María Agustina Valsangiácomo

María Agustina (23), es una psicóloga que está enfocada en los niños y en la estimulación cognitiva. Actualmente trabaja en la realización en febrero de un Taller de Estimulación Cognitiva para niños (de 7 a 12 años) donde a través de distintos juegos se estará trabajando la atención, la memoria, la percepción, el razonamiento, la orientación espacial y las funciones ejecutivas. Para más información, pueden hacerlo a su celular 098 685 605, o a través de su Facebook (Tina Valsangiácomo).
– ¿De dónde surge tu vocación por la psicología?
– Me encanta trabajar con niños, por eso en un principio quería ser maestra jardinera, pero entre cosa y cosa no se dio. Ahí me enfoqué en la psicología porque me encanta ayudar al otro, mayormente a niños. Una vez que estuve estudiando de lleno la carrera me di cuenta que finalmente había encontrado lo que estaba buscando.María Agustina Valsangiácomo
– Los niños pueden tener alguna patología, como el ser distraído o hiperactivo, por nombrar solo dos, ¿trabajas también en eso?
– Si, también trabajamos en eso a partir de las tareas que realizamos. Por ejemplo, a un niño hiperactivo le hago realizar una tarea, ese niño se levanta, mira para otro lado, quiere hacer otra cosa, entonces yo lo ayudo, diciéndole “enfocate”, “prestá atención”, “tranquilo, yo te ayudo”. Esas personas necesitan que alguien esté atrás. Una maestra en una clase de 30 gurises le toca tener uno o dos chiquilines hiperactivos y no va a poder andar solo atrás de ellos porque tiene 28 más. Entonces lo que la psicóloga hace es ayudar en esa parte, estando arriba de él.
– Llega el momento que ese chico hiperactivo, por continuar con el ejemplo, crece y madura su personalidad, ¿corrige esa patología?
– Claro, porque es consciente que si una mosca vuela él se distrae. Entonces, cuando él es consciente de eso, se da cuenta de cuáles son sus prioridades y qué es lo que debe hacer.
– En Salto, ¿cuáles son las patologías en los niños que más se ven y que trabajas con ellos para corregirlas?
– Se ve mucho la dislexia, la hiperactividad, que no prestan atención porque se distraen. También se ve mucho lo relativo al razonamiento. Pasa que es como que hoy en día con el tema de las tablets, la computadora, el celular, las madres para que no la molesten o para que se tranquilicen, los meten en ese terreno informático, y hay muchas cosas de la vida cotidiana que ya no viven. Eso puede colaborar también en llevar a que el niño se distraiga, sea hiperactivo.
– Nos quejamos que los chicos y los adolescentes pasan enchufados en las tecnologías, pero los grandes también pasamos pendientes de los teléfonos y las redes sociales. ¿Estamos todos enfermos, adictos a la tecnología o vivimos un cambio de paradigma en la forma de comunicarnos?
– Cuando uno se excede con la tecnología, está mal. La persona que es mayor, creció sin esa tecnología y tiene otra cabeza, por lo que puede controlarla. Pero si ya se le proporciona esa tecnología a un niño, no va a saber cómo controlarlo, y eso es un problema a trabajar.