María Auxiliadora Guimaraens voluntaria de Teletón

Para ser voluntario de cualquier organización hay que tener no sólo tiempo, constancia y perseverancia, sino que fundamentalmente hay que tener un corazón enorme para dedicar parte de su vida a ayudar a otros sin esperar nada a cambio, más que la satisfacción de poder brindar ayuda a quienes más lo necesitan.

Así es el caso de María Auxiliadora Guimaraens que a sus 33 años, ya lleva diez como voluntaria de la Fundación Teletón, integrando en Salto el grupo Sueños Compartidos.

Cabe recordar que uno de los pilares principales la Fundación Teletón es el aporte de personas voluntarias que dedican su tiempo para brindar apoyo a niños y adolescentes que concurren a los Centros Teletón.

1- Dónde y cuándo nació
Nací en Salto en el año 1986.
2- ¿Cuándo comenzó a integrar el Grupo Sueños Compartidos?
Soy maestra, y a pocos años de haber comenzado a trabajar, en nivel inicial, me tocó un grupo donde una de las alumnas era una niña Teletón, a partir de ahí comenzó mi historia con el Grupo Sueños Compartidos Niños Teletón Salto.

3- ¿Quién era la niña que la motivó a ser voluntaria?
María Pía, en el barrio Ceibal, fue hace diez años aproximadamente, era mi tercer año de trabajo como maestra, para mi fue todo un desafío tenerla como alumna ya que tenía parálisis cerebral, pero me movilizó y me cambió todo, hasta la forma de organizar una clase.

4- ¿Cómo fue ese proceso?
Tenía que adaptar todo entorno a ella, para que ella se sintiera una más dentro del grupo y creo que eso se logró. Ese era el primer año que ella cursaba el año completAL DORSOo.

5- Si bien María Pía fue quien la motivó, luego continuó trabajando como voluntaria…
Sí, en ese momento me preocupaba cómo poder ayudarla y logré establecer un buen contacto con la gente de Teletón y me sentí mucho más contenida y apoyada en ese proceso, celebré cada avance de María Pía aunque fueran pequeños, para mí y su familia eran gigantes.
Ese año la directora de la Escuela me sugirió ir a una jornada que realizaba el equipo de Teletón, en Termas del Arapey y allí me interioricé bien de cómo funcionaba la Fundación, me vinculé con los profesionales que la atendían en Montevideo y fue una linda experiencia.
No tengo familiares en Teletón, simplemente comencé a formar parte a raíz de esa situación tan linda de tener a María Pía como alumna.

6- ¿El vínculo con María Pía continuó luego de ese año?
Sí, justamente hace pocos días la llevé a sus quince años, aunque como alumna la tuve ese año, el vínculo quedó de por vida.
Ella es una niña – ahora ya adolescente – adorable, era frágil pero a la vez era fuerte, porque increíblemente pese a su limitación motriz, tiene una expresión increíble gracias a la estimulación que siempre tuvo, incluso en una de las transmisiones de Teletón ella participó contando su historia, cantó una canción que yo le había enseñado “Volarás, volaré” y fue algo increíble.

7- Luego de tantos años dedicada a esta tarea, formó su familia
Sí, me casé con Martín hace dos años, y también a él lo convertí en voluntario, le contagié las ganas de voluntariar con el corazón.

8- ¿Cómo es el día a día de los voluntarios?
Mucha gente piensa que en el interior, y puntualmente en Salto, nos movemos sólo con la movida que se hace una vez al año pero nosotros trabajamos todo el año, conformamos el grupo Sueños Compartidos Niños Teletón Salto y durante todo el año estamos haciendo actividades para recaudar fondos y ayudar específicamente a los niños de Salto (actualmente son 139 de acuerdo al último registro), fundamentalmente a los niños del interior, de zonas rurales que tienen que viajar, si bien en su mayoría han sido derivados al Centro Teletón de Fray Bentos. Además de ayudarlos a pagar sus gastos de pasajes por ejemplo, a veces armamos canastas porque algunos están en una situación económica compleja y ayudamos en lo que podemos.

9- En qué consiste el trabajo de Sueños Compartidos
Durante el año hacemos ventas de tortas (mesas dulces) por ejemplo en eventos, pedimos colaboración, hacemos rifas, también una maratón que repito hacemos muchas veces, pero cuando llega noviembre nos ponemos las pilas para la colecta tradicional anual.

10- ¿Se sienten apoyados por la sociedad salteña?
Sí, yo vivo a pocos kilómetros de la ciudad y comencé en mi zona con un grupo de catequesis a recorrer zona de chacras y nos pasó de que la gente nos preguntaba qué es Teletón, pero inmediatamente comenzaron a colaborar. Hoy en día coordino el voluntariado de la zona rural, que comprende por ejemplo Tropezón, San Antonio, Garibaldi, Colonia 18 de Julio, Parada Herrería, Barrio Albisu (zona de Mevir y zona de chacras) y es algo interesante, y muy particular porque el voluntario de Teletón de la zona rural tiene que recorrer a veces muchos kilómetros en bicicleta o a pie con la alcancía para recaudar,
En cada zona hay referentes que se encargan de organizar, cada año nos vamos expandiendo por más lugares, y es impresionante cómo colabora la gente del medio rural, muchos están esperando que vayamos con las alcancías. La gente en general es solidaria, pero me ha tocado voluntariar en la zona del centro y me encontrado con situaciones que se me llenan los ojos de lágrimas, porque me han contestado de mala manera, pero respeto la forma de pensar de cada uno. Por eso siempre les recomiendo a los jóvenes que salen a realizar la colecta que ‘no se bajoneen si golpean una casa y no reciben la respuesta que querían, sigan adelante porque siempre hay gente que va a colaborar, y tampoco dejen de ir a la casa más humilde, no subestimen a nadie, porque a veces la gente que menos tiene es la que más da y es la gente que está esperando que vayamos con la alcancía’.
En la zona rural no pasa eso, los voluntarios siempre destacan el recibimiento de la gente desde los niños que salen corriendo para dar una monedita.
Las personas a veces no conocen la causa, y tampoco saben cómo pueden hacerse voluntarios, y para eso no hay requisitos, solamente deben ser mayores de 18 años, pero no hay que hacer trámites o llenar un formulario, para ser voluntario hay que tener muchas ganas de servir, ayudar y dar el corazón sin nada a cambio.

Hoy por: Sara Ferreira