Con José Jorge Lalindre. Un gaucho afincado en la ciudad

José Jorge Lalindre, de Colonia Lavalleja, en la cerrillada de Lavalleja, lugar que también se conoce como la Zanja de Alcain. En diciembre cumpliría sus 72 años, nació en la que ahora se llama Estancia La Nueva y que antiguamente era puesto de Jorge Curbelo, había una estancia que se llamaba La Dorita, donde su madre era cocinera y sus abuelos eran puesteros donde ahora se llama Estancia La Nueva. Era el tiempo en que “se tenía al gurí” en la casa nomas, asistido por las viejas comadronas, que ayudaban en el parto. Es una peculiar historia de uno de los tantos “gauchos” que se arrimó a la ciudad, ya jubilado, para pasar sus últimos años.

¿Cuándo se vino a la ciudad?
En el año 1976 me viene a Salto y en el año 1981 compré un terreno, y después me fui a trabajar en las estancias, anduve domando, tropeando, trabajando. También hice algo de construcción, pero estuve siete años y no aprendí siquiera a colocar bien un ladrillo… Ese terreno en Barrio Ceibal lo tuve ahí 18 años vacío, porque en el año 1983 me fui a trabajar en la Estancia El Viraró, de Errandonea a domar, en el año 1986 me vine y quedé viviendo en Barrio Artigas, en el año 1998 me vine e hice mi casita de maderas donde estoy viviendo ahora en Ceibal, en el terreno que me había comprado.

¿Siempre trabajó en el campo?
No, acá en Salto (ciudad) estuve trabajando en la construcción, pero yo quería campo, como soy como el perro ovejero que cuando ve ovejas quiere trabajar, y yo nací para el campo, allí nací y siempre me atrajo todo lo que fueran tareas en el campo.
Trabajé siete años de albañil donde está El Revoltijo (en Uruguay y Soca), allí empecé de abajo, limpié el terreno, había la construcción iniciada de una casa queno sé por qué había quedado detenida muchos años no sé por que, deshicimos a marrón esa construcción que había, una especie de gran galpón, pero luego me di cuenta que no era lo mío y volví al campo.

¿Cuál era su oficio?
En campaña me crié en las estancias, trabajando como peón de campo, después aprendí a domar, anduve trabajando en las máquinas de esquila como agarrador, y esquilé también. Hice de todo lo que eran tareas rurales. Me crié en las estancias y envejecí en las estancias.

¿Como domador se llevó algún golpe?
Algún revolcón llevé, pero empecé muy chico, con 15 años ya andaba domando, era lo que me gustaba, y en todo el tiempo que anduve no tuve ninguna quebradura, golpes fuertes sí, pero quebraduras no ninguna y en eso doy gracias a Dios. Conocí muchos que tuvieron que andar enyesados tres o cuatro meses, a veces con quebraduras de caderas, pero a mi nunca me tocó.

¿Anduvo por otros departamentos?
Sí, llevaba tropas a Río Negro, también pasando Mercedes, una vez llevamos 500 novillos de la estancia El Tala, de Curbelo, por tierra para esa zona, llevábamos como 25 días para llegar, después de pasar Mercedes anduvimos todavía tres días más para llegar a una estancia de un tal Ortegui y no se moría ningún animal. Una vez llevamos 2 mil ovejas de la estancia El Caruyo (sic) al otro lado de Baygorria éramos 16 troperos, el capataz era Gaspar Gómez, que murió hace poco tiempo y se nos murió solo una oveja en toda la tropa. Llevamos 38 días para llegar.

Hay una anécdota de que una vez usted encontró un bolso…
Sí, fue en calle Agraciada y Blandengues. Llegué a la parada del ómnibus y vi a esa señora con unos bebitos, llegó la línea 11 y la señora se levantó apurada; “llegó el ómnibus”, dijo.
Agarró los bebitos y se sentó en el ómnibus, se fue y quedó ese bolso ahí. Había una muchachita de unos 11 años que entraba y salía de un despacho y le pregunté si sabía de quién era el bolso y dijo que era de la señora que había subido en el ómnibus recién.
Entonces dije; ¿qué hago con el bolso?, lo voy a tener que llevar. Lo agarré y me fui para el barrio Calafí, porque soy evangélico y fui a un culto en ese barrio.
Abrí el bolso y tenía 8 mil pesos, un celular, tarjetas, cédulas, otros documentos y ropa de bebé. Busqué en un papel la dirección, en calle Maldonado, y después de la reunión fui a llevarlo y la dueña me abrazó y me dio 500 pesos.
Eso fue el año pasado.

¿Cómo ve la campaña de ahora?
La campaña de ahora no tiene nada que ver con la de antes. Antes era todo a fuerza y sin nada de tecnología, había que andar de noche muchas veces, porque era orden del patrón, del capataz, de levantarnos a las 4 de la mañana y había que salir y volver a las 8 o 10 de la noche.
En tiempo de verano prácticamente no se dormía, salíamos a las 4 y media de la mañana para el campo y volvíamos a las 9 o 10 de la noche, entre que comíamos y nos bañábamos nos acostábamos a las 11 de la noche como temprano, y a las 2 de la mañana ya teníamos que estar levantados.
Ahora en el 2010 estuve trabajando en otra estancia y salíamos a las 7 de la mañana, a las 11 estábamos de vuelta, en tiempo de verano salíamos a las 15 y a las 7 de la tarde ya estábamos de vuelta. En eso ha mejorado y los sueldos también. Aunque para mi los sueldos son siempre lo mismo, en relación a lo que puede comprar con lo que gana.

¿Estuvo preso alguna vez?
Sí, estuve tres años preso por una menor y en la comisaría estuve varias veces porque tomaba mucho, pero cosas pasajeras. Ahora hace 36 años que no tomo ni fumo más.

Cómo lo lleva la vida en la ciudad
Para mi bien, nunca dejé de hacer changas, viene de campaña a vivir en barrio Artigas y enseguida empecé a trabajar en lo de Solari, y tuve más de 2 años, después en lo de Caputto, hacía la zafra y después me iba para alguna chacra o estancia, nunca dejé de trabajar. Los últimos años, del 2000 en adelante, salía de una estancia y al otro día estaba en la otra. Queda poca gente entendida de campo, o muchos, porque con el tema del celular y la computadora, si a mi me mandan a atender un plantel para ver si una oveja está preñada, sé de vista, pero no con aparatos. Si no tuviera mi casa sola, me iría a alguna estancia.

¿Fue jockey también?
No… alguna carrerita nomás. Pero nunca fui muy de eso. Cuando estaba en la estancia La Magdalena en la colonia Artigas iba a las carreras, pero no me llamaban mucho la atención. A mi me gustaba la doma.







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...