Con Mariana Piriz Grilli: Virtuosismo y Vocación por la danza

Mariana Piriz Grilli (27) es docente de danza Clásica y Jazz, también instructora de Gimnasia Aeróbica , Pilates y Couch en coreografías. Desde Jardín hasta concluir la primaria se formó en Colegio Parroquial Santa Cruz, del cual mantiene hermosos recuerdos. De 1º a 4º de Liceo concurrió al Colegio Salesiano y su mejor etapa liceal la culminó con el bachillerato en liceo Ipoll. “La danza es un arte maravilloso como todas las artes, en esta vida me tocó conocer, disfrutar y aliarme con este arte. Amo bailar y lo haré hasta que el cuerpo me diga basta” – confiesa la artista.

¿En qué momento de su vida se encontró con su verdadera vocación?
-“Desde los 8 años. En el Colegio había una profesora de ballet (Carola Repetto) que daba clases ahí mismo, ella invitó a todas las niñas del colegio a ser parte de su academia de danzas y le pedí a mamá que me llevara a las clases. Quería aprender a bailar. Gracias a Dios me dijo que si… que probara, si me gustaba iba a seguir yendo… y así fue… Y en ese mismo año ya bailé en el teatro! Estaba nerviosa y fascinada a la vez.
La disciplina de la danza implica una gran entrega, compromiso diario y sacrificios. ¿Cómo lo vivió y vive esta realidad?
-“De niña al gustarme la danza lo hacía con entusiasmo y siempre traté de superarme. Tenía facilidad para esto y simplemente me gustaba y lo hacía… pero de mas grande ya empecé a notar que requería de esfuerzo no solo para mejorar cada día si no para hacer con responsabilidad todo lo que ello implica. Y desde que tengo mi propio estudio de danzas, lo tomo con otro tipo de responsabilidad. Ser docente y directora de una empresa propia es más responsabilidad y compromiso. Y a la hora de bailar, lo hago como si fuese la última vez, amo lo que hago y me gusta transmitir eso a la gente. Trabajo en eso con mis alumnas, para que ellas sientan lo mismo y lo transmitan al público. Es hermoso bailar y quiero que se note que lo hacen con gusto y dedicación”.
¿Qué le gusta más… ser docente y el ejercicio profesional?
-“No tengo preferencia por ninguna ya que ambas me gustan mucho. He aprendido muchas cosas en estos 19 años de trayectoria en la danza, y a mis alumnas les enseño todo lo que se… no les oculto nada. Así que enseñar es algo que me encanta y lo hago con mucha paciencia y respecto a lo profesional, me encanta y me llena el alma. Me gusta exigirme en lo que hago, a la hora de salir al escenario doy todo.
Cuéntenos de su experiencia y vivencias en los certámenes nacionales e internacionales.
-“Me encanta participar en eventos, concursos, de ellos se aprende muchísimo. Trato de participar en certámenes y competencias, que no son lo mismo y tampoco los organizadores son los mismos, cada uno y cada jurado ve cosas diferentes en una misma coreografía, por lo que me sirve como docente, me corrigen o halagan cosas y eso sirve para crecer, como persona, docente y profesional. A las alumnas también les sirve, ya que ven todo tipo de niveles y exigencias… me gusta que aprecien los trabajos de otros docentes, ellas aprenden también”.
Cuando está en un escenario y comienzan los primeros compases de la música..y allí comienza a desplegar su arte ¿Qué siente?
-“Se siente adrenalina, emoción, orgullo, satisfacción, me siento completa! Me gusta llegar al escenario segura de lo que estoy haciendo, por lo que me exijo en la preparación de algo.. En palabras sería eso… pero ¡Es un sentimiento único!
¿Con qué expectativas llegan las alumnas a su academia?
-“Cuando se inscriben hay de todo, la que quiere aprender, la que quiere llegar a ser docente, la que solo quiere hacer algo, la que quiere divertirse, la que la mamá la manda para hacer algo. Pero la gran mayoría es para aprender y ser alguien, sentirse que brilla y es importante, que tiene un espacio para ella, para realizar una tarea, desarrollar un arte que la inspira y la hace sentirse bien. Eso me gusta y trato de que todas lo sientan así. Todas son importantes y todas ocupan un lugar trascendente en el escenario. Donde falte una es un hueco que queda. Creo que la gran mayoría llega con esas expectativas y si no se los hago sentir, todas deben brillar por igual”.
Si tuviera que representar mediante la danza una historia de amor y desamor… ¿Qué tendría esa coreografía?
-“Hoy haría una representación libre de una canción que hable de amor y desamor, la coreo tendría pasos delicados, acariciaría al escenario y al público con los pasos, con la expresión, una coreo de ese tipo debe tener mucha expresión, jugar con eso para lograr llegar al público y poder transmitir eso, que uno está enamorado. Luego hacer movimientos de riesgo, corridas, parecer que uno pierde la razón, el sentido a la vida, sentir que estás desesperada, llena de angustia… dudas… confusión respecto a ese amor, lo cual provoca una guerra en el alma, en la decisión de qué camino tomar, por lo que debe haber corridas, saltos, movimientos de piso.
Así se siente uno cuando tiene remordimiento, dolor por lo sucedido. En conclusión, adentrarse en el tema, tratar de sentir ese amor y luego perderlo, transmitir con expresión lo que se siente”.
¿Cuál es su reflexión con respecto a los programas televisivos como Soñando por Bailar?
-“Ese tipo de programa no lo miro. No tiene profesionalismo, es un reality show, donde lo que importa es el raiting. Muestran cosas que la gente quiere ver, discusión, mujeres extravagantes con cuerpos extravagantes… ese es el show. Lo que no estoy de acuerdo es que usen al baile como pantalla. Es una falta de respeto a la danza, a la técnica y disciplina que ella requiere. Ya que necesita disciplina y esfuerzo, profesionalismo para hacerlo bien, pero no es correcto exigir al cuerpo a algo de mucho riesgo. El cuerpo es oro… único y hay que cuidarlo, podemos exigirnos en técnica pero no abusar de él!! ese show hace eso, exige al cuerpo a hacer cosas para sumar raiting.
Cuéntenos sobre los proyectos que está embarcada en este momento con sus alumnos…
-“Este año tengo ocho alumnas que se recibirán como docentes de danza Jazz y 2 de danza clásica. Ello significa que hay mucho trabajo por hacer, ya comenzaron presentando parte de su examen final, como lo es, presentar una obra de danzas realizada por ellas… todo hecho por ellas…como son muchas lo dividimos en dos. Un grupo ya presentó su obra en junio y en setiembre la presenta el otro grupo. En lo que resta del año también, participaremos en workshops (talleres) en Montevideo, concursos en Salto y Concordia. También de una competencia en Córdoba, festival fin de cursos en el teatro y por último los exámenes de todas las alumnas y de todas las modalidades, jazz, ballet, español y árabe.
Cómo fue compartir el escenario con Nacho Toso y acompañar su música… con el plus de bailar y hacer su aporte solidario justo el día de su cumpleaños y recibir ese rotundo y caluroso aplauso del público.
-“Ese día fue muy emotivo e importante para bailar.. es lo que amo hacer desde los 8 años y hacerlo en el día de mi cumpleaños con teatro lleno… ¡Fue un sueño! Se sube el telón… aplausos, luces, música en vivo, adrenalina y emoción al 100 %… realmente inolvidable”. Sinceramente con Nacho Toso no nos conocíamos, el diario nos propuso un trabajo juntos fue así que empezamos a intercambiar ideas. Fue muy grato compartir el escenario con tal artista. Su música es muy cálida y llega a cualquier persona, por lo que representar uno de sus temas fue muy lindo, me llenó de sentimientos. Hermosas letras para bailar y representar. Un gusto haber compartido el escenario con él”.