La inclusión «es el gran desafío que tiene la educación hoy»

Isabel Delgue, Directora del Liceo Nº 3:

Actual Directora del Liceo Nº 3 «José Pereira Rodríguez», más conocido como «el Zona Este», la profesora de biología Isabel Delgue cuenta parte de su vida y reflexiona sobre temas relacionados a la Educación en nuestra sección Al Dorso de hoy.

¿Dónde nació?
Mi familia siempre estuvo ligada a la hortifruticultura y berrales. Nací y viví en la zona de Agua Salto, donde hoy está el emprendimiento de arándanos, hasta que cumplí 8 años, que mis padres decidieron vivir en la ciudad porque mis hermanas menores comenzaban la escuela. Mi padre tenía citrus, un pequeño tambo, quinta y lo que siempre lo solventó: las piletas de plantación de berro que terminan en el arroyo San Antonio. Una familia formada por mis padres, cuatro hermanas y un hermano.AL DORSO. ISABEL DELGUE

¿Recuerdos de infancia y adolescencia?
Los mejores recuerdos. Una infancia llena de alegrías, muy estricta en cuanto a la educación, sabíamos qué se podía hacer y qué no. Nunca faltaron los festejos de cumpleaños, navidad, fin de año, los regalos. Una infancia con juegos, pillerías, jugar con amigas, corridas, veníamos al centro a la casa de la abuela, íbamos mucho a Paysandú. Cuando nos mudamos teníamos muchos amigos en la cuadra y de tardecita siempre jugábamos en una casa o en las otras, o en la vereda.

Háblenos de sus estudios
Mi hermana mayor, Mabel comenzaba la escuela y yo con 4 años quería acompañarla, así es que las dos tomábamos la ONDA que venía de Bella Unión por la ex Ruta 3 y veníamos al Colegio María Auxiliadora, hasta hoy tenemos el grupo de compañeras que seguimos la amistad. Luego liceo en Sagrada Familia y Bachillerato en el IPOLL. Fui a Montevideo y cursé 2 años de Medicina, pero extrañé inmensamente a mi familia, en especial a mis padres, hasta que decidí no seguir…

¿Por qué eligió ser docente?
En febrero del 93 escuché que estaban abiertas las inscripciones en el IFD y decidí inscribirme. A lo largo de estos 28 años he realizado varios cursos y concursos, actualmente cursando el 2do año del Posgrado de Directores de Excelencia a través de la Fundación ReachingU y Universidad de Montevideo. Siempre me gustó la parte de ciencias, tuve grandes profesores en todas las asignaturas, pero en 6to de Medicina en el IPOLL mi Profesor de Biología fue el Dr. Manuel Barreiro y su gusto por enseñar inspiró a muchos a continuar con temas relacionados. Yo quería enseñar anatomía y fisiología como el Prof. Barreiro. Me pasa hoy también saber que tengo muchos alumnos, hoy colegas y que son de Biología.

¿Su trayectoria docente?
Comencé a trabajar en el 93 en CES y UTU iba a San Antonio y a Villa Constitución, luego me casé y quedé solo con San Antonio. Estudiaba y trabajaba a la vez. Los fines de semana, viernes y sábados, durante 4 años, los que hacíamos Biología y Química estudiábamos las asignaturas específicas en Paysandú; 4 años espectaculares de mucho sacrificio pero con recuerdos y amigos que perduran. Mi vida docente transcurrió desde el 93 hasta el 2015 en el Liceo Rural de San Antonio. En el 2008 aprobé el Curso de Directores e inmediatamente salió el Concurso. Mi objetivo siempre fue San Antonio y lo logré. En el 2016 me trasladé al Liceo N°3, también estaba en mi objetivo. Es un liceo donde el trabajo es mucho pero tiene gente valiosa que siempre está para apoyar y colaborar, mis compañeras de equipo son valiosas y todos son grandes personas que día a día se responsabilizan de la tarea. Tengo el Curso de Inspectores aprobado y a la espera del concurso.

¿Cómo se compone su familia hoy?
Sin duda que mi mayor título y responsabilidad es ser madre. Formé una familia hace 25 años junto a mi esposo Gustavo y estoy muy orgullosa de mis hijos: Joaquín (21) y Victoria (20), ambos estudiantes universitarios.

¿Cuáles son las principales diferencias entre ser Director de un Liceo Rural y uno de la ciudad?
El Liceo Rural tiene el encanto del medio, con particularidades y especificidades que solo se conocen estando y viviendo el día a día. Uno conoce prácticamente a cada estudiante y su familia, dónde vive, cómo vive, cuáles son sus necesidades, fortalezas y virtudes. Conoce sus historias y las cargas de sus mochilas. Sabemos quiénes salen de su hogar a la 5 de la mañana y vuelven a las 16, quiénes tienen apoyo familiar y quién necesita contención. Los problemas son diferentes pero siempre se cuenta con el apoyo de todos. El Director de Liceo Urbano tiene que gestionar varias cosas a la vez, muchos esperan que el Director o el Equipo de Dirección además de escuchar a cada uno, le solucione los problemas y a veces no está en nuestra potestad. Tenemos que estar atentos a lo que pasa dentro y fuera de los liceos. Se trabaja mucho más en red. Los emergentes están siempre y gestionar con responsabilidad es fundamental.

¿Cómo debe ser en general un director de liceo?
Debe ser un Director presente, creativo, con objetivos claros. Empático, con conocimiento de la normativa y firmeza cuando así lo requiera. Frente a situaciones, siempre apostar al diálogo. Reconocer las buenas acciones y tratar de cambiar las amenazas en oportunidades. Promover el liderazgo compartido. Permitir el crecimiento dentro de la comunidad educativa. Motivar a los docentes a innovar y tener presente que siempre se puede mejorar. Escuchar a los estudiantes y apoyar sus iniciativas.

¿Cómo cree que puede afectar a la Educación esta pandemia?
Yo diría cómo está afectando… Todos los días vemos a los adscriptos llamando a las familias para saber por qué no vino el alumno. Desde que comenzó la pandemia, el mensaje fue «no estamos de vacaciones», en marzo fue «mantener el vínculo», pero luego, comenzar a trabajar contenidos. Hubo excelentes docentes que sin poner piedras en la rueda hicieron de todo para llegar a los alumnos: plataforma CREA, WhatsApp, redes, impresos, mail… Los adscriptos y POITES fueron el nexo que solucionaron casi todos los problemas… Más allá que algunos no tenían conectividad, muchos lo lograron. Comenzamos el 1 de junio, son los estudiantes que no están aprovechando las oportunidades que están al alcance. Hemos realizado reuniones de padres y adultos responsables y siempre el mensaje fue y es: «Nada está perdido, aún estamos a tiempo de aprovechar y aprobar el año». Las consecuencias de este año se van a acentuar en el 2021 y 2022. Hemos trabajado en coordinación la replanificación y el docente del año que viene tendrá que trabajar lo que no se dio este año, más lo que debería darse en el curso. Hay algunos alumnos de Bachillerato que deberían aprovechar la presencialidad y no están asistiendo.

¿Cuáles cree que son algunos de los principales desafíos de la Educación hoy?
Tuve la oportunidad de participar en el programa T.E. Fulbrigth 2018, me presenté con el objetivo de visualizar en EEUU la inclusión educativa. Creo que ese es el gran desafío que tiene la Educación hoy. Participé de una clase en la Universidad de Texas, donde está la carrera Profesor con especialización en Capacidades Diferentes. En el mismo High School Mc Cullan – Austin Tx. hay clases pequeñas (10 alumnos) con chicos que presentan capacidades diferentes a cargo de una profesora especializada más dos auxiliares… fue increíble y emocionante ver la conexión entre esos adultos y los chicos. No es solo hablar de inclusión sino que la verdadera inclusión, la que realmente aspiramos está muy lejos. No es solo incorporar alumnos a clases de 30 estudiantes sino que es necesario otros recursos que hoy no están disponibles. Se debe incorporar en la Carrera Docente Educación Emocional y diferentes formas de enseñar para diferentes formas de aprender. Se necesitan docentes empáticos y fuertes a la vez. Devolverle a la Educación el lugar que se merece, en la sociedad y sobre todo en la familia. Los adultos responsables deben ser los aliados de la Educación, incentivar y no permitir que decidan si quieren o no ir al liceo. Deben ir, deben asistir, deben estudiar, es la mejor manera de alcanzar objetivos.

 

Hoy por: Jorge Pignataro