Con María Laura José González Pereira: “Hay que saber valorar las oportunidades y tener sentido de permanencia”

Hoy por: Fernanda Ferreira.

Llegó hace un año desde su Venezuela natal con el corazón lleno de proyectos y esperanzas… buscando nuevos horizontes en su vida. El día que partió de su país sintió mucho miedo pues coincidió que en esa misma fecha mataron al militar Oscar Pérez y había muchas autoridades del ejército venezolano por las calles…. Era un 16 de enero. María Laura José González Pereira (23) se emociona hasta las lágrimas cuando habla de su familia, su principal contención. al dorso - laura venezuela 001 Nació en la ciudad de Anzoátegui – situada al noroeste de aquel país y desde el mes de diciembre está trabajando en la Pizzería Trouville del Salto Shopping. María Laura se siente muy agradecida por el trato que ha recibido en nuestra ciudad y de poder compartir con parte de su familia. Aún le quedan por cumplir muchos proyectos de vida.
Ni bien llegó a Salto fue sorprendida por las bajas temperaturas y extrañó las grandes estructuras, los altos edificios de su país. Siente que se ha adaptado bien a nuestra idiosincracia y tiene muchos planes para el futuro.

1- María Laura José… ¿Es usual que en Venezuela las personas tengan tres nombres propios o usted es uno de los casos particulares?
– “Es bastante común… pero en mi caso es especial porque el día que nací se beatificaba a la Madre María de San José, que era una monja de la ciudad de Maracay. Y lo cierto que a mis padres le gustaban los tres nombres”.

2- ¿Cómo se compone su familia?
– “Soy la menor de tres hermanas Zaida María y María Antonieta… siempre hemos vivido – hasta el momento de independizarnos – con mi papá y mi mamá. Nunca tuvimos riqueza pero gracias a Dios recibimos siempre buenas enseñanzas en nuestro hogar, donde se promovieron los hábitos de trabajo y estudio.
Mis hermanas fueron las primeras en salir de Venezuela hace ya casi cuatro años, previa investigación de cuáles eran los países más favorables para poder desarrollarse y lograr estabilidad.
Una de mis hermanas se vino a Salto donde se encontró con otro joven venezolano.
Se enamoraron y se casaron… en la actualidad tienen una niña de un año y medio a la que amo profundamente.

3- ¿Cómo organiza su salida de Venezuela?
– “En el 2015 empecé a organizar mis papeles… en ese entonces aún yo era muy chica y tampoco estaba preparada para dejar solos a mis padres José Samith y Petra Marisol.
Decidimos salir del país porque éste no nos ofrecía la posibilidad de un trabajo y de poder progresar. Me formé en el área de Administración.
Soy Técnica en Administración de Empresas y no pude encontrar un puesto en mi rubro.
Luego de arreglar mis papeles encontré una labor en el área de Recursos Humanos… me sentí muy agradecida.

4- ¿Cómo fue su vida en su tierra natal?
-”Muy familiera y tranquila… solía ser de casa a la escuela y de la escuela a casa. Nos criamos en un ámbito sencillo pero con muchos valores y principios. Ese trabajo me sirvió muchísimo porque adquirí experiencia.
En el 2017 a mediados de año mi salario era menos de cuatro dólares. Ya mis hermanas estaban afuera.
Con nuestros trabajos habían muchas necesidades que no podíamos cubrir.
Tenía también amistades en otros países y fue así que en primera instancia decidí irme a Perú a la casa de una amiga.
Mi hermana me ayudó económicamente para viajar y me fui… hacía tres años que no veía a esa amiga que con su familia me ayudaron al llegar.
Estuve tres meses viviendo con ellas… gracias a Dios conseguí trabajo como asesora financiera para el Banco Azteca y me mudé en la zona más cercana a mi trabajo.
Me estaba yendo muy bien… cuando las circunstancias se dieron me organicé para viajar a Salto, porque quería estar con parte de mi familia.
Mi sobrina tenía siete meses de nacida en ese entonces”.

5- ¿Qué fue lo que más le impresionó al llegar?
– “El frío… porque si bien en Perú ya hacía frío aquí era impresionante. Cuando mi hermana Zaida me fue a encontrar al aeropuerto fue un momento muy conmovedor (se emociona).
Hacía tres años que no la veía… casualmente cumplimos año en la misma fecha… ella es siete años mayor que yo. Mi hermana es super inteligente y aplicada… al llegar ya tenía todo encaminado para que yo pudiera hacer los trámites legales de residencia. En una semana ya tenía mi cédula de identidad”.

6- ¿Dónde reside su otra hermana?
– “En los Estados Unidos desde hace muchos años ya, con su esposo”.

7- ¿Cómo vive esos primeros tiempos en nuestra ciudad?
– “Rápidamente comencé a buscar trabajo recorriendo diferentes lugares… a tocar puertas y así fue que llegué al Shopping a la Pizzería Trouville, donde trabajo desde el pasado mes de diciembre, lo cierto es que fui cosechando muchas amistades”.

8- ¿Y cómo se siente hoy?
– “Feliz y agradecida… puedo decir que en mi trabajo aprendo de mis compañeros y supongo que ellos también de mí. Siento una profunda gratitud, porque sé que no es fácil empezar de nuevo. Mis padres siguen en Venezuela y por el momento no piensan venirse del todo… tuve la suerte de traer a mi madre y pudo conocer a su nieta”.

9- ¿En estos últimos tiempos ha cambiado sustancialmente la situación en su país?
– Drásticamente, en épocas anteriores se podía ir al supermercado y el dinero rendía, hoy prácticamente no se puede hacer eso. Es muy, pero muy difícil llegar a fin de mes. Los precios han subido demasiado. No sé realmente como hace la gente para subsistir. Algunas personas salen adelante porque tienen familiares en el exterior que los ayudan”.

10- Toda esta experiencia ¿Qué aprendizaje le deja?
– “Es necesario saber valorar las cosas y las oportunidades. Tener sentido de permanencia. He aprendido a tener muchísima paciencia y a incorporarme en una nueva sociedad. Me siento agradecida porque tengo un trabajo y la comida no me falta. Me gustaría poder graduarme en una carrera y crecer. Me encanta viajar y conocer. Seguramente que en el futuro lo podré hacer”.