Con el Dr. Federico Preve Cocco Un médico comprometido con la realidad social

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Por: Hugo Lemos Valerde

Federico Preve Cocco, es un joven salteño que vive con la mitad de su corazón en Salto y la otra mitad en Montevideo, ejerce su profesión de médico neurólogo y es además, un actor clave en las negociaciones que realiza el Sindicato Médico del Uruguay, lugar en el que ocupa un cargo importante. Ese compromiso social lo tuvo siempre, desde el liceo cuando quiso refundar el gremio de estudiantes del IPOLL, hasta la actualidad.
Destaca que si bien se siente un privilegiado, la educación pública le dio una formación integradora que
es sustancial para la vida que lleva ahora. Dedicado, comprometido y responsable, fue el senador más joven al asumir como suplente de Constanza Moreira en este período, aunque se alejó de la militancia política para dedicarse a la gremial. Lo más importante, es feliz con lo que se hace.

1- ¿Dónde nació? ¿Cómo se compone su familia? ¿Dónde estudió?
Nací en el Sanatorio Panamericano en abril de 1983 cuando la coyuntura eran perspectivas de salida de la dictadura. Mi madre es licenciada en enfermería, mi padre es médico, tengo 4 hermanos, dos hermanas y dos hermanos, que me llevan 11, 9, 7 y 5 años de diferencia, todos mayores que yo. La mayor es ingeniera química, el otro es periodista, otra es arquitecta y el otro es ingeniero agrónomo. Tengo mis cuñados y cuñadas y mis hermosos sobrinos que son todos unos amores y unos capos.

2- ¿Qué recuerdos tiene de su infancia y adolescencia en Salto?federico preve
Tengo muchísimos recuerdos. Particularmente los últimos años de escuela, con las maestras, cuestiones que me han enseñado mucho el compartir, con gente de todos los palos, hijos de profesionales y de trabajadores, con personas de todas condiciones económicas. Estudié música e inglés, jugué al baby fútbol. Y la educación secundaria también porque lo que más reivindico es que si bien siento que fui un privilegiado, la educación pública me dio una formación social integradora que me ayudó a tener los valores y principios que tengo hoy. Y fui un buen golero de baby fútbol dice (risas).

3- ¿Cuándo decidió ser médico? ¿Influyó la actividad que ejercía su padre?
Hice Facultad de Ingeniería un año y a pesar de que me estaba yendo bien, me estaba transformando en una persona que no quería ser, precisaba una mayor socialización y hacer una carrera con mayor contacto social. Me plantee varias cosas y como el ambiente de la medicina se respiraba bastante en mi casa porque mi padre es médico y madre es nurse, también las docencia elegí la medicina y la actividad docente. Si bien mis hermanos no habían hecho medicina fue toda una decisión.

4- ¿Cuándo se recibió qué fue lo primero que se le vino a la mente?
Cuando me recibí fue una etapa más, y como tuve el privilegio de estudiar sin trabajar, lo que quise fue terminar con la dependencia económica de mis padres. A mí una de las cosas que más quería era eso y seguir estudiando para hacer la especialización. Mis primeros cargos fueron en Canelones y Pan de Azúcar, pero después tuve que dejarlos porque entré a estudiar neurología.

5- ¿Porqué siendo salteño decidió afincarse en Montevideo?
Todo salteño siempre tiene medio corazón puesto en los pagos y cada vez que hay una luz de perspectivas para volver, pero a medias que van pasando el tiempo las cosas se ponen medio difíciles. Me vine a Montevideo a estudiar, pero después los proyectos profesionales y personales, te van dejando por acá y ahora tengo un cargo de neurologías y milito en el sindicato médico, y si bien sé que no hay imprescindibles, se me haría muy difícil dejar todo esto. Aunque la ventana abierta para volver al pago siempre está.

6- ¿Fue el senador más joven en asumir una banca, con su valor del compromiso social, cómo vivió esa etapa?
Desde chico en la militancia gremial, milité en el gremio estudiantil en el liceo, estuve vinculado a la Asociación de Estudiantes de Medicina, me vinculé a política partidaria desde muy joven siempre dentro del Frente Amplio y pertenezco al sector Magnolias que acompañó a Constanza Moreira, junto a un amigo que es Christian Di Candia que es el prosecretario de la Intendencia de Montevideo (ayer asumió como Intendente tras la renuncia de Daniel Martínez). Soy suplente en el Senado, la vivencia de participar en el parlamento es formidable porque uno siente que puede aportar cambiando las leyes que es el inicio de un cambio formal de la vida. Pero la militancia sindical me da más satisfacciones porque uno está más en el llano.

7- ¿Cómo vive la militancia desde su rol en el Sindicato Médico del Uruguay?
Milito en la agrupación Fosalba y además de tener una visión de modelo de sindicato y de defender las condiciones laborales de los médicos, tenemos una visión de la realidad donde nos involucramos y nos consustanciamos con lo que está pasando a través del sistema de salud. Batallando espíritus corporativos y trabajamos en cambiar mucha cuestiones en el sistema de salud.

8- ¿En este año electoral va a trabajar en política?
Con respecto a este año electoral, tenemos elecciones dentro del Sindicato Médico del Uruguay y la agrupación Fosalba es mi prioridad en lo que tiene que ver con lo político. Aunque voy a seguir aportando técnicamente dentro del área de la salud, para que la izquierda siga gobernando, aunque si bien considero que este gobierno no ha sido muy bueno, sigo pensando que el país debe seguir en manos de la izquierda para impulsar los cambios que el país necesita.

9- ¿Qué meta le queda por cumplir?
Me quedan muchas metas y objetivos por cumplir, tanto a nivel personal como profesional, si bien estoy conforme con el nivel profesional creo que uno debe aspirar a crecer todo el tiempo y a aggiornarse. Pero mi idea es poder aportar a los cambios sociales y políticas que tiendan a que podamos transformar la sociedad en un lugar más justo.

10- ¿Es feliz con lo que hace?
Sí soy muy feliz, tanto desde el punto de vista de la profesión cuando puedo ayudar a las personas y a los pacientes a poder mejorar. Y también soy feliz en la actividad política y sindical, porque cuando vamos logrando ciertos avances y conquistas de más y mejores derechos para las personas hay una satisfacción interior muy grande.