Fernando Alonso: la comunicación como una tarea profesional

Responsable de la Unidad de Comunicación de la R. N y la Red Nacional de Teatros

al dorsoLunes 18 de julio. Día gris sobre Salto, que vive una jornada de matices domingueros a causa del feriado. Invitado por EL PUEBLO Fernando Alonso accedió amablemente a una entrevista para esta sección de “Al Dorso”.

Apenas entra, nos dice: “¡Qué recuerdos lindos tengo de este lugar! Aquí trabajé muchos años… Y allí mismo, apenas nos sentamos, dimos comienzo a la nota.

Nos dice: “Mi nombre es Fernando Alonso, tengo 41 años. Mi familia inmediata está constituida por mi esposa, María de los Ángeles Machado, que trabaja en el MEC,  y mi hija Sofía. Somos los que vivimos bajo el mismo techo, porque como familia tengo la suerte de tener a mis padres, hermanos, mis sobrinos, mis primos y últimamente un sobrino nieto que es la luz de la familia.

¿Qué edad tiene tu hija?

Sofía tiene 17 años, está al borde de la mayoría de edad y está terminando Secundaria.  Estudió danzas y está a punto de recibirse de profesora, y eso motivó que este año se planteara algunas dudas en cuanto a qué carrera seguir, porque ella tenía inclinaciones por algo de biológica; pero llegado este punto con la danza, se planteaba si en realidad no tendría que seguir artística. Al final, si bien no está decidida por algo específico, sí tiene claro que va a hacer algo de biológica.

Pienso que a los chicos hay que dejarlos decidir; así pierdan un par de años porque se dan cuenta que tal carrera no era lo que querían y tengan que empezar de cero en otra, creo que todo eso los va enriqueciendo y de alguna manera les va a servir en el futuro. Lo que apuesto siempre es a la continuidad en el estudio y a la libertad de elección.

¿Decías al principio de la charla que habías trabajado aquí en el diario?

Sí, fue en dos etapas. Comencé trabajando en el diario La Prensa, con un suplemento cultural. También estuve trabajando en algunas agencias locales en el área de publicidad, como producto de mi formación que es en área de la comunicación, porque soy técnico en comunicación. Estuve aquí algunos años y luego trabajé en el restante matutino durante un tiempo. Después se dio algo que no es muy común, y es que volví a este diario porque me sentía más identificado, me gustaba el periodismo. En 2002 a raíz de la crisis hubo necesidad de reconvertir el personal y seguí dentro del mismo diario pero trabajando en el área de diseño y diagramación. Estuve hasta 2005, y ahí es donde se me abrió una oportunidad de trabajar en el área de Cultura y estuve durante todo el período.

¿A qué te dedicas en la actualidad?

Este año arranqué con dos oportunidades laborales que tienen que ver con mi formación y mi pasión, afortunadamente, que es la comunicación. Una es a través de la Red Nacional de Teatros; se trata de un proyecto que es a través del PNUD, que es el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. La otra es mi trabajo en la Unidad de Comunicación de la Universidad, que es la que se encarga de aceitar la comunicación de la institución, una institución tan amplia, tan compleja, con tantas áreas, la comunicación hacia la comunidad, ya sea hacia los medios de comunicación, que sirven como una plataforma de información, y el resto de las instituciones y de las personas que integran la comunidad. Eso es un poco a grandes rasgos lo que es el trabajo en la Regional.

En paralelo, lo que omití decir es que cumplo mi trabajo en la docencia en UTU, también vinculado a áreas que tienen que ver con la comunicación: en un curso de Diseño Gráfico y en un curso de Analista de Marketing, donde doy Taller de Publicidad. Ese trabajo lo hago desde hace diez u once años. Soy el único docente que está desde el origen del curso. Son dos tecnicaturas, es decir que son cursos técnicos terciarios. En el de Marketing también estoy desde que se inició, a fines de los 90; es un poquito antes del de Diseño Gráfico.

Quizás esa sea la etapa de mayor desafío, porque posiblemente dentro de un tiempo ingrese más personal, pero ya está todo armado. ¿Ustedes están siendo los pioneros en esto?

Sí, y se da en paralelo con Paysandú también. El proyecto inicial se llamaba OCDI,  Oficina de Comunicación, Difusión e Información, que vimos la necesidad de acuerdo a su crecimiento o significación interna que tiene que tener, de transformarla a una unidad. También eso permitió más homogenización con las unidades que ya existen de la Regional Norte, de la Unidad de Apoyo a la Enseñanza, de la Unidad de Estudios Regionales, de la Unidad de Extensión, que comunicación pasara también a ser una unidad. Y lo mismo ocurrió con la sede del Centro Universitario de Paysandú, entonces venimos creciendo en paralelo. A mí me resta conocer cómo es la dinámica anual, porque tiene sus períodos clave también de comportamiento institucional. Una cosa fue el inicio de año con todo el período de inscripciones y lo que fue el curso introductorio para los estudiantes que ingresaron este año, la nueva generación, y cómo se vienen desarrollando los cursos, incluso lo que es esta altura del año que hay muchos períodos de parciales, a lo que resta del año que también tiene su propia dinámica. En particular, viene lo que es el trabajo de difusión para la oferta educativa del año venidero, lo que se llama gira de difusión, que se viene practicando hace unos tres o cuatro años. Este año va a cobrar su importancia también la Unidad de Comunicación porque se involucra, comienza a trabajar junto al equipo que coordina la gira de difusión, en particular lo que es la Unidad de Apoyo a la Enseñanza, donde se hacen visitas a liceos de Salto capital, del interior y de toda la región.

¿Qué tipo de información les brindan?

No sólo cuál es la oferta educativa, qué carreras pueden visualizar en el horizonte, sino también toda aquella información que es necesaria, como servicio de becas, etc. Ese es un trabajo que se viene a partir del mes próximo.

En cuanto a la coordinación de teatros que haces, ¿en qué consiste esa tarea?

La Red también es un proyecto relativamente nuevo que surge a partir de dos encuentros a nivel nacional que se dieron en nuestro país y que la OPP lo definió como una especie de organismo desconcentrado, descentralizado, porque dependía de las propias salas, tanto públicas –como es el caso del Teatro Larrañaga que tenía su representación- como aquellas salas que son de teatro independiente. En Salto tenemos un ejemplo de sala independiente que es El Andén. De esa forma, prácticamente en todos los departamentos había por lo menos una sala que tenía su representación en este espacio de la Red de trabajo, que dependía de las propias salas y, por lo tanto, aquellas de ingerencia pública de sus intendencias y hacía un trabajo coordinado con el Ministerio de Educación y Cultura, que hacía un apoyo a esta red. Lo sigue haciendo, pero no en carácter de dependencia ni situado dentro del funcionamiento del Ministerio sino que funciona de manera totalmente autónoma. Naturalmente, el liderazgo lo ejerció el Teatro Solís, que fue quien convocó a la primera reunión nacional. La segunda fue realizada aquí en Salto hace dos años. De esos encuentros surge la necesidad de conformar la Red, de hacer esa especie de alianza, de intercambio y de fortalecimiento, donde lo que se busca es intercambiar experiencias y actuar de forma mancomunada para sacar emprendimientos adelante, desde circulación de obras hasta poder captar recursos en forma conjunta y no en forma aislada, que requiere más esfuerzo.

El hecho de tener un gestor al frente de la sala hace que, cuando ustedes llegan, la información ya esté preparada. Tuvieron que llegar ustedes a prepararla o a preparar gente para recabar toda esa información, que la gente que trabaja en las salas supiera qué necesitaban ustedes. ¿Es así?

Claro. Por ejemplo, en algunas consultas que se hacían, si determinado funcionario que trabaja en la sala tiene buen conocimiento, buena formación para el manejo de las luces, toda la parte de iluminación de una obra, capaz que por los años de experiencia del funcionario o dentro de una sala independiente la persona que se encarga de la iluminación, o porque tuvo un curso en determinado tiempo, quizás para el responsable de esa sala ese funcionario está bien capacitado, pero para las demandas que hay hoy en día donde la tecnología ha evolucionado muchísimo: las consolas son totalmente digitales, las consolas tienen otra lógica totalmente distinta, no están aggiornados al tiempo y capaz que tampoco a los conceptos de iluminación. Entonces, muchas veces la valoración que hace uno desde su propio espacio cultural, no quiere decir que su interpretación sea lo que realmente demandan las disciplinas artísticas por ejemplo. Eso también, después de analizar  las fichas y decir: ¿El que me puso tal cosa quiso realmente decir esto o está “adecuado a”?

Se ve que es un trabajo muy importante y muy rico también.

Sí. La verdad es que la coordinación de la red, que es algo también por lo cual, culminada esta etapa ya me doy por satisfecho de mi parte, que demanda a futuro el desarrollo de este proceso una mayor presencia por todo el territorio. Es algo que tampoco estoy en condiciones en este momento, no por limitación del trabajo porque tengo posibilidades de mover horarios, pero sí que es la concentración del trabajo. La Regional es algo que lo he focalizado como mi prioridad hoy en día frente a otro trabajo que es a término. Entonces, no es solo una cuestión de gusto sino también una cuestión estratégica.

También fue importante desde el punto de vista de haber ingresado a un trabajo con un programa de Naciones Unidas. Ese programa está sustentado por seis agencias de cooperación internacional, que es un proyecto que se llama “Viví cultura”, y está en relación, además del Ministerio de Educación y Cultura, con el Ministerio de Industria y Energía sobre todo en lo que es su área de pequeña empresa y artesanía.

En el período  anterior estuviste en el Departamento de Cultura de la Intendencia. ¿Has notado alguna diferencia entre el trabajo que ustedes venían haciendo y el que viene haciendo la administración actual? ¿Cómo ves la gestión de cultura de la Intendencia?

Sí. La anterior administración apuntaba a fomentar la cultura  por medio del talleres, bibliotecas, espectáculos artísticos, etc., a nivel de toda la población, porque la  población interviene en la producción de sentido de la cultura. Me parece que hay que trabajar no solo de la valoración de aquella obra de arte, que está bien hacerlo, pero me parece que también hay que trabajar con todo.

Es una simbiosis: vos aportás toda tu experiencia y la conducción; ellos, a su vez, te aportan todo ese empuje y la cabeza abierta, como decís vos, para “desacartonar”. Entonces se complementan. Es un enriquecimiento mutuo.

Sí, está bueno. Trabajar con los jóvenes, para mí, resulta muy motivante. Intuimos que le queda mucho por decir a este hombre que eligió su carrera según su vocación y hace de ella su vida. Cuenta que lo invitaron a volver al diario cuando terminó su tarea en el Departamento de Cultura de la Intendencia, pero que “hay que tener tiempo disponible para poder hacer las cosas bien”, aunque el gusto por el periodismo permanece intacto.

Hoy por: María Noel Simoes







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