Carla Ferreira Romaniuk, concertista salteña Embajadora de la composición uruguaya por el mundo

“No hay que subestimar a los jóvenes porque escuchan cumbia villera.
aldorso“Hay que mostrarles de todo”

Brilló en el escenario del Teatro Larrañaga junto a sus colegas, siendo embargados por el largo aplauso del público salteño que quedó prendado ante la belleza del espectáculo en el marco de los cincuenta años de esta nuestra casa.
Carla Ferreira Romaniuk tiene sus orígenes en tierra salteña. Su ascendencia polonesa tal vez haya depositado en sus genes la virtuosidad de la música, convirtiéndola en una destacada concertista, que ya ha brillado en importantes escenarios de Europa.
“Si pudiera retornar a Salto haciendo lo que hago sería inmensamente feliz” – confesó, demostrando el fuerte sentimiento que guarda hacia su ciudad natal… y nos quedamos pensando que no conocemos un solo salteño que no haga gala de su “pequeña gran República”.
Luego de culminar sus estudios secundarios, eligió la capital del país, para perfeccionarse en el piano, instrumento que cultivó desde muy pequeña.
De sus primeros años de existencia, recuerda su casa quinta
Le inquieta pensar qué pasará dentro de diez o veinte años con los espectadores y es por eso que apuesta a conquistar al público joven.
“No debemos subestimarlos porque escuchan cumbia villera… hay que mostrarles de todo” – reflexionó

INDISCUTIBLES
CONNOTACIONES GENETICAS
– El arte de la música clásica ¿Proviene por su veta hereditaria europea?
– “Cuando la familia de mi madre emigró desde Polonia, era básicamente gente de campo.
Mis abuelos se inslararon en Young  y se dedicaron a los cultivos de maíz y de trigo.
El gusto por el piano, viene de familia. Sin conocer la música clásica, mi madre me escuchaba interpretar a los compositores rusos, se acercaba y manifestaba su gusto por aquellas melodías.
Mi padre estudiaba piano de pequeño,como era habitual en su generación”.
Luego nos hicimos un pequeño alto en la entrevista, para dilucidar el árbol genealógico de la familia paterna que provino de Portugal, ingresando por la frontera brasileña.
– ¿Las memorias infantiles hacia donde la transportan?
– “Guardo en mis recuerdos miles de detalles… calle Uruguay (nació en la zona de la Quinta Sección, en la zona de Avda Rodó y Trillo).
Hasta los cuatro años viví allí y me acuerdo perfectamente de todo.
Hoy que soy madre y tengo una niña de un año y medio me encantaría que se criara entre el pasto y los verdes, como viví mi niñez, trepándome a los árboles… esa vida sana y el aire puro que todavía conserva la ciudad de Salto” – manifstó con un pequeño dejo de melancolía.
Luego de esa vida al aire libre, se traladó con su familia hacia la zona del centro, razón que implicó un notable cambio, pues ya no habían más árboles para treparse, no obstante se respiraban los aires de pueblo plácido.
Otro de los detalles que rememora es que todo estaba a la mano… la casa de la profesora de piano, la escuela y los comercios.
Paralelamente a la música eligió formarse en Ciencias de la Comunicación, no obstante la fuerte atracción por la música pesó más en su existencia.
Trabaja en la Escuela de Arte Lírica y en la Escuela de Ópera del SODRE y su morada queda en el corazón de la Ciudad Vieja, donde se desarrolla toda la movida artística de la gran metrópolis.
A su vez es contratada a menudo para realizar recitales en el Teatro Solís.
– ¿Cómo se dio el impacto de los primeros años de residencia en Montevideo?
– “En Salto tenía la oportunidad de presenciar un concierto de piano cada dos años y aquí los eventos de esa naturaleza se dan en forma semanal.
Esa fue una de las grandes diferencias que experimenté y me atrajo para poder crecer profesionalmente.
Siempre me quedé con el consejo de la Profesora Irma De Régibus que me posibilitó las primeras herramientas: es fundamental estar en contacto con otros artistas para poder compartir experiencias que hacen al crecimiento individual.
VOLVER A SU TIERRA
CON TRAYECTORIA
Cada vez que viene a realizar un espectáculo en Salto, le genera un especial sentimiento, como lo pudo vivir en la celebración de los 50 años de EL PUEBLO en el Teatro Larrañaga, donde junto a sus colegas fue aclamada por el público que supo apreciar la magna expresión de la música clásica y el “bel canto”.
El espectáculo “Romances del Río de la Plata” que fue presentado en la celebración de nuestra casa será llevado a los escenarios de Suecia en el mes de febrero, donde se pretende llevar la esencia de los compositores uruguayos, como las obras de Eduardo Fabini.
“Conociendo el repertorio uruguayo, incluyento a Luis Closeau Mortet, pude percatarme de la riqueza de la composición uruguaya, resaltando la belleza de las raíces criollas” – precisó la concertista.
UN DIA DE ACTIVIDAD
EN LA VIDA DE
CARLA FERREIRA ROMANIUK
Luego de sobreponerse a una tendinitis de la mano derecha que la afectó durante dos meses, se reintegró a la Escuela de Ópera.
Su hijita Isabella de un año y medio, suele acompañarla en las mañanas cuando practica sus obras al piano.
A la tarde atiende a sus quince alumnos particulares de piano y trabaja en la preparación de cantantes que presentan obras de ópera (las audiciones).
Formó su hogar con el destacado tenor Raúl Pierri (oriundo de Buenos Aires) que también es periodista y trabaja en una agencia internacional de noticias, en carácter de traductor y editor.
Han compartido varios recitales en Europa, donde retornarán para hacer presentaciones en diversos escenarios de la música clásica.
“El año pasado fuimos en plan de perfeccionarnos. Mi marido fue a Italia a participar de un curso de canto, mientras yo permanecí en Palmas de Mallorca con mi mamá Childa Romaniuk, que está radicada en aquella ciudad.
Fue un viaje de exploración; esta vez realizaremos unas audiciones e iremos a Suecia a cumplir con los recitales (conciertos en tres ciudades y probablemente se concrete uno en Estonia).
-Al arte lírico inmediatamente se lo suele relacionar con Europa, donde se alza la cuna… pero ¿Cómo es la realidad en nuestro entorno?
– “Ahh… realmente es un tema aparte. Basta con apreciar la parte trasera del telón del Teatro Larrañaga para darse cuenta como fue cambiando la realidad en el tiempo.
Por Salto circularon las mejores compañías de Zarzuelas… ello habla de un público muy ávido de ese tipo de expresiones… hablo de Uruguay, no de otras partes del mundo.
Siempre hablamos con los colegas músicos, qué va a acontecer cuando la gente mayor ya no esté entre el público… qué va a pasar dentro de veinte años cuando las generaciones se renueven.
Hay que ver el grado de interés que puede despertar la música clásica en los jóvenes.
Por tal motivo apostamos a cultivar una música que llegue a todo el mundo.
Me encanta ver que se acercan adolescentes, como nos pasó en el teatro.
Por eso vamos a los colegios y a los liceos. No hay que subestimar a los jóvenes porque escuchan cumbia villera, hay que mostrarles la amplitud de la expresión musical.
El concepto de que la música clásica es elitista es erróneo, todos somos sensibles a la música y el transmitirlo está en nuestra responsabilidad”.
A Carla le complace sobremanera la interacción con el público, que es una de manera de mostrar más de cerca la más elevada de las expresiones artísticas.