Elizabeth Correa

Hoy por: Dr. Adrián Báez

Elizabeth, o «Lola», para sus amigos y allegados, decidió ser docente, en un tiempo diferente al que se crió, incursionando, también, en la enseñanza del lenguaje de señas, en un Uruguay que muchas veces, discrimina al diferente, pero consciente de la necesidad de la inclusión, apostó a ello. Multifacética, ama la danza folklórica y la política; haciendo de su tiempo un milagro, para poder cumplir con sus pasiones, que con sus diferencias, demuestran cómo una persona puede tener varias vocaciones al mismo tiempo. AL DORSO Elizabeth Correa

1- ¿Por qué resolvió ser docente?
Mirá, te cuento un poco como surgió todo. Desde niña, tengo recuerdos de cuando jugaba con mis hermanos y unas amiguitas de la cuadra, los cuales eran mis alumnos, y yo, cumplía el rol de ser su maestra. Es increíble lo q voy a decir, pero para mí, nunca fue difícil enseñar, es más, me considero una persona muy paciente. Un día, entablando una charla con mis padres, les comenté la posibilidad de poder estudiar algo relacionado con la educación, ya que desde niña sentía esa pasión de poder enseñar, de poder trabajar con niños a futuro; así fue que, decidí estudiar educadora pre escolar, la profesión que hoy tengo y que amo mucho, y puedo decir que, disfruté muchísimo la época de estudio y las prácticas. Y me animo a decir que fue la mejor etapa de estudio.

2- ¿Serlo hoy en día es difícil?
Creo que sí. Como sabrás, en el ámbito de la educación, cambiaron muchas cosas; el trabajar con niños, hoy día, es muy delicado, al menos en mi caso, que me especialicé en inicial, es una etapa en la que el niño todo lo que aprenda lo va a utilizar a futuro, tenés que enfocarte mucho en hacerte entender y, también, poder entenderlos, porque en este caso hablamos de niños de 0 a 5 años, y es la primera etapa de la infancia, la más importante, diría yo. Es por eso que tenés que ser muy consciente de que, realmente, te gusta la profesión, para poder ejercerla sin dificultades.

3- También ha incursionado en el lenguaje de señas, ¿por qué?
Sí, es así. Estudié LSU (Lengua de Señas Uruguayas) que hoy en día es una herramienta muy importante, porque puede ser utilizada en cualquier momento y cualquier lugar. El estudiar LSU, me lo contagió un amigo; él estudiaba en su momento y me invitó, es más, diría que me exigió. Yo tengo una hermana con problemas auditivos, y como que, de una manera u otra, siempre intentaba hacerme entender y entenderla, pero, ya estudiando, me di cuenta que no solo podía comunicarme con ella, sino con otras personas con problemas auditivos, así que le fui tomando amor, también, a esta profesión, la cual, hoy, me siento orgullosa de poder haberla elegido.

4- ¿Los uruguayos discriminamos?
Si y no; me cuesta decirlo. Sabés que un día me tocó viajar a un departamento vecino, y había un niño con síndrome de Down jugando en una plaza con sus papas, y justo llegaba una señora con su hijo, y al ver al niño Down, le dice a su hijo: «vamos, porque no quiero que juegues con ese nene». Me quedé asombrada, ya que nunca había vivido una situación así, quedé desconcertada pero me di cuenta que sí, que es así, que el uruguayo discrimina.

5- ¿Somos conscientes de la importancia de la inclusión?
A pesar de que en nuestro país la inclusión se está haciendo notar, aún nos falta mucho por hacer por poder usar más la palabra inclusión he incluir; como que nos cuesta un poco pero, es solo cuestión de tiempo. Creo que todo lleva un proceso y algún día, todos seremos inclusión.

6- ¿La danza folklórica es otra de sus pasiones?
Amo bailar; de niña me acuerdo que bailaba en la escuela, en las fiestas de fin de año, es más, tengo fotos vestida de china. Siempre fui a la escuela y liceo de mañana, y escuchaba folklore mientras me aprontaba para ir a estudiar; mi padre era muy madrugador, así que, como te imaginarás, por las mañanas mate, informativo y folklore. Un día, ya de grande, me invita una amiga a ser integrante de un grupo folklórico, así que sin pensarlo mucho, me sumé. El primer ensayo lo amé, sentí que era como una terapia que después de un día largo de trabajo, el bailar, me hacía sentir libre, feliz, así que me integré rápidamente el grupo. Es genial la gente que integra ese grupo, es hermosa, me hicieron sentir una más desde el primer momento. Llevamos nuestro baile a varios lugares del departamento y fuera, también. Y bueno, acá me ves siendo una bailarina del Grupo de Danzas.

7- ¿El baile es un arte?
Creo que sí; que tanto el baile como la danza son un arte, ya que utilizamos el movimiento del cuerpo generalmente con música con fines de entretenimiento.

8- Sumada a todas sus actividades, ¿la política ocupa un lugar trascendental, es así?
Sí, es así; imaginate que, aún no votaba y ya andaba en el ámbito de la política, hace unos cuantos años estoy en política y no dudo en decir: me encanta la política; me gusta hablar con la gente, escuchar, pero, por sobre todo, aprender, porque aunque no parezca, también, aprendés con la gente.
El andar día a día recorriendo barrios, en reuniones en casas de familia, todo es opción para aprender. Aún sigo involucrada en el medio político y pienso seguirlo haciendo.

9- ¿Es fácil participar siendo mujer?
Hoy sí, pero recuerdo en elecciones pasadas, como que no era muy común integrar comisiones y que te dejaran participar tanto, sin embargo, hoy, te puedo decir que se ve más, como que en gran parte las mujeres participan más. Yo participé en un par de elecciones juveniles, y como que siempre me mostré, ya que ocupaba uno de los primeros lugares en la lista. Pero, hoy lo veo diferente, porque nos toman en cuenta en muchas cosas, nos hacen integrar comisiones y poder opinar en varios temas, los cuales, antes, no se nos tenía en cuenta.

10- ¿Objetivos a seguir en el futuro personal?
A nivel político, no te voy a mentir, amaría ocupar una banca en la Junta Departamental, y poder integrar el Ejecutivo de mí partido; poder decir: llegué con ganas y entusiasmo por mérito propio. También, quisiera, en mi profesión, estar muy preparada para ejercer, porque este año, al seguir estudiando, opté por no trabajar en mi profesión como educadora, y especializarme más en la 1era infancia, para poder ejercer muy preparada; creo que, es fundamental el estar preparado. En lo personal, siempre dije que quería poder tener una profesión antes de poder pensar en formar una familia; y bueno, estoy culminando mis estudios, así que creo que, ese momento está llegando, aunque siempre fui de las personas que dije que para cada cosa no hay un momento ordenado, cuando tiene que pasar, pasa.