«Comprender al otro es vital para comunicarnos y compartir»

Con la Profesora de Filosofía Laura Nicola

Hoy por:
María Fernanda Ferreira

¿Cómo y por qué ingresa al universo de la Filosofía?
-«La lectura de obras de grandes filósofos como Sócrates Nietzsche y Marx me movilizaron mucho. El despertar interés por la Filosofía y el profesorado de Filosofía surgió a partir de la lectura… lectura que nunca acabó. Muchas veces los textos se leen y releen una y otra vez. En esa lectura nació la curiosidad. Recuerdo que ante dudas que me surgían… el no entender algunos planteos me levaban a recurrir a los profesores del liceo a quienes hoy recuerdo con mucho cariño. A partir de allí me dije a mi misma que de esto quería saber y que tengo que conocer más y más.
El Profesorado de Filosofía fue cursado en una doble instancia; las materias del núcleo común se cursaban en Salto en el IFD y las asignaturas propias del Profesorado – las específicas – eran rendidas en Montevideo.

Es docente de Filosofía egresada del IPA. Nació y se crió en el barrio Parque Solari. Laura Nicola (44) tiene una destacada trayectoria como docente en el Instituto CERP Salto. En la actualidad se está formando como Licenciada en Trabajo Social en CENUR Litoral

Es docente de Filosofía egresada del IPA. Nació y se crió en el barrio Parque Solari. Laura Nicola (44) tiene una destacada trayectoria como docente en el Instituto CERP Salto. En la actualidad se está formando como Licenciada en Trabajo Social en CENUR Litoral

Fue una etapa de mucha exigencia pero a la vez apasionante. Cuando más entraba en el mundo de la Filosofía más me convencía que quería ser docente. Amo esta profesión y realmente disfruto de estar en el aula y fuera de ella con mis alumnos.
Disfruto de la lectura, de la planificación de la clase… en fin… todo lo que concierne a la tarea docente».

¿Qué recuerdos mantiene vivos de esos primeros pasos en la tarea de la enseñanza?
-«Tengo muy buenos recuerdos de mis comienzos como profesora. Fueron allá por el año 1977 en Villa Constitución.
Fue para mí un lugar mágico con una historia maravillosa y también tiene un dejo de tristeza.
Allí trabajé dos años. Me impactó la inocencia de los chiquilines que llegaban a ese liceo de varias localidades cercanas.
Aún estaban un poco alejados de algunas cosas que hoy son totalmente comunes o están naturalizadas, como los celulares y la tecnología.
Es maravilloso trabajar allí. El liceo se convertía además en una institución educativa… en un lugar para socializar, para jugar, para compartir.
Se tornaba difícil pero a la vez era un enorme desafío porque entraba en juego mi escasa experiencia, las ganas de producir un lugar nuevo con los chiquilines… otra mirada de la realidad… otras vivencias e intereses.
Había mucho por hacer allí… mucho por desnaturalizar, por deconstruir para reconstruir… pero a la misma vez mucho por aprender y conocer.
Recuerdo charlas con los vecinos acerca de diversos temas, como ser política social, anécdotas de vida e inquietudes.
El haber comenzado a trabajar allí me brindó la posibilidad de entender que cada lugar contiene riqueza cultural que no solamente está presente en forma material, sino que late en lo cotidiano, en el hablar y pensar de las personas.
Es otra mirada del mundo, ni mejor ni peor, simplemente diferente pero de un valor enorme.
Siempre le digo a mis alumnos que al trabajar en diferentes contextos nos permite conocer el origen de algunas situaciones.
Comprender al otro es vital para comunicarnos y compartir, para fortalecer un fenómeno que es fundamental: el diálogo».

¿Qué análisis hace de la realidad que nos toca enfrentar?
-«Vivimos en una sociedad y en una época en que la tecnología ocupa un lugar relevante. Muchos hablan de crisis de valores, de consumismo, de materialismo, de violencia manifestada de diferentes formas que por un lado generan conmoción y a la misma vez esa conmoción se desaparece rápido porque inmediatamente apareció algo nuevo que atrapó la atención. La información que nos llega a través de diferentes medios y que puede convertirse en un problema serio porque nos abruma, entonces terminamos presos de esa información.
Nos comportamos como simples maquinitas que procesan y repiten esa información sin hacer un análisis crítico.
Estamos bombardeados por información, registro de datos, números, contraseñas, pines, imágenes que nos brindan las publicidades y las redes sociales, enfrentándonos a problemáticas que debemos tomarnos el tiempo para analizarlas.
El aula debe convertirse en un espacio de participación, de discusión y deconstrucción de conocimientos.
Es un desafío constante trabajar con las nuevas generaciones, con intereses, preferencias, gustos tan particulares.
Nuestros jóvenes tienen mucho potencial y la gran tarea es hacérselos saber y trabajar desde esas fortalezas.
Son muy creativos y necesitan espacios para desarrollar esa creatividad y por qué no ser el aula el espacio para ello».

¿Cómo es el perfil de los estudiantes del CERP?
-»Quienes llegan al CERP Litoral Salto a estudiar Profesorado son personas de diferentes edades; en su gran mayoría son jóvenes que terminaron recientemente el Bachillerato.
Llegan como todos nosotros cuando emprendemos una actividad que no conocíamos… cargados de anécdotas, de prejuicios y expectativas. Pero a la vez curiosos de conocer la formación en un área específica y en el rol docente.

¿Y cómo responde el alumnado?
-«Son los estudiantes que a partir de las prácticas en las instituciones educativas logran conmoverse y sensibilizarse frente a diversas situaciones y ponen mucho de sí mismos a la hora de trabajar».

«BUSCAR EL EQUILIBRIO REQUIERE
DE DISCIPLINA PERO ES RECONFORTANTE»

¿Cómo comenzó a fortalecer su espiritualidad?
-«Hace muchos años empecé a leer textos vinculados a las filosofías orientales, budismo, zen, taoísmo e hinduismo.
Me impresionó y me atrapó la concepción del mundo – hombre en el pensamiento oriental.
A la vez Carlos Castañeda (recomendadísimo) entre otros, me movilizó con respecto al pensamiento de las tribus indígenas occidentales, el papel de los chamanes y cómo esas tribus entienden la relación entre el hombre, la vida y la muerte, la libertad entre otras cuestiones.
Considero que la búsqueda del equilibrio entre lo terrenal y lo espiritual es una constante en nosotros y tal vez no somos conscientes de ello.
Buscar el equilibrio requiere de disciplina, pero es reconfortante
De mucho practicar y leer llegué a la Iglesia Evangélica a través de una amiga muy querida
Conocí a personas maravillosas tales como el Pastor Miguel campos y su señora Ana María.
Poco a poco y con mucha paciencia me fueron introduciendo al conocimiento de la Palabra. Pude descubrir que en La Biblia están las respuestas a las grandes preguntas del hombre.».

¿Qué proyectos se ha formulado a corto plazo?
-«Por el momento estoy enfocada en terminar la Licenciatura en Trabajo Social, presentar la tesis final, producción que implica mucho trabajo, dedicación y lectura; rendir algunos exámenes que me quedan de cuarto año de la carrera. Siempre estoy formándome y perfeccionándome; realizando algunos cursos que están vinculados con la Educación.
A largo plazo tengo pensado realizar una Maestría en Educación. También tengo proyectos que tiene que ver con mis hijos, con sus aspiraciones y deseos».

¿Por qué eligió la carrera de Trabajo Social?
-»Porque es apasionante… nos permite comprender la realidad y sus situaciones desde un punto de vista más humano… posibilita la idea de entender el cambio, ya que promueve la intervención para cambiar.
Durante la carrera realicé dos años de práctica en la Asociación Down de Salto. Fue para mí una experiencia muy enriquecedora».

¿Qué otros conocimientos le ha incorporado la formación en Trabajo Social?
-«Me permitió entender que como sociedad estamos atravesados por la ideología de la normalidad que clasifica en normal y anormal.
Ésto daña pues excluye… nos fragmenta y rotula.
Debemos promover la inclusión y favorecer la participación, también respetar los derechos».

¿Qué herramientas nos brinda la Filosofía?
-«La Filosofía como actividad crítica permite revelar lo oculto tras las apariencias.
Se hace urgente el desarrollo del pensamiento crítico y reflexivo en estos tiempos.
Criticar, discernir, desvelar, cuestionar, problematizar, desnaturalizar lo que se ve como natural, se presenta como tarea necesaria hoy».