Con el Arquitecto Ivon Grilli Castilla. El valor arquitectónico total de nuestra ciudad

Presidió durante mucho tiempo la Comisión Delegada de la Sociedad de Arquitectos de Salto, y durante varios años la Sociedad Italiana Unione e Benevolenza de Salto y en este momento lidera la Comisión de Amigos del Chalet Las Nubes, comisión recientemente formada para apoyar lo concerniente a la difusión del sentido cultural que posee la Casa Amorim, que forma parte del patrimonio histórico del país.
El Arquitecto Ivón Grilli Castilla fue designado por la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación lo ha designado Conservador de la obra de Las Nubes y comparte características de su gestión en el gobierno municipal anterior.
Presidió durante mucho tiempo la Comisión Delegada de la Sociedad de Arquitectos de Salto, y durante varios años la Sociedad Italiana Unione e Benevolenza de Salto y en este momento lidera la Comisión de Amigos del Chalet Las Nubes, comisión recientemente formada para apoyar lo concerniente a la difusión del sentido cultural que posee la Casa Amorim, que forma parte del patrimonio histórico del país.
El Arquitecto Ivón Grilli Castilla fue designado por la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación lo ha designado Conservador de la obra de Las Nubes y comparte características de su gestión en el gobierno municipal anterior.
¿La inclinación por la Arquitectura proviene del seno familiar?
-“Mi familia es de origen italiano y todos son agricultores. Mi padre tenía una chacra en la zona de la calle Apolón, donde tengo muchos parientes que todavía se dedican a dicha actividad.
Esas cosas de la vocación… esos llamados que se sienten,  me llevaron a sentirme atraído por la construcción.
Llegado el momento de definirme vocacionalmente, opté por la arquitectura.
Era algo que desde muy joven lo había manifestado, sobre todo viendo la parte práctica de la construcción.
Me gustaba observar cuando los albañiles hacían las reformas o levantar simplemente un muro de ladrillos.
Luego la misma Facultad nos va conduciendo a perfeccionar esa idea y vocación.
Nunca he renegado de ello, pese a que muchas veces como en toda profesión, nos encontramos con algunas dificultades”.
2- ¿Han variado mucho los conceptos dentro de la Arquitectura en sí misma?
-“La pregunta nos conduce a dos aspectos para destacar. Por un lado esencialmente si nos ponemos de acuerdo de que la arquitectura es el arte de construir, de ambientar las necesidades del ser humano, ello se mantiene en forma permanente desde que el hombre que comenzó a habitar en las cavernas, bajo tolderías.
Pero si pensamos acerca de la tecnología de la construcción, del objeto práctico de construir y de los elementos que uno maneja, sí.
Algunos se mantienen… el ladrillo se inventó en el tiempo de los Caldeos, dos mil años antes de Jesucristo y los seguimos usando en la actualidad.
Pero hay materiales como por ejemplo los isopaneles que son un reflejo de nuestro tiempo.
Hay materiales de aislación que se usan en la construcción y que son un derivado directo de las investigaciones espaciales… en ese sentido ha variado mucho
Ciertamente en este mundo de hoy en que las comunicaciones son inmediatas y el flujo de materiales también, en mayor o menor medida también estamos en contacto con el uso de las últimas tecnologías”.
3- ¿Usted se identifica más con la expresión tradicionalista o se juega más por lo nuevo?
-“Allí también tenemos que hacer alguna apreciación. Creo que cada persona es reflejo del tiempo en que vive y no puede renegar de esa situación. Si vivimos en el mundo de la post modernidad, evidentemente cualquier arquitecto va a estar generando, a menos que sea un acérrimo historicista, un gesto arquitectónico producto de esa post modernidad.
A mí me disgusta un poco cuando me preguntan de qué forma me ubico entre las corrientes y estilos… me considero un funcionalista.
Me formé en la Facultad a partir de los años 60 y comenzando los 70 en una Facultad que preconizaba un poco esa forma de razonar para llegar a un determinado resultado de práctica.
Y ese espíritu era heredero del movimiento moderno inmediato anterior y me puedo ubicar en ese período funcionalista en donde para mí lo fundamental cuando se me plantea un problema es necesario analizarlos desde el punto de vista funcional.
Luego naturalmente viene la etapa de la formalización”.
4-¿Y ello cómo se expresa?
-“Con una funcionalidad se puede expresar de distinta maneras. Un arquitecto neoclásico renacentista estará ligado a determinada forma y un profesional del movimiento moderno, emprenderá otra.
Un post moderno posiblemente le de otra.
Creo que lo funcional es la base y en sustento de mi formación y en la formalización busco adecuarme al medio y de tener un criterio contextualista… tener en cuenta donde se inserta mi obra.
Es muy distinto si me encargan una vivienda en calle Artigas que en el Parque Matos Netto, con retiros, que está ubicada en el medio de jardines o mismo en Arenitas Blancas.
Por eso, la elección de los materiales, de la fachada tiene mucho que ver con lo que tengo del contexto.
Porque me interesa, más que la expresión individual de esa arquitectura, cómo ésta se expresa dentro de la realidad en que se cimenta”.
5- La arquitectura tiene mucho de funcionalidad y de estética y en ocasiones puede darse un antagonismo ¿Cómo se resuelve?
-“A veces se generan conflictos… de todas maneras yo creo que una buena solución estética y formal no va a entrar nunca en choque con lo funcional ni con el contexto. Porque justamente esa es la labor del arquitecto… encontrar equilibrios.
No se trata de inventar cosas, como es el caso del que pinta un cuadro abstracto… aquí me encuentro mucho más atado y condicionado.
Una vez que tengo la espacialidad resuelta porque se estudió funcionalmente el programa y se habló con el comitente (la persona que va a habitar el lugar), se comienza formalmente el trabajo”.
6- Uno de los grandes desafíos de hoy es el tema de la economía y el buen uso del espacio. ¿Cómo se puede lograr buenos resultados?
-“Ese es un problema que siempre lo tuvieron los arquitectos, porque la construcción es una industria cara, al menos que se empleen sistemas constructivos muy especiales como pueden emplearlos en países muy desarrollados que pueden pre fabricar elementos y demás. Los grandes espacios techados resultan caros.
Nosotros tenemos una forma de calcular los presupuestos que a veces nos ha conducido a ciertos errores y es valorizar mediante los metros cuadrados que tiene.
Y es una forma extremadamente simplista de ver el problema, no obstante también la industria de la construcción ha adoptado este criterio y no es tan fácil desprenderse de él.
El Banco Hipotecario por ejemplo en los tiempos en que se debilitaba la construcción, había llegado a ciertos equilibrios, negociándolo también con las intendencias.
7- Otro gran tema es el de la urbanización… ¿Cuál es la realidad?
-“Ese territorio es uno de los más difíciles porque la actividad de planificador está limitada por la capacidad de modificación de la infraestructuras.
Yo no puedo desconocer, si propusiera re diseñar la planta urbana de Salto –  por brillantes ideas que tuviere de establecer expropiaciones de calles para hacer ensanches o hacer una circulación más fluida del tránsito que hoy en día está colapsado totalmente, pues ello supone un costo inabordable para nuestras intendencias.
Citando un caso: Buenos Aires en cierto momento se vio obligado a demoler toda una línea de manzanas para establecer la calle Corrientes.
De a poco lo fue logrando y recientemente se hicieron las últimas demoliciones y han reconstruido allí sobre la base de dos calles y la 9 de Julio y se abre la posibilidad de construir la Metrovía”.
8- Uno de los grandes problemas urbanos de nuestro departamento es el desagüe pluvial que se incrementa cuando se dan las enchorradas. ¿Es un tema tratable?
-“La Facultad – lo digo pues fui docente de dicha institución – se abocó varias veces a la temática referida a las áreas inundables de la ciudad.
Desde la fundación de Salto en el área desde el puerto en adelante a lo largo del trazado de calles Uruguay y Artigas  sabían ya los primeros fundadores de la ciudad que se iban a encontrar con algún límite frente a la expansión de la misma, porque tenían el vacío al sur del Ceibal y al norte del Sauzal.
Pero por cierta inconsciencia o mala intención por parte del plan legislador que vino después, se siguió parcelando áreas que pertenecían a los arroyos
Todavía se está a tiempo de realizar mediante el sistema de expropiación una ordenanza municipal que impida la construcción cercana.
A la larga van a quedar espacios vacíos que la Intendencia podrá adquirir a un costo razonable y podrán ser transformados en parques”.
9- ¿Qué resaltaría de su gestión en el gobierno municipal anterior con el Intendente Fonticiella?
-“Trabajé en la Sub Dirección de Obras… contando con las dificultades que tienen todas las intendencias, ya sea tanto para la recaudación a partir de los impuestos, patentes y agro, éstas se mueven con recursos reducidos. Ello lleva a que las obras queden inconclusas y eso no es bueno.
Por eso creo que muchas de las obras que se hicieron en el momento en que tuve la oportunidad de actuar, creo que se hicieron con espíritu colectivo”.
10 – ¿Y cuál es su lectura acerca del valor patrimonial arquitectónico de nuestro departamento?
-“Tenemos un patrimonio que es muy grande, enorme… pero si nosotros en Salto hiciéramos un rescate del casco central de toda la arquitectura ecléctica y neo clásica que tenemos en nuestra calle principal, nuestra ciudad sería de un atractivo internacional”.