Con Lida Elvira Rojas García… desde su Perú natal a tomar su tierra adoptiva

Con Lida Elvira Rojas García… desde su Perú natal a tomar su tierra adoptiva
“Más que nunca es necesario reflotar
la comunidad educativa”

“Más que nunca es necesario reflotar la comunidad educativa”

Se crió en un ámbito de padres autodidactas, donde primaba el culto hacia el conocimiento y la instrucción y todos sus hermanos emprendieron una carrera profesional.

La temática educativa, fue la que la llevó a concluir su licenciatura y a especializarse como tal, reconociendo que es uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan las sociedades jóvenes del mundo.

Lida Elvira Rojas (56) Licenciada en Ciencias de la Educación formada en Perú, hoy dedica gran parte de su tiempo a enseñar a chicos con problemas de aprendizaje que viven en las zonas cercanas a su barrio y a muchos de ellos en forma totalmente honoraria.

“En Salto aprendí a hacer el asado, las tortas fritas y a tomar mate, aprendí todas esas costumbres para poder formar parte de esta sociedad, pero aún no estoy completamente adaptada” – confesó.

En cuanto a los grandes desafíos que hoy se plantea la Educación revela que “Los padres deben apoyar más a los maestros, es necesario reflotar la comunidad educativa”.

“MIS PADRES NOS

ENSEÑARON A VELAR

POR NUESTRO PROJIMO”

Aún lleva el acento de su lugar de origen como honorable credencial de sus raíces y su mirada por un momento recorre el pueblo de Huanco que la vio crecer y desarrollarse como persona.

Los estudios secundarios luego los realizó en Lima, la capital peruana… si bien con todos sus hermanos retornaban a modo de visita al pueblo de la infancia.

“Provengo de una familia muy numerosa… somos diez hermanos, ocho mujeres y dos varones (uno fallecido muy joven)… todos  felizmente profesionales” – reveló.

– ¿El darle prioridad a la formación fue un asunto que lo vivió en el entorno de su hogar?

– “Seguramente se van a sorprender… mi madre fue maestra rural… antiguamente las docentes terminaban el secundario y podían trabajar, pues era muy difícil acceder en los lugares apartados al que pueda ir un docente recibido.

Se vive allí una realidad muy distinta a la que se vive en Uruguay.

Perú es un país muy grande, muy amplio donde hay lugares donde no llegan autos ni trenes, hay que ir a lomo de burro o de caballo.

Mi padre fue hasta tercero de Primaria… fue prácticamente un autodidacta y ávido lector.

Leía  de todo, libros relacionados a la agricultura, literatura y otras disciplinas.

Tal es así, que en la comunidad llegó a ser Juez de Paz, Alcalde, diferentes cargos políticos… siempre quiso trabajar con y por su gente, en el marco de su pequeño pueblo.

Tenía una actitud de servicio, le gustaba mucho atender a su prójimo, sobre todo a las necesidades de los niños

Siempre nos dijo… la meta de cada uno de ustedes tiene que ser llegar hasta la Universidad”.

Lida comenzó a trabajar desde muy joven y a buscarse la independencia… “Me encanta la Medicina, sobre todo la rama de la Neurología, pero en Perú existe una particularidad, para entrar a la Facultad hay que rendir un examen de ingreso y lamentablemente para emprender esa especialidad, no me dio el puntaje, si bien alcancé el Premio a la Excelencia en el Secundario”.

Por iniciativa propia se  fue a trabajar a un pueblito distante y en ese lugar se creó un jardín para niños y con solamente 16 años se encargó de su dirección.

En las vacaciones se inscribió en la Universidad La Cantuta donde fue adquiriendo sus conocimientos en la rama de la Educación.

“DESCUBRÍ QUE TENÍA

VOCACIÓN COMO DOCENTE”

Más tarde siguió estudiando en el Instituto Pedagógico Nacional de Educación Inicial, logrando así su licenciatura.

Posteriormente se especializó en diferentes universidades, obteniendo su titulación como Psico – motricista y Problemas en el Aprendizaje.

Allí la base científica de la estructura educativa es que los niños aprenden a través de la música, por ese motivo se decidió por estudiar un instrumento de base y escogió  la flauta.

Lida es madre de tres hijos, Américo Juan Rolando, Agustín (joven concertista) y Lidia Catalina… los tres nacieron en Salto.

Se conoció con Américo Gaudín (músico y compositor salteño) coincidiendo en un viaje de avión donde ambos viajaban hacia Perú.

“Trabajaba en ese entonces para UNICEF, siendo una de las pioneras en los programas no escolarizados.

Tuve la suerte de trabajar junto a la organización y por cuestiones de la vida, me tocó ir a Suiza y fue en un vuelo de retorno que conocí a Gaudín.

Llamada por teléfono, cartas mediante y visita de Américo a la ciudad de Lida, dieron lugar a una relación seria, que concluyó en matrimonio y la venida definitiva de nuestra protagonista de “Al Dorso” a nuestros lares.

– ¿Cómo vivió los primeros tiempos en Salto?

– “Fue un cambio abismal para mí, primeramente por las costumbres, si bien es cierto que con Gaudín tenemos una educación de raíz casi igual, me costó muchísimo insertarme en la sociedad salteña, comenzando por la alimentación, que es totalmente diferente.

Siempre traté de conservar en el hogar los platos típicos, aún usando otros ingredientes y condimentos… buscando similitudes”.

Por otra parte, estaba acostumbrada a rodearse de toda su familia con quien se reunía a menudo y ni que hablar, en las fiestas.

“ES IMPORTANTE SIEMPRE

ESCUCHAR A LOS NIÑOS”

– ¿Y cómo es su relación en el terreno educativo con los niños?

– “Siempre son ellos que nos inspiran, que nos dan ideas, para que podamos mejorar nuestra calidad de enseñanza, por eso es importante escuchar a los niños.

Siempre digo que no hay que desechar la opinión de un niño ni la de un adulto, porque ello nos enriquece como pedagogos”.

Para Lida en la enseñanza no es buena la mecánica de la imposición sino el de contemplar los valores que definen a cada persona o personalidad y apostar al intercambio de conceptos.

Lo mismo acontece cuando se va a enseñar arte o música… se le brinda herramientas y se le respeta el libre albedrío y natural creatividad”.

Aún no puede decir que está plenamente adaptada a nuestro medio, pero sí pudo obtener ciertos logros que le sumaron positivamente a su vida.

Sus padres fallecieron hace tres años, pero Lida tuvo la oportunidad de viajar a Perú, con tiempo para que sus hijos conocieran a sus abuelos.

En Perú tradicionalmente se le da mucho valor a las tertulias y reuniones familiares, se invita a las amistades a almorzar al mediodía y a compartir el arte en familia.

LA UTILIDAD DE LA

“CEIBALITA”  COMO

HERRAMIENTA EDUCATIVA

Lida está consagrada actualmente a orientar a chicos con problemas de aprendizaje y otros que son precoces.

“Viendo los dos puntos antagónicos podemos decir que ambos casos salen de lo común y no existen centros especiales para guiarlos y contenerlos.

Hoy se habla de los grandes desafíos en la Educación y hay muchas instituciones que se dedican a cultivar a chicos y jóvenes de acuerdo a sus circunstancias.

“Creo que ya  superamos la barreras de la inclusión, pues si tenemos instituciones, éstas tienen que funcionar como tales.

Hablamos entonces ya, de una Educación Ocupacional.

Todos los niños que nacen son inteligentes, cada niño de acuerdo a su realidad comienza a desarrollar ciertas capacidades.

Fui invitada recientemente a brindar una charla acerca de la familia y yo no sabía bien como enfocarla.

Fuimos tocando todos los puntos importantes, como son por ejemplo los valores.

Les propuse estudiar una herramienta fantástica que tenemos en nuestros hogares que es la Ceibalita.

Primeramente ésta tiene que tener un lugar especial y en cualquier casa el mejor espacio es la mesa.

El niño frente a su familia puede convertirse en el docente y estimular a los padres y demás integrantes de su casa.

De esa forma lo estamos dando categoría y protagonismo al educando.

De allí surgen los valores como la responsabilidad, concepto de orden y solidaridad, el compartir en familia los conocimientos”.

– ¿Cree que se fomenta la disciplina, tanto en el hogar como en los centros educativos?

– “Es una pregunta bastante compleja, porque habría que conocer en profundidad cada realidad. La disciplina se hereda, el niño debe conocer su jerarquía, conocer sus derechos y obligaciones”.

Hoy  por: María Fernanda Ferreira