Julio María Sanguinetti : “Hombre de todos los tiempos”

Siendo adolescente asistí como tantos en el Uruguay el 1º de marzo de 1985 al retorno de la democracia.
Luego de finalizado el gobierno de facto el 1º de marzo de 1985, Sanguinetti era el primer ciudadano elegido democráticamente por la ciudadanía. Pasados los años, Sanguinetti recibía al país en serias dificultades de toda índole, económicas, sociales y, sobretodo, políticas, y, sin embargo, por su capacidad y su propio talento como político, supo restablecer las instituciones, reorientar la economía y, sobre todas las cosas, lograr el cambio en paz, tan cuestionado lamentablemente hasta el día de hoy. Finaliza su mandato y le entrega democráticamente a su sucesor el Dr. Luis Alberto Lacalle Herrera, transcurren 5 años y, nuevamente, la ciudadanía elige al Dr. Sanguinetti para un segundo mandato, el 1º de marzo de 1995 asume la Presidencia de la República, convocado por la ciudadanía, realiza nuevos emprendimientos y proyectos de toda índole en beneficio del país.

En la historia del Uruguay, solo tres ciudadanos tuvieron el privilegio de ocupar dos veces la primera magistratura, el actual presidente Tabaré Vázquez, el Dr. Julio María Sanguinetti y don José Batlle y Ordóñez.
Sanguinetti fue diputado, ministro, presidente, senador; pero, además, un intelectual de primera línea con una infinidad de libros de su autoría en su haber; director del legendario diario “El Día”, columnista del diario “El País de Madrid”, “La Nación” de Argentina, “El País” de Uruguay, infinidad de artículos y charlas por todo el mundo; tuvo la oportunidad de conocer y dialogar con políticos y líderes mundiales y gente de la cultura de todas partes del mundo y del Uruguay: Luis Alberto de Herrera, Batlle Berres, Wilson Ferreira, Líber Seregni, Juan Pablo Terra, Jorge Batlle, Enrique Tarigo, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz, salteños como Eduardo Malaquina, Antonio Ferro, Ramón J. Vinci, entre otros, etc. En el mundo, desde Helmunt Koll (último ministro de la Alemania occidental que vio caer el Muro de Berlín en 1989, muro que tuvo la oportunidad de conocer personalmente para confirmar que si los muros de concreto son horribles, los ideológicos son aún espeluznantes), Mijail Gorvachov, Ronald Reagan, George Bush, Raúl Alfonsín, José Sarnei, Fidel Castro (quien le gustaba dialogar mucho con Sanguinetti), el Rey de España Juan Carlos I, Felipe González, su Santidad Juan Pablo II Y Françoise Miterrand. Las vio pasar todas.

Me crié y me eduqué en un ambiente de libertad, de democracia y, se podría decir, familiar batllista; mi padre era un hombre colorado de la 1 y de la 15, y mi mamá argentina; en mi casa se respiró un ambiente de libertad, por esa razón fui, soy y seré de vocación democrática e independiente de convicción. Hoy, el destino tal vez lo convoca nuevamente al doctor para que con su experiencia, talento y, sobre todo, su don de buen hombre y brillantez intelectual, para una nueva campaña política. Ernesto Sábato dice que, el destino es una vocación irrenunciable a cumplir; muchas veces vamos por el mundo caminando sin darnos cuenta y creemos, a veces, andar sin rumbo fijo, cuando, en realidad, siempre caminamos hacia los lugares que fueron y son primordiales para nuestro destino; a veces, manejados por nuestra voluntad consciente, pero, en otras, por una voluntad inimaginable que los lleva a donde debemos estar.
El porvenir lo dirá; en mi caso en particular, como ciudadano independiente, en los momentos más difíciles que atraviesa el mundo y el Uruguay en particular, si al Dr. Sanguinetti la ciudadanía lo convoca, le deseo la mejor de las suertes, y que la providencia lo acompañe; por el bienestar, el progreso, la paz, la democracia y el republicanismo en el Uruguay.
Rento C. Giosa, lector no vidente.