El carnaval en la sangre

Con Cándida Medina, “la vedette” de Salto

AL DORSOCándida Medina lleva el carnaval en la sangre. Hija de la primera vedette del carnaval salteño, Lourdes Pintos, heredó la pasión por bailar al ritmo de las batucadas que inundan las calles de música y que trasmiten alegría al público que los acompaña. Desde niña comenzó bailando. Primero vino lo más clásico, ballet y danzas españolas. Pero su juventud la llevó a debutar en las comparsas de samba que se lucieron con su frescura y particular picardía a la hora de salir a la calle.

Luego tuvo su lugar el candombe, que arraigado en su corazón por la voluntad de sus ancestros, según reconoce, la llevaron a lucirse al compás de las lonjas en los conjuntos de este género que paulatinamente ha ido reivindicando su sitial de privilegio en nuestro medio, ante tanta postergación de su presencia en el carnaval de esta zona del país.

Fue allí que Cándida comenzó a ir ganando su espacio como bailarina. Reconocida entre su gente y en la fiesta popular como una de las artistas más destacadas de nuestro medio. Entre el trabajo de Tunguelé, comparsa a la que fue acompañando en su crecimiento, el 2010 la sorprendió con una invitación muy especial, ir a Montevideo a bailar con Tronar de Tambores, la comparsa del mítico Julio Sosa “Kanela”, destacándose en el Desfile de Llamadas de Montevideo el año pasado.

Hoy, consagrada como la Reina Nacional del Candombe, elegida el pasado carnaval en las reconocidas Llamadas de Durazno, Cándida sabe que cuando se presenta ante el público en un desfile, la calle se abre para recibirla, el público contiene su aliento y ella sabe cómo hacer para hacer temblar el cemento. La vedette salteña Cándida Medina, cuenta su historia hoy en nuestra sección semanal Al Dorso.

 

“No sabía bailar candombe y fui igual”, recuerda

Su incursión en el carnaval fue con la comparsa “Nuestro Sueño”, que una familia salteña radicada en Buenos Aires vino a promover para el carnaval 2001, cumpliendo el sueño de la comparsa propia. En ese entonces, la agrupación alcanzó el primer premio de la categoría y Cándida debutó ganando.

Emocionada por el recuerdo, Cándida señala que quien le golpeó la puerta para llevarla a bailar candombe en una agrupación lubola, era Eduardo Garaventa, que dirigía hasta hace pocos días la comparsa Clave Sur y que falleció la semana pasada.

“En ese momento, Eduardo había incursionado con el candombe en Salto con la comparsa Sudacán, con la que ensayábamos en el Cerro. Fui con mucho temor porque nunca había bailado candombe, ni siquiera me gustaba mucho el sonido de la cuerda de tambores. Me parecía muy monótona. Me encantaba el samba, pero no tanto el tamboril. Entonces en realidad lo que más temía era hacer el ridículo”, contó Cándida.

“Esto me interesa poco, yo siento que lo mío es el samba, decía cuando me invitaron. Pero fue pararme en calle Uruguay, que me salió la guerrera de adentro y todos los de Tunguelé decían ‘esa vedette va a ser nuestra’, y yo les decía que no. Pero al año siguiente ya estaba en Tunguelé y hasta ahora estoy ahí”, contó.

“Cuando fui a participar de mi primer desfile en unas “llamadas”, me revolvía todo por dentro de los nervios. Pero la sangre tira. Pensé en ese momento: que va, tengo que saberlo hacer, porque soy negra y punto”, dice.

“Ahora soy Cándida, la vedette del carnaval”

Pero los años pasaron y Cándida, esa joven vigorosa, fuerte y decidida, se ha convertido en la vedette del carnaval de Salto. Confiada en sí misma y segura de lo que quiere cuando gana la calle al ritmo de la lonja y madera, la artista salteña cuenta ahora su experiencia y trayectoria que hace el deleite del público en cada desfile.

“Acá en Salto ha crecido el candombe y es lo que predomina en una fiesta de carnaval, sin desmerecer a los demás conjuntos. Este año se creó un clima de ayuda entre las comparsas lubolas, que está muy bueno. Nosotros estamos para ayudar a los otros en caso que ellos lo pidan y viceversa, sabemos que podemos recibir la ayuda de las demás comparsas también”, comentó.

Cándida está muy ansiosa porque llegue el sábado 5 donde se inaugura oficialmente el carnaval en Salto. Allí regresará a bailar sobre la principal avenida rodeada del calor del pueblo carnavalero.

“En Salto ya soy Cándida Medina, y ya está, es así. La gente está esperando que vaya y demuestre mi picardía, mi sensualidad y que baile bien y mucho para la gente. Están esperando el espectáculo”.

HAY CÓDIGOS

Cándida sabe que su espectáculo puede tener varias facetas durante su presentación. Porque ella debe lucirse para mucha gente diferente. Y eso requiere de ciertos códigos que deben saberse llevar a la hora de participar de un desfile.

“A mí me quiere toda la gente, las familias, los grupos de amigos y de chiquilines. Pero cuando uno se presenta ante un grupo familiar, sabés que no podés ir a bailar de cierta manera, que tenés que hacerlo de una forma que divierta a todos por igual y que no genere otra cosa que diversión. En cambio, uno sabe cómo manejar la sensualidad y otras formas de bailar para los distintos grupos de público”, comentó.

Con el paso del tiempo y con un talento envidiable, Cándida ha pasado a ser referente de los más pequeños. “Los niños se me acercan y me piden para bailar a mi lado y eso me encanta. En el ensayo me pasa que cuando estoy bailando, me rodean grupos de niñas pequeñas y me preguntan si lo están haciendo bien y eso me conmueve mucho, porque saber que soy un referente y que te demuestran cariño, es además una responsabilidad. Y eso te hace sentir bien”.

Cándida sostiene que si bien en este rubro “hay muchos roces y otras cosas que pueden ser negativas”, es conciente de que debe saber sobrellevarlo con “clase”.

Reconoce que el carnaval para ella no se limita en el candombe ni mucho menos. “Me encantan los grupos de samba, por eso este año me invitaron a bailar en el desfile del sábado 12, que será la noche de las comparsas en calle Uruguay, con la última ganadora del concurso de escuelas de samba de Salto, Imperio del Samba. Ahí van a ver que no sirvo solo para el candombe (ríe…)”.

Con respecto a las murgas, si bien reconoce que “no va siempre a ver el concurso” destaca que “siempre me gustó la murga Punto y Coma. Como expresión cultural apoyo todo lo que es referido al carnaval, pero en el caso de las murgas siempre me gustó Punto y Coma”. 

El gran día

El día del desfile se convierte en la jornada especial para Cándida. Es el momento de la presentación ante el gran público y ella tiene que lucir acorde a lo que todos esperan ver esa noche. Este sábado, Cándida se tomará el día para sí. “Me voy a levantar a la hora que sienta que descansé bien. Me encargo de las cosas de mi casa. De atender a mi hijo Martín de 8 años, que va conmigo en la comparsa porque toca el (tamboril) “chico”. Ese día prefiero no comer al mediodía. Solamente me alimento con frutas y mucha agua. Voy a lo de mi mamá, que vive a dos cuadras de mi casa y estoy con toda mi familia porque son lo más importante que tengo en mi vida, mis hermanos, mis padres y mi hijo, claro”, contó.

Allí parte para el ensayo en auto. Juan Claudio Lagaxio, el director de la comparsa, la viene a buscar y la lleva con toda su vestimenta hasta el local de ensayo. Se maquilla casi por último, porque entiende que los integrantes de la cuerda deben ir primero, ya que su maquillaje “es más pesado que el mío”, dice.

Se apronta con Ana Lucía Castelli, con quien tiene mucha amistad y a quien le pasó la corona como Reina Lubola 2011 el pasado sábado, pero dijo que además se lleva “muy bien” con todo el grupo. Parten a la salida. Los nervios ayudan a pensar cada movimiento, según donde esté la gente. Las familias en tal cuadra, los gurises solos en tal otra, el entrevero más abajo. Así va funcionando su cabeza.

Suenan las primeras lonjas, la calle se abre, las luces la enfocan y la gente empieza a aplaudirla, mientras la mira con ojos grandes esperando el show, todos quieren ver a Cándida, la Reina Nacional del Candombe, la vedette de Tunguelé, la vedette de Salto.

Hoy por: Hugo Lemos Valerde