“Quien recibe al 2 x 4 en su corazón, vive una de las mejores experiencias ”

Con el instructor de tango y exdeportista Wilde Carrizo Mirazón

Con su jovialidad permanente y carácter de artista nato, se dio el lujo de participar  en la película “El Militante” y logró cumplir su sueño de ser actor.

Llegó un día lluvioso en tren desde su Corrientes natal y asegura no haber vuelto a degustar un café con leche más delicioso que el que disfrutó en su época de infante, sentadito junto a su padre – reconocido jockey de aquel momento.carrizo002

Se encontró con el tango siendo ya “mancebo”, descubrien-do casi al descuido sus grandes dotes como bailarín.

Echó sus raíces en tierra salteña y cuando le pregunta-mos si se siente uruguayo o argentino no sabe qué responder… porque a las dos patrias tiene un fuerte apego.

Durante su performance artística ha tenido la suerte de ganar varios certámenes y se ha presentado en varios escenarios del departamento.

Asegura que para ser un buen bailarín hay que sentir la música desde lo más profundo y luego proyectarla hacia fuera.

Wilde Carrizo Mirazón (65), hombre frontal y de hablar cálido, comparte con “Al Dorso” su historia  y le brillan los ojos cuando habla de sus nietos – sus grandes amores – y vibra al hablar de su gran pasión por el tango.

En un ángulo de la sala – donde nos recibe cálidamente –  sus numerosos trofeos recrean esas noches de gala y casi podemos imaginar que se encienden las luces… comienza el dos por cuatro y los aplausos no se hacen esperar….

Eran tiempos políticos difíciles y su familia decidió emigrar desde Corrientes primeramente a la ciudad de Concordia.

Trajeron consigo “dos gatos de angora que eran malísimos, a tal punto que había que tenerlos enjaulados”.

“Me acuerdo de estar parado en la estación con mis padres y hermanos, de trajecito y sobretodo… jamás en la vida volví a tomar un café con leche como el que tomé en el tren” – nos dice.

Recuerda a su padre Sebastián, enfrascado en su piloto y sombrero y su mamá Cirioca (que aún vive) junto a sus cuatro hermanos.

“Mi padre era jockey y corría para la alta sociedad… siento mucho cariño al recordar la escuela San Martín, de la ciudad de Concordia… en más de una ocasión, junto a sus compañeros debían ocultarse debajo de los pupitres, cuando sentían el vuelo rasante de los aviones de guerra, en plena revolución peronista.

– ¿En la escuela fue un alumno aplicado?

– “Lo cierto es que no. No me gustaba estudiar… aquí en Salto fui a la Escuela No. 8… cada tanto me encuentro con mi maestra Alicia… extraordinaria docente… me quería muchísimo, pese a que era muy travieso (risas)”.

ECHABA UN LITRO DE AGUA EN EL TARRO DE LECHE PARA QUEDAR BIEN CON MIS CLIENTAS ANCIANAS QUE ME PEDÍAN UNA YAPA”

- ¿Por qué usa dos relojes en su muñeca?

– “Es netamente circunstancial… me puse los dos, porque de esa forma me acuerdo que debo mandar arreglar uno de ellos que no funciona”

De su padre heredó el gusto por los caballos y también llegó a practicar como jockey.

Como su tío paterno era cuidador de equinos de un establecimiento sanducero, también probaron suerte un tiempo en aquella ciudad.

No concurrió al liceo pues no tenía intenciones de seguir estudiando, dedicándose de lleno a trabajar.

“Mi primera actividad laboral fue en un almacén donde despachaba y repartía… luego salí a vender leche en carro… y me mandaba alguna que otra travesura… en ese tiempo funcionaban en las esquinas los surtidores de agua.

Cuando no había nadie me bajaba y colocaba un litro de agua en el tarro de leche para quedar bien con mis clientas ancianas que siempre me pedían una yapa… entonces muy solícitas aparecían con un recipiente con exquisito dulce de tomate para convidarme”.

Más adelante se empleó en una fábrica de mosaicos, encargándose de la preparación de las mezclas y luego como soldador.

Haciendo alusión a su temperamento, asevera que desaprueba las injusticias y las burlas.

-  ¿Se dedicó también al deporte?

– “Me dediqué largo tiempo al boxeo. A los 41 años todavía seguía compitiendo en el ring, pero siempre en la Argentina.

Me contrataban cada quince o veinte días.

Si me preguntan si hice dinero le digo que no, pues no era fácil mantener a 7 hijos”. Carrizo actualmente tiene 24 nietos y 5 bisnietos, sus grandes amores.

SU HISTORIA

CON EL TANGO

Cuando sus hermanas mayores se convirtieron en jovencitas, Wilde – que aún era un niño – debía acompañarlas a los bailes.

De pantalón corto, nueve años, medias tres cuartos y un mohín de disconformidad, el pequeñuelo debía sumarse a la animada barra femenina… pero el asunto cambió cuando nuestro protagonista creció y comenzó a atraerle el ritmo del tango.

“A los doce años me rebelé y las sentencié a mis hermanas diciéndoles que sería el último baile que las acompañaba, pues a partir de allí, iría solo”,

Se recorría clubes y fiestas en la campaña… “Había que bailar el tango sí o sí” – aseguró.

En cada baile gozaba de tener un gran carisma y por su estilo era muy requerido por el público femenino.

Y así fue naturalmente fluyendo su destreza hasta que un buen día  fue convocado por ASDEMYA (Asociación de Músicos y Afines) propuesta que le llevó un tiempo para decidirse, hasta que finalmente aceptó.

Así comenzó su etapa como instructor del dos por cuatro, orientando a grupos de baile en el Gran Hotel Concordia y en uno de los salones de la Biblioteca Municipal.

Comenzó a instruir en el tango al cumplir los sesenta años, conservando intacto su inconfundible estilo.

-¿Cómo define usted a su relación con el tango?

– “Quien lo recibe, le gusta y le entra en el corazón, es una de las mejores cosas que le puede pasar.

En el 2006 fue a participar de un campeonato de tango en la capital del país, donde tuvo un lugar de destaque y está dentro de sus planes a futuro, seguir compitiendo y vincularse a “Joven Tango” en sus actuaciones en el Mercado del Puerto.

“Es un placer competir en lugares donde tienen una infraestructura adecuada, donde el piso es especial para bailar, aparte el buen nivel lleva a que uno trate de perfeccionarse cada vez más.

Tuve la suerte de que los periodistas me distinguieran, ello fue una gran satisfacción para mí” –

. ¿La gente sigue bailando el tango por estos lares?

–        “Muy poco… son escasos los lugares donde se hacen espectáculos de tango, en comparación a otros tiempos”.

SU EXPERIENCIA

COMO ACTOR

EN “EL MILITANTE”

“El Militante” es un filme dirigido por un joven profesional del cine uruguayo, Manuel Nieto y varias escenas fueron filmadas en nuestro departamento, hecho cultural inédito, ya que es la primera vez que se realizó la mayor parte de una película del nuevo cine uruguayo.

Wilde Carrizo, pese a no reunir el perfil que se buscaba en el casting, se anotó y expresó directamente sus deseos de participar de la misma.

Si bien meses atrás estuvo delicado de salud, logró salir adelante y nada pudo parar sus inquietos pies.

“Era un casting para jóvenes de entre 18 y 30 años… de todos modos me presenté diciéndoles que sabía que estaba fuera de la edad requerida, pero que tenía interés en participar”.

Fue así que finalmente quedó seleccionado para encarnar el papel de huelguista y su actuación en el plató de filmación fue ampliamente aplaudida.

“Siento que di otro paso importante y quiero seguir en esto, porque siento pasión por lo que hago” – confesó el artista.

– ¿Se siente argentino o uruguayo?

Ambas cosas… la primera bandera que vi fue la argentina… pero la mayor parte de mi vida ha sido aquí…también aquí nacieron mis hijos.

. ¿Ha vuelto a Corrientes alguna vez?

– “Sí, he ido a boxear… ya hace bastante tiempo que no voy… mis familiares que viven en Concordia me quieren muchísimo”.

Le preguntamos si se animaría a subir nuevamente a un tren y rememorar aquel viaje que un día lo trajo a nuestras tierras para no volver… con un aire dubitativo, atina solamente a decir que café como aquel no cree que volverá saborear jamás.

Wilde Carrizo nos dejó el sabor de un artista que no para hasta materializar sus deseos, que la edad es un factor relativo cuando la ecuación de la vida, a la que se le adiciona el empeño siempre da resultados positivos .

María Fernanda Ferreira