma chabacana e irrespetuosa, al mejor estilo Pepe Mujica, aunque cien veces menos gracioso, pues al pretender emularlo, pierde toda espontaneidad y se transforma en un simple mal educado; Mujica también lo ha sido, es y será, pero, nunca trató de esconderlo, Vázquez a lo mejor, ahora sí, nos muestra su verdadera cara.
El precandidato Frenteamplista, ha recorrido el país disertando respecto a cómo sería un eventual tercer gobierno de izquierda, segundo bajo su mando; ha reivindicado su accionar y la de la actual administración, sosteniendo con convicción que “Vamos Bien”, cosa con la que discrepamos férreamente, pero que respetamos si así se lo cree; sucede que podrá creerlo él y algunos otros; sucede que el pueblo podrá haberse dejado engañar una o dos veces, pero estamos casi seguros que no tiene el deseo de hacerlo una vez más, menos cuando la opción es la misma que tanto prometió y sigue aún prometiendo, pues cuando tuvo la oportunidad de cumplir con su palabra, se olvidó de hacerlo o simplemente no supo de qué manera concretarla.
También nos asombra la falta de herramientas con las que pretende el Dr. Vázquez pelear por su candidatura, cada día demuestra su falta de argumentos sólidos y convincentes, dando marchas y contramarchas con el solo apoyo de cifras y estadísticas que mucho distan de ser la realidad del Uruguay.
No sabemos si su desconocimiento de los temas trascendentales de la vida nacional radica en su ignorancia política, de la que supo hacer gala durante sus campañas, durante su gobierno y ahora, nuevamente como candidato, o en su soberbia al haberse creído que con él nació la Patria y nosotros como ciudadanos; no sabemos si su verborragia agresiva y sobradora se debe a que se ha dado cuenta que el Uruguay de hoy, que el Frente Amplio de hoy, y que él mismo, ya no son los del 2004, y cayendo en un baño de realidad se despertó de su propia leyenda para advertir que no es más que un político que supo, sabe y sabrá ir perdiendo su credibilidad e ir introduciéndose en el desgaste de una tarea que sin duda alguna, le quedó y le quedará una vez más, demasiado grande.
Sostuvo, el ilustre galeno, que los opositores somos giles; ¿acaso no se ha dado cuenta que es preferible vivir en la gilada, antes que cargar con el mote de AMIGO DE LA DICTADURA?¿O será que se ha creído tan omnipotente que pretendía que no recordáramos sus andanzas antidemocráticas mientras quienes hoy trabajan por su llegada al poder y otros cuantos compatriotas se encontraban proscriptos, exiliados o  padecían en los calabozos de aquellos mismos con los que sabía congraciarse?
Preferimos con todo orgullo ser giles y blanco de todos los adjetivos que desee el Dr. Vázquez, pues tenemos la conciencia tranquila que defendemos a la democracia y el futuro de nuestra Nación, siempre, y no cuando la necesitamos para aumentar nuestro ego; preferimos ser giles con jerarquía, y no un líder defenestrado.
Ya sabemos que horma calza; ya sabemos quién es en realidad; todos los días nos recuerda su improvisación; por lo que solo nos resta pedirle respetuosamente, que dé un paso al costado por el bien del país que dice querer, dejando el futuro del mismo a los que de verdad desean su progreso; solo nos resta rogarle: váyase Dr. Vázquez, hágale un favor al país.

Estimados lectores. Lamentablemente el clima político a nivel nacional, se ha enrarecido de una manera baja y poco cortés; del intercambio apasionado de ideas, hemos aterrizado en las arenas de las descalificaciones y del insulto; el artífice, el devenido en imitador de los líderes de la oposición y actual representante del sin argumento, el ex Presidente Vázquez.

Reconocemos nuestro asombro al escuchar a un ex mandatario, profesional y persona en la que creíamos poseer una actitud de

<p>Adrián Baez.</p>

Adrián Baez.

caballerosidad ante el adversario, desbocarse sin tapujo alguno contra quienes representan a la mitad o más de la ciudadanía, de una forma chabacana e irrespetuosa, al mejor estilo Pepe Mujica, aunque cien veces menos gracioso, pues al pretender emularlo, pierde toda espontaneidad y se transforma en un simple mal educado; Mujica también lo ha sido, es y será, pero, nunca trató de esconderlo, Vázquez a lo mejor, ahora sí, nos muestra su verdadera cara.

El precandidato Frenteamplista, ha recorrido el país disertando respecto a cómo sería un eventual tercer gobierno de izquierda, segundo bajo su mando; ha reivindicado su accionar y la de la actual administración, sosteniendo con convicción que “Vamos Bien”, cosa con la que discrepamos férreamente, pero que respetamos si así se lo cree; sucede que podrá creerlo él y algunos otros; sucede que el pueblo podrá haberse dejado engañar una o dos veces, pero estamos casi seguros que no tiene el deseo de hacerlo una vez más, menos cuando la opción es la misma que tanto prometió y sigue aún prometiendo, pues cuando tuvo la oportunidad de cumplir con su palabra, se olvidó de hacerlo o simplemente no supo de qué manera concretarla.

También nos asombra la falta de herramientas con las que pretende el Dr. Vázquez pelear por su candidatura, cada día demuestra su falta de argumentos sólidos y convincentes, dando marchas y contramarchas con el solo apoyo de cifras y estadísticas que mucho distan de ser la realidad del Uruguay.

No sabemos si su desconocimiento de los temas trascendentales de la vida nacional radica en su ignorancia política, de la que supo hacer gala durante sus campañas, durante su gobierno y ahora, nuevamente como candidato, o en su soberbia al haberse creído que con él nació la Patria y nosotros como ciudadanos; no sabemos si su verborragia agresiva y sobradora se debe a que se ha dado cuenta que el Uruguay de hoy, que el Frente Amplio de hoy, y que él mismo, ya no son los del 2004, y cayendo en un baño de realidad se despertó de su propia leyenda para advertir que no es más que un político que supo, sabe y sabrá ir perdiendo su credibilidad e ir introduciéndose en el desgaste de una tarea que sin duda alguna, le quedó y le quedará una vez más, demasiado grande.

Sostuvo, el ilustre galeno, que los opositores somos giles; ¿acaso no se ha dado cuenta que es preferible vivir en la gilada, antes que cargar con el mote de AMIGO DE LA DICTADURA?¿O será que se ha creído tan omnipotente que pretendía que no recordáramos sus andanzas antidemocráticas mientras quienes hoy trabajan por su llegada al poder y otros cuantos compatriotas se encontraban proscriptos, exiliados o  padecían en los calabozos de aquellos mismos con los que sabía congraciarse?

Preferimos con todo orgullo ser giles y blanco de todos los adjetivos que desee el Dr. Vázquez, pues tenemos la conciencia tranquila que defendemos a la democracia y el futuro de nuestra Nación, siempre, y no cuando la necesitamos para aumentar nuestro ego; preferimos ser giles con jerarquía, y no un líder defenestrado.

Ya sabemos que horma calza; ya sabemos quién es en realidad; todos los días nos recuerda su improvisación; por lo que solo nos resta pedirle respetuosamente, que dé un paso al costado por el bien del país que dice querer, dejando el futuro del mismo a los que de verdad desean su progreso; solo nos resta rogarle: váyase Dr. Vázquez, hágale un favor al país.







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