Cuando el trabajo coordinado da buenos frutos

Recibimos y publicamos

Das atrás y por este medio se publicó un escrito en el cual quien suscribe expresó su disconformidad respecto a las respuestas brindadas por parte de la Policía y el Departamento de Tránsito de la Intendencia cuando, concretamente, durante la madrugada del Domingo 20 de Enero en la zona de “La Gaviota”, algunos inadaptados hicieron lo que quisieron en el entendido de causar malestar debido al excesivo volumen de sus equipos de música instalados en sus vehículos y a las actitudes totalmente carentes de respeto y responsabilidad por sí mismos y por los demás en el tránsito. También, desde los barrios próximos, hubo quienes llevaron sus equipos portátiles causando iguales molestias como si fuera un equipo instalado en un vehículo.
Como se expresó en el escrito anterior, esa madrugada se llamó repetidas veces al Servicio de Emergencia 911 para dar aviso y solicitar su actuación inmediata ante lo que estaba sucediendo dando cuenta también a Tránsito, pero las respuestas no fueron las esperadas puesto que se remitieron, sin más, a la lenta circulación de algunos patrulleros por la zona y una camioneta de la guardia republicana, mientras el ruido y el descontrol continuaban.
No obstante, en los días posteriores y procurando obtener respuestas que brindaran las garantías suficientes para que ese tipo de hechos no se repitieran, se recurrió personalmente a plantear la situación y la preocupación al respecto a los despachos del Jefe interino de la Policía y del Director Interino de Tránsito de la intendencia, respectivamente los señores Adolfo Cuello y Alberto Clames.
Afortunadamente, es grato saber que aún se puede confiar en el Estado y en personas como ellos, quienes sin dudarlo estuvieron dispuestos a escuchar y a tomar cartas en el asunto. Fue así que durante la madrugada del Domingo 27 de Enero, cuando los mismos inadaptados comenzaron a hacer lo que querían, se montó un operativo conjunto entre la Policía y Tránsito que se extendió por varias horas. Desde entonces, los que creen que pueden hacer lo que quieran, “los intocables” que no les importó en absoluto generar ruidos muy molestos y diría hasta nocivos además de poner en peligro sus vidas y las de terceros por la irresponsabilidad en el tránsito, han dejado de venir. Clara muestra de que la Ley, cuando se cumple efectivamente mediante el trabajo coordinado, da buenos frutos.
Sepan esos inadaptados que, de ahora en más, por cada vez que vengan por esta zona con esa actitud desafiante a molestar y creerse dueños de los espacios públicos, inmediatamente se estará avisando a los organismos competentes para que a través de su accionar les hagan entender que aquí no se toleran los ruidos molestos y toda conducta que ponga en riesgo la integridad física de las personas ya sea en el tránsito o en cualquier otro aspecto.
Por ello, así como una vez se presentó un escrito a modo de reclamo, esta vez se presenta una nota para expresar el agradecimiento y conformidad por el operativo llevado a cabo y coordinado por ambos organismos y, nuevamente, es grato saber que aún se puede confiar en representantes del Estado que hacen valer la Ley.
Invito, asimismo, a que los lectores se sumen a expresar por este medio o el que crean conveniente su disconformidad pero también su conformidad ante diferentes situaciones que se puedan dar en su cotidianeidad, pues considero que no se trata solo de reclamar y denunciar determinados hechos sino que, una vez resuelto el problema, es bueno reconocer y agradecer a quien corresponda por la labor efectuada. Así creamos ciudadanía, así nos construimos como sociedad, cooperando desde el lugar que a cada uno nos toca y con las obligaciones y los derechos que tenemos ya sea como vecino o como representante del Estado.
Vecino preocupado