Con Ernesto Castro. El tipo de la radio

Está en el mundo de la radio desde hace 25 años de manera ininterrumpida, se levanta a las 4 de la mañana para ir a trabajar como operador en radio Libertadores, su jornada prosigue como Director de Comunicaciones de la Intendencia de Salto, integra la Mesa Política Nacional del Frente Amplio, es vicepresidente del Club Libertad por el que luchó para introducirlo en la Liga Salteña y acaba de ascender a la Divisional “A”, y hace pocos meses estuvo en China aprendiendo del mundo de las comunicaciones.
Ernesto “Potro” Castro en las Diez Últimas de la Última.

1- ¿Dónde nació, dónde estudió y en qué barrio creció?
Nací el 15 de junio de 1976 en Salto. Mi infancia y adolescencia la viví en barrio Cien Manzanas, en calle Carlos María Ramírez 493, a media cuadra de la sede de Libertad F.C. Cuando tenía unos 5 años ya sabía leer y escribir ya que una vecina, Marta Martínez me daba clases particulares y después seguí con su hermana «Pocha» Martínez que era maestra y me daba clases, por ese motivo no hice jardinera, cuando cumplí los 6 años, mis padres hablaron en la Escuela N° 4 y comencé a concurrir como «oyente», para ir adaptándome para el siguiente año, pero debido a que todo lo que hacían yo lo sabía perfectamente y realizaba todas las pruebpotroas escritas con satisfacción, decidieron pasarme de grado y con 6 años ya estaba en segundo. Ese primer año fue el único que fui a la Escuela N° 4 ya que por el tema de la creciente del río, se dificultaba mucho el pasar todos los días en chalana, obviamente que solo estaba el Puente de Los Algarrobos, no existía el Puente de Alta Creciente (La Morcilla). De 2° a 6° año fui a la Escuela N° 98, luego hice de 1° a 4° año en el Liceo I.P.O.LL., pasando luego al Liceo N° 5 donde realicé 5° año en orientación humanística, iba a cursar 6° de Derecho y ahí cambié el estudio por el trabajo.

2- ¿Cuándo se inclinó por la comunicación qué edad tenía y porqué lo hizo?
Desde joven siempre tuve un gran conocimiento de la música tropical uruguaya, aprendí mucho con Miguel «Salsa» Díaz un gran comunicador del rubro. A principios del año 1993 escuchaba el único programa en radio que pasaba lo que a mí me gustaba que eran sonoras y combos, el programa era «Golazo Tropical» en CW 23 Radio Cultural; un día le escribí a Sergio Reinoso que era el conductor y le dije que si quería material yo le podía brindar ya que me compraba todos los cassettes originales que salían, escuchaba las radios de Montevideo y siempre estaba atento a las novedades. Enseguida me llamó al aire para que vaya a la radio y le llevé un catálogo de lo que tenía y no podía creer que tuviera tanta música. Hicimos una gran amistad y un día, sin pensarlo, me hace hablar al aire el 1° de abril de 1993, cuando el programa cumplía 2 años de vida. Todo se dio muy rápido, ese mismo año, Sergio me hace hablar con José Enrique Panizza que junto a José Roque Alfieri estaban al frente de «Deporte al Día» y me sumaron al equipo deportivo para pasar información desde estudios, esto sumado a que ya estaba integrado al staff de «Golazo Tropical», hizo que viviera algo soñado. Un domingo recuerdo que terminó la transmisión deportiva y faltó el operador que tenía que tomar el turno y viene el director de la radio, Leoardo Vinci y me pregunta si sabía manejar los controles y le dije que nunca lo había hecho, allí baja Leonardo Oliva que era operador de Emisora del Éxodo y entre los dos logramos sacar al aire la programación que era toda en vivo.
Al otro día Sergio Reinoso empezó a explicarme todo y me dejaba practicar en la consola en programas en vivo y me decía que tenía que aprender porque un día podía faltar un operador y tenía que estar preparado y, en poco tiempo sucedió y me dediqué al trabajo en radio con solo 16 años.

3- ¿Qué recuerdos tiene de la radiofonía de aquella época?
Lo que mencionaba anteriormente, era todo en vivo, las tandas en cassettes, la música en discos de vinilo, no se entraba a trabajar fácilmente ni se vendían espacios a cualquiera. Radio Cultural era una potencia realmente, con mucha programación en vivo y con el clásico Fogón de los de Viana desde la fonoplatea. Había mucha gente trabajando en la empresa y los 10 de cada mes pagaban siempre los sueldos, me acuerdo que se hacían colas para cobrar.

4- ¿A quienes recuerda como locutores de la época cuándo entró a trabajar en la radio y qué le han dejado a usted para su carrera en medios?
Me di el gusto de trabajar y aprender mucho con grandes comunicadores, de Sergio Reinoso aprendí no solo el manejo de los controles sino hasta la parte técnica porque si fallaba una lámpara de la consola él se arreglaba para cambiarla. Trabajé con un informativista excepcional como Hugo Eduardo Falcón con el Heraldo Salteño, en programas periodísticos como La Revista Hablada con Juan Rodríguez Cristaldo. Para mí un referente como locutor comercial fue Néstor «Bomba» Etchevarría, la profesionalidad de José Enrique Panizza y José Roque Alfieri, relatores como Eduardo Osorio, Julio Sanderlich y Ruben Godoy en aquel tiempo, y grandes valores en el equipo deportivo como Tito Nieves, Quique Sarli, por nombrar algunos de los tantos.

5- Pese a la proliferación de Internet y las redes sociales donde la gente escucha mucha música ¿cree en la vigencia de los programas musicales?
Yo creo en la vigencia de la radio, sigo haciendo mi programa y te puedo asegurar que sigo con el mismo éxito de audiencia de siempre y me lo hace saber siempre. No es lo mismo escuchar música en un pendrive ni en youtube que escuchar un programa donde no solo te pasan la música sino que te cuentan su historia.

6- Usted fue precursor del impulso de la música tropical en tiempos donde incluso la misma no era tan popular ¿qué opina de los nuevos estilos llamados cumbia cheta y de la pegada que tiene esa música en los más jóvenes?
Creo que lo de precursor no, pero si uno de los grandes difusores reconocido a nivel país, principalmente en Montevideo, cuna de nuestra música tropical, para mí el precursor fue Miguel Díaz con su Caribe Show y luego Golazo Tropical que era el único programa que difundía nuestra música, yo tuve la suerte de que se me abrieran las puertas y no lo desaproveché, siempre con humildad, no creo lo que dicen que soy el que más sabe, pero quizás te puedo decir que el que más pregunta cuando tengo que hacer una nota a algún artista, terminan descubriendo cosas que ellos ni sabían de la historia. El cambio para mal de la música vino con las máquinas, cuando se empezó a sustituir al músico en vivo por las pistas o secuencias. Yo me sigo quedando con la música de la década del 80 y 90′ y valorando el esfuerzo que hacen orquestas que aún sobreviven por mantenerse en el tiempo. La cumbia cheta y antes el pop latino, o van conmigo.

7- Es un hombre de actividad política que integra incluso la Mesa Política Nacional del Frente Amplio ¿qué ideales persigue para seguir militando hasta hoy?
Fui compañero de liceo de Felipe Carballo, y fue el primero en meterme la política en cada charla, yo lo acompañaba en el Movimiento 26 de Marzo y como me gustaba todo lo que era el canto popular y la murga y en el Frente Amplio se vivía mucho de eso, me fue enamorando. Un día Pedro Carrara me invita a una reunión y ya ahí se había formado la Lista 711 y comencé a dar una mano en lo que podía, en el año 2009, Adelina Carballo me dice que yo era sería secretario de bancada del primer edil que era Ricardo Yaque y fue así, luego de las elecciones, en 2010 comencé a trabajar en la Junta Departamental. Mi vínculo con la Mesa Política del Frente Amplio, nace cuando en un 25 de agosto en el local del CRES, cuando se elije el secretariado del Comité de Base Zona Este, Ramón Fonticiella propone mi nombre para ser secretario de prensa y propaganda y allí comencé a ir todos los martes a las reuniones de Comunicación del FA central y al poco tiempo me eligen como encargado de Comunicación y Propaganda del FA Salto, haciendo un gran trabajo de equipo con dos bastiones como Angélica Barrionuevo, Serena Ferreira, Alejandro Bermúdez y Ruben Martínez Giambiaggi, más el equipo de Organización con Álvaro Gómez, Juan Ramón Ferreira, el de Finanzas con José Silva y Lidia Real, todos y todas respaldando a la presidenta Catalina Correa. Fue una etapa primero de superar un duelo luego de la derrota de la elección departamental, pero luego volvió la mística frenteamplista a aparecer y trabajamos muy cómodos. En la última elección interna, me postulo de candidato a delegado al plenario nacional del FA y de ahí fuimos electos Daniel Cattani, Gustavo Chiriff y yo.

8- Asumió un cargo de vital importancia para la gestión pública de un gobierno como es la Dirección de Comunicaciones de la Intendencia de Salto, ¿cómo es estar del otro lado del mostrador encarando los planteos de sus colegas y excompañeros de trabajo?
El estar del otro lado del mostrador tiene sus cosas buenas y otras no tanto, yo hace más de 25 años que trabajo en forma ininterrumpida en los medios de comunicación y conozco a todos, se lo difícil que resulta mantener un programa de radio o un medio de comunicación, y el no poder ayudar a todos es algo que me deja mal.

9- Estuvo en China en un viaje de capacitación en resumen ¿qué experiencia le dejó ese periplo al país asiático?
Del 18 de mayo al 6 de junio de este año participé en la República Popular China, de un Seminario para Encargados de Prensa y Periodistas de Países Hispanoamericanos. Cabe significar que este viaje no tuvo ningún costo para la Intendencia de Salto, me postulé a un llamado para una beca completa y tuve el privilegio de ser seleccionado dentro de los 5 uruguayos participantes, los restantes 4 fueron de la capital del país. El Gobierno chino se hizo cargo de los pasajes aéreos de ida y vuelta, además nos dieron dinero en efectivo para los gastos menudos para los 20 días que transcurrió el Seminario. Fue una gran experiencia la vivida, no solo en lo profesional, también en lo personal como el hecho de viajar en avión por primera vez.
En total fueron 36 participantes de 10 países: Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Panamá, Uruguay y Guinea Ecuatorial, un país africano de habla hispana. Todos pensamos que íbamos a tener sábados de tarde y domingos libres para poder salir a recorrer Beijing, pero cuando nos entregan el programa del Seminario, las clases iban de lunes a domingo de 8 a 12 y de 15 a 18 horas, de todas maneras, nos arreglamos para poder salir luego de clases. El clima era muy agradable, con temperaturas que oscilaban entre los 25 y 35 grados. La experiencia más importante es el haber conocido gente maravillosa, tanto del país asiático como de los países que concurrieron, seguimos en contacto hasta el día de hoy.

10- ¿Si tuviera que empezar de nuevo, volvería a hacer radio?
Si volviera el tiempo atrás sin dudas, volvería a elegir la radio en el contexto en el cual empecé porque tenía grandes maestros de los cuáles de todos aprendí algo.