“Cuando nos vamos del país, perdemos muchas cosas”

65 años y una experiencia y trayectoria como músico y empresario, dentro y fuera del país… se emociona constantemente al hablar de sus raíces a las que extrañó profundamente todo el tiempo que estuvo lejos…
Frontal, sincero y abierto al diálogo Rafael “Toto” Vece manifestó  que a partir de su decisión de buscar otros horizontes en el exterior – obligado por la situación crítica que se vivió años atrás –  perdió muchas cosas que le es difícil recuperar.
“No recomiendo a nadie que se vaya… aquí tenemos realidades que no las encontramos en ningún lugar del mundo”.
Sus conocimientos de Mecánica le permitieron abrirse un frente en Canadá porque allí los oficios son bien valorados.
Durante cinco años brindó conciertos en uno de los mejores espacios turísticos en las Cataratas del Niágara con destacados músicos latinoamericanos.
En Salto, veinte años atrás fue el mentor de un lugar especial para compartir música y buena comida… “Punto Dulce” (hoy en ese lugar funciona La Trattoria).

65 años y una experiencia y trayectoria como músico y empresario, dentro y fuera del país… se emociona constantemente al hablar de sus raíces a las que extrañó profundamente todo el tiempo que estuvo lejos…

Frontal, sincero y abierto al diálogo Rafael “Toto” Vece manifestó  que a partir de su decisión de buscar otros horizontes en el exterior – obligado por la situación crítica que se vivió años atrás –  perdió muchas cosas que le es difícil recuperar.

“No recomiendo a nadie que se vaya… aquí tenemos realidades que no las encontramos en ningún lugar del mundo”.

Sus conocimientos de Mecánica le permitieron abrirse un frente en Canadá porque allí los oficios son bien valorados.

Durante cinco años brindó conciertos en uno de los mejores espacios turísticos en las Cataratas del Niágara con destacados músicos latinoamericanos.

En Salto, veinte años atrás fue el mentor de un lugar especial para compartir música y buena comida… “Punto Dulce” (hoy en ese lugar funciona La Trattoria).

37 AÑOS EN TORONTO

En la comunidad salteña lo conocen por “Toto” y fue uno de los músicos que marcó una época musical de oro que se viviótotovece hace algunas décadas atrás.

Lejos de su país y dedicado a full al trabajo, se hizo lugar para seguir interpretando su música, haciendo los deleites del turismo internacional, rememorando boleros… cha cha chá y otros ritmos latinos de gran sustancia.

Resolvió irse a vivir a Toronto, donde logró consolidarse en el rubro de la Mecánica.

“Tal vez fue una equivocación irse, porque uno nunca logra romper la barrera de ser extranjero y lo que es aún peor, es retornar y serlo en el propio espacio de uno.

Ciertamente los tiempos cambian… estuve lejos durante 37 años, si bien en el 80 volví y me quedé 12 años.

Luego la crisis me llevó otra vez.

Me he encontrado con poca gente que conozco… muchos se han ido, se han cambiado… esto no es lo mismo…

Por eso no aconsejo a nadie que se vaya…

– ¿Pero por qué?

– “Estoy convencido que lo mismo que  hacemos afuera, lo podemos emprender en nuestro país.

Son nuestros ojos que van a ver otras cosas, pero nuestra vida va a ser la misma”.

-¿Y los números?

– Bueno… aquí los números no dan, pero hay mucho conocimiento, amistad, posibilidades… se cuenta con la libreta en el almacén.

Siempre se hace magia para vivir.

Es verdad que afuera uno se acostumbra a ganar 800 dólares por semana, pero faltan otras cosas.

Cuando nos retiramos nos encontramos con una jubilación de menos de 1200 dólares, nos damos cuenta que es poco y que tenemos que hacer algo más para sobrevivir”

Cuando te fuiste, luego sentís que te usaron…nada más”.

«Toto» Vece luego de volver se siente feliz “con algo” o “sin nada”… el tiempo pasa muy aprisa y quedan allí… inalcanzables ya… las pequeñas grandes cosas

Cuando el proyectarse al exterior cuesta la familia y gran parte de las amistades, es necesario pensarlo dos veces.

“Ningún dinero o posición puede suplantar los afectos” – reveló.

SU RELACIÓN CON EL PIANO

“Tocar el piano siempre fue mi cable a tierra… esos momentos en que necesitaba bajar los decibeles recurría a la música.

Si se deja de practicar durante un tiempo, se pierde digitación.

Hoy trato de sentarme al menos dos o tres horas, para mantenerme activo como músico”

– ¿Cuándo nació el gusto por el piano?

– Desde niño… en mi casa siempre hubo piano y me recuerdo tocando a cuatro manos con mi madre La Cumparsita.

A papá le gustaba mucho cantar… mi tío tenía la escuela del SODRE.

Mi hermana es concertista de piano… siempre ha sido su gran pasión”.

Vece participó de grupos emblemáticos como los Queen Star , ganando un festival “De Costa a Costa” en Piriápolis.

Tuvo la oportunidad de acompañar a músicos reconocidos fuera y dentro del país. Desde su experiencia señala que a veces por más que se cuente con capacidad artística no es fácil entrar en los mercados internacionales.

“Si no se es de ascendencia judía, las discográficas no dan apertura… lo mismo ocurre con el cine – manifestó.

“PUNTO DULCE”

Fue un lugar que tuvo su trascendencia en la movida salteña, regenteado por “Toto” Vece, donde transitaron varias figuras de la música en vivo de ese momento… luego instaló “Bar Lamas”, con Miguel Arburúas, también un lugar de gran nivel y preferencia de los salteños.

– ¿Qué hábitos adoptó consciente o inconscientemente de los canadienses?

– ¡Nada!… (risas) es una sociedad muy diferente a la nuestra… aquí cocina nuestro vecino y sabemos que está comiendo asado.

Allá de repente un jamaicano está haciendo un caldo con varios condimentos y el aroma que sentimos no nos apetece…

No sé si estaré equivocado, pero aquí hay una exigencia a través del gobierno que hay que estudiar… hay que formarse.

En cambio, el canadiense no está interesado en eso, lo que desea es que haya mano de obra, que se trabaje”.

Un lugar para vivir

– De los lugares que recorrió y conoció… ¿Cuál rescata para vivir?

– Sin lugar a dudas París…  es un lugar mágico (se emociona hasta las lágrimas, seguramente tocado por sentimientos encontrados que surgen del ir y volver… por los recuerdos, por las vivencias que forman parte de la vida…su vida).

Es una sociedad muy parecida a la nuestra y la carga cultural es impresionante.

Madrid también es un lugar maravilloso… podemos acceder fácilmente a espectáculos compuestos por músicos de primera línea.

No podemos dejar idiotizarnos con el dinero y transformarnos en máquinas de hacer plata… es una burrada.

La gente en Canadá no se visita si ello le significa dejar de hacer un extra… tener que hacer un appointment para compartir con un amigo, suena muy extraño…

Al volver uno se encuentra con esa paisanada que es notable… gente natural con la que podemos compartir mate mediante una charla y eso no se paga con nada.

Para poder comunicarme tuve que empeñarme en el inglés y pensaba las veces que no había atendido a mi profesora del liceo”.

– Es la vida…

– Sí… pero si me preguntan confieso que me equivoqué… nada se compara a sentarse al aire libre, poder apreciar las estrellas.

Mi sobrina que vive en Manchester siempre me dice que es raro allí disfrutar de un día de sol en todo un año. En Canadá están viviendo alrededor de 35.000 uruguayos y a menudo se hacen peñas donde se comparte el candombe, la murga, y el folklore.

Tiene dentro de sus planes la idea de instalar un pub restaurante  con la mira en el público mayor de 30, un lugar especial para degustar un buen plato o una copa.

Por lo pronto, dentro de las prioridades está el reencuentro con el pasado, con los afectos, porque sabe que esos sentimientos están aquí y no en otro lugar.