El día “D”. 70 años

Estimados lectores. Se conmemoraron 70 años del acontecimiento militar más grandioso y esperanzador de la era moderna, acontecido en Normandía-Francia; aunque los que saben del tema, aseguran que ninguna otra empresa bélica, registra tal magnitud, transformándola así, en la movilización de tropas más grande de la historia de la humanidad.
Relata la crónica militar, que a las 00:16 hrs. del 6 de Junio de 1944, aterrizaba el primer planeador con los comandos aliados en suelo francés. Horas después, a las 05:50 hrs., la escuadra aliada rompía el fuego contra la costa normanda.
A la misma hora aproximadamente, miles de bombas lanzadas también por la aviación aliada cayeron sobre las playas, dispuestas a allanar el camino a los que iban a desembarcar. Al mismo tiempo, decenas de miles de láminas metálicas fueron lanzadas por los aviones aliados en la zona de Calais, para confundir a los radares alemanes y dar la impresión de que se acercaba una multitud de aviones y embarcaciones por aquel sector. Más tarde, aproximadamente a las 06:30 hrs. miles de soldados ponían pie a lo largo de casi 80 kilómetros de playas. Había comenzado el día D.
La precisión en la planificación y la admirable ejecución, permitieron que la operación “OVERLORD”, nombre correcto de la hazaña, dirigida por el General Eisenhower, Comandante en Jefe de los Aliados, y los Mariscales Montgomery y Tedder, fuera el comienzo del fin de la tiranía del fascismo, a la que se encontraba subyugada la casi totalidad de Europa, encabezada por una de las personalidades más sanguinarias que haya conocido la humanidad, como lo fue, Adolfo Hitler.
Éste, haciendo alarde de su soberbia, se sentía seguro de que el posible desembarco, no era más que un señuelo para llevar a sus fuerzas hasta esa zona y desproteger a Calais; creía, muy mal, que desembarcarían allí, donde los esperaría para vencerlos. Los hechos hablaron por sí solos.
Más allá de la fenomenal campaña y de los exitosos resultados bélicos, el verdadero significado por el cual dicha fecha ha reunido en las playas normandas el pasado 6 de Junio a las máximas autoridades europeas y del mundo, es sin lugar a dudas, el haberse preservado el orden mundial, y en él la libertad de la humanidad.
Los atropellos a los derechos humanos en su máxima expresión, fueron resultado de mentalidades intolerantes y fanáticas, que pusieron de rodillas a millones de personas, por el solo hecho de ser distintos.
Hoy, cuando creemos vivir en un mundo lejano a aquellos tiempos, debemos replantearnos los acontecimientos recientes, tanto en nuestra América, como los que suceden aún, en otras partes del mundo.
Que la libertad por medio de la democracia, sea el sistema imperante en la actualidad, no significa que no nos pueda acechar la locura por el poder, en detrimento del libre albedrío y la vida de los seres humanos.
En memoria de los que perecieron hace 70 años, y vaya si fueron un montón, recordemos y practiquemos diariamente, la humanidad, por encima de cualquier diferencia; si actuamos así, no será necesario ningún otro DÍA “D”.

Estimados lectores. Se conmemoraron 70 años del acontecimiento militar más grandioso y esperanzador de la era moderna, acontecido en Normandía-Francia; aunque los que saben del tema, aseguran que ninguna otra empresa bélica, registra tal magnitud, transformándola así, en la movilización de tropas más grande de la historia de la humanidad.

Relata la crónica militar, que a las 00:16 hrs. del 6 de Junio de 1944, aterrizaba el primer planeador con los comandos

<p>Adrián Baez.</p>

Adrián Baez.

aliados en suelo francés. Horas después, a las 05:50 hrs., la escuadra aliada rompía el fuego contra la costa normanda.

A la misma hora aproximadamente, miles de bombas lanzadas también por la aviación aliada cayeron sobre las playas, dispuestas a allanar el camino a los que iban a desembarcar. Al mismo tiempo, decenas de miles de láminas metálicas fueron lanzadas por los aviones aliados en la zona de Calais, para confundir a los radares alemanes y dar la impresión de que se acercaba una multitud de aviones y embarcaciones por aquel sector. Más tarde, aproximadamente a las 06:30 hrs. miles de soldados ponían pie a lo largo de casi 80 kilómetros de playas. Había comenzado el día D.

La precisión en la planificación y la admirable ejecución, permitieron que la operación “OVERLORD”, nombre correcto de la hazaña, dirigida por el General Eisenhower, Comandante en Jefe de los Aliados, y los Mariscales Montgomery y Tedder, fuera el comienzo del fin de la tiranía del fascismo, a la que se encontraba subyugada la casi totalidad de Europa, encabezada por una de las personalidades más sanguinarias que haya conocido la humanidad, como lo fue, Adolfo Hitler.

Éste, haciendo alarde de su soberbia, se sentía seguro de que el posible desembarco, no era más que un señuelo para llevar a sus fuerzas hasta esa zona y desproteger a Calais; creía, muy mal, que desembarcarían allí, donde los esperaría para vencerlos. Los hechos hablaron por sí solos.

Más allá de la fenomenal campaña y de los exitosos resultados bélicos, el verdadero significado por el cual dicha fecha ha reunido en las playas normandas el pasado 6 de Junio a las máximas autoridades europeas y del mundo, es sin lugar a dudas, el haberse preservado el orden mundial, y en él la libertad de la humanidad.

Los atropellos a los derechos humanos en su máxima expresión, fueron resultado de mentalidades intolerantes y fanáticas, que pusieron de rodillas a millones de personas, por el solo hecho de ser distintos.

Hoy, cuando creemos vivir en un mundo lejano a aquellos tiempos, debemos replantearnos los acontecimientos recientes, tanto en nuestra América, como los que suceden aún, en otras partes del mundo.

Que la libertad por medio de la democracia, sea el sistema imperante en la actualidad, no significa que no nos pueda acechar la locura por el poder, en detrimento del libre albedrío y la vida de los seres humanos.

En memoria de los que perecieron hace 70 años, y vaya si fueron un montón, recordemos y practiquemos diariamente, la humanidad, por encima de cualquier diferencia; si actuamos así, no será necesario ningún otro DÍA “D”.