María Eugenia Almirón

Las diez últimas de la última

Nuestra entrevista, es una mujer de fuerte carácter, que se caracteriza por su impronta y avasallante personalidad. Escribana, gremialista universitaria y convencida militante del Partido Nacional, ha volcado toda su pasión en las actividades en las que decidió estar, buscando, hoy poder convertirse en Representante Nacional por la vieja divisa de Luis Alberto de Herrera.
María Eugenia Almirón, quien se autodenomina como “sanducera de nacimiento y salteña por opción”, nos cuenta a grandes rasgos pasajes de sus vida, en esta entrega de Al Dorso.

1- ¿Cuál es su origen?
Nací en el Departamento de Paysandú, en la ciudad de Paysandú; el 17 de septiembre de 1967. Sanducera de nacimiento y salteña por opción.

2- ¿Por qué decidió optar por la carrera notarial?AL DORSO ESC. MARÍA EUGENIA ALMIRÓN
Siempre me incliné por el tema de las leyes; creo que eso es un poco el ideal de buscar la justicia, la equidad; por lo tanto, me pareció que el derecho iba a ser el camino. En mi casa no tenemos antecedentes de profesionales, ninguno de mis antecesores lo fueron; solamente, una de mis hermanas que es Veterinaria, y yo. Ambas en áreas completamente diferentes.
Por lo tanto creo que fue, reitero, el cumplimiento de la ley y el “deber ser”, lo que me ha marcado en mi vida, y, por eso, elegí esta carrera. El notariado recibe por parte del Estado, algo que considero que es un galardón como lo es la fe pública, exclusivamente a los Escribanos; o sea que, tenemos la gran responsabilidad de que aquello que decimos y sostenemos en la profesión, es verdad. Eso, es para mí el orgullo de la profesión.

3- En los últimos tiempos, el Escribano Público ha asumido mayores responsabilidades, a raíz de leyes recientemente aprobadas, como la de Intermediación Financiera; ¿ha variado la esencia misma de la labor del Escribano tradicional?
Sí, claro que sí. La Asociación de Escribanos, y en mi caso en particular, estamos en desacuerdo con la obligatoriedad de la Ley de Inclusión Financiera, y, en especial, con la cuota parte de responsabilidad que nos traslada el Estado, al exigirnos hacer un control totalmente exacerbado y por fuera de lo que es la función del Escribano; nos hacen ser policías de nuestros propios clientes. Nuestra profesión está para determinadas cosas y el control, de la legalidad o no legalidad de los dineros que ingresan al país, le corresponde exclusivamente al Estado a través del Banco Central y todas las dependencias que trabajan en ello. Creo que esa, no es nuestra función.

4- ¿Considera que la profesión ha sido objeto de un tipo de persecución por parte del Estado?
Yo creo que han sido ninguneadas todas las profesiones; y el principal responsable de eso y de la grieta famosa, fue el expresidente Mujica. En su gobierno se intentó colocar a la academia en contra del ciudadano común, cuando, nuestro país, históricamente ha sido un país de gente libre, la cual siempre ha luchado por crecer desde el punto de vista intelectual; gran prueba de eso es la obra “M`hijo el Doctor”, en el cual se refleja el espíritu de crecimiento que ha caracterizado al Uruguay desde siempre. Entonces, creo que esa ha sido una gran pérdida que se dio en el gobierno de Mujica, y que lamentablemente se ve reflejado en el espíritu de algunos miembros de las nuevas generaciones, que no son todos, pero que existen.

5- Su gran pasión es la política; ¿cómo y cuándo ingresa en la misma?
Vengo de una familia blanca, por lo que creo que genéticamente, soy blanca. Una familia de libertarios y demócratas. Uno de mis bisabuelos fue lancero de Aparicio Saravia, don Sandalio Almirón; y también tengo entre mis ancestros, tatarabuelos, a uno de los defensores de Paysandú, el Capitán Magallanes, o sea que, en mis genes llevo la divisa.
Pero, además, me crié en un hogar donde la política, era tratada. Por la rama de mi madre, mi bisabuelo fue referente caudillo en la zona de Estación Porvenir, donde tenía un almacén de ramos generales sobre la vía del tren, donde, siempre que llegaba a la zona, se quedaba Herrera. Precisamente tengo la anécdota de un tío abuelo, quien siempre recordaba haberlo visto a Herrera, durmiendo en camisón; era la costumbre de la época. Hasta hace muy poco tiempo en la casa de mis padres estaba el poncho patrio de mi bisabuelo. Mi padre, a su vez, es wilsonista de pura cepa; y mi madre, bueno, herrerista; por eso, siempre en mi casa se habló de política con las cartas arriba de la mesa.

6- ¿Recuerda alguna anécdota de esos tiempos de “formación política” familiar?
En la época de la dictadura estaba en la Escuela Nª 5 de Guichón, y estábamos dando Educación Moral y Cívica, el tema de cómo estaba conformado el gobierno, la Constitución de la República, etc. En ese momento nos enseñaban la forma de gobierno actual, reformado por las Fuerzas Armadas; entonces, llego a mi casa con la tarea, y mi madre, bueno, me comenzó a explicar cómo era la cosa de acuerdo a la Constitución real, y que la forma que nos enseñaban era porque se estaba en dictadura. Al otro día, cuando voy a dar la lección en la escuela, levanto la mano y digo: “mi mamá me dijo otra cosa”. Bueno, la llamaron a mi madre, y suerte que, la cosa fue buena, porque creo que había más demócratas que adeptos el régimen. Fue apenas una llamada de atención. Es importante destacarlo, porque fue una buena lección cívica que me dio mi madre.
Pero, también en la familia tuvimos el sufrimiento del intento de secuestro de mi abuelo por parte de la izquierda; ese embate lo padecimos siendo niños. Hay un capítulo especial al respecto en el libro de Zabalza “Cero a la izquierda”, cuando se habla de la incursión a Paysandú. Nunca nos victimizamos por dicho episodio. Tampoco, nos inculcaron, jamás, otro modo de actuar que no fuera demócrata, y, por eso, tengo grandes amigos en todos los partidos.

7- ¿Es difícil ser mujer en la política uruguaya?
Quizás es un poco más sencillo ahora, porque, con la ley de cuota, se garantiza en cierta forma la presencia de la mujer política. Ahora, eso es en la presencia, que, muchas veces, no refleja lo que es el efectivo trabajo de la mujer en la política, lo cual reivindico. Reivindico que las mujeres tengan sus posturas, ya que hay grandes mujeres en el sistema político. Igualmente no está siendo fácil; en algunos casos, a veces, desde los partidos políticos no ayudan; quizás, a veces, la prensa -no toda, claramente-, toma a la mujer como la herramienta para cubrir esa cuota impuesta por ley, sin importarle y relegando nuestra opinión. Todavía, no estamos tan modernos y tan avanzados como decimos estar.

8- Tuvo cargos técnicos de responsabilidad, que no provinieron precisamente de la política, ¿es así?
Como Escribana, ocupé cargo de Escribana de Contralor en el Banco de Crédito, y después trabajé en la Intendencia de Río Negro cinco años, en la administración del actual Diputado Omar Lafluf. Primero fui como Secretaria de él, quien considero un gran amigo; y, luego, tuve la oportunidad de crecer, trabajando codo a codo en momentos muy difíciles de la Intendencia, estando en la Secretaría General como adjunta. Allí se pudo regularizar un montón de aspectos de la parte administrativa, donde estuve dos años. Luego, me encargaron la confección del Digesto Municipal de Río Negro, lo cual no fue tarea sencilla, pero al tratarse de la recopilación de las normas municipales, es muy importante. Estoy muy agradecida por la experiencia, en la que aprendí muchísimo, y entablé una gran relación con el gremio municipal de Río Negro, con el que continúo manteniéndola.

9- ¿También ha sido una incansable militante universitaria?
Es así. Mi historia con la Universidad es como con la política, viene desde mis tiempos como estudiante; milité en el gremialismo universitario, y continúo aún hoy haciéndolo. Empecé en 1984 en el gremio de estudiantes en Paysandú, en una época donde todo eso estaba vedado; pero, bueno. Cuando me vine a Salto, empecé en CGU estudiante, y, a partir del 2001 -2002, accedimos por dicha lista, por los egresados, a dos cargos en la Asamblea del Claustro, tocándome ser Secretaria General. Hoy, seguimos, estando en la Comisión Asesora del Claustro, representando a CGU Egresados. Continuamos tratando de dar una mano en lo que se necesite en la Universidad.

10- ¿Ha sido difícil conciliar todas sus tareas con el ser madre; tiene deudas pendientes con la vida?
Complicado, pero, en realidad también tuve que compatibilizar el ser madre con el ser estudiante. Mi única hija nació en el 88 y yo entré a Facultad en el 86; o sea que, hice toda mi carrera con mi hija chica, lo cual fue todo un esfuerzo. Así se dieron las cosas.
En cuanto a las deudas con la vida, la respuesta es: no sé; creo que no.

Hoy por: Dr. Adrián Báez








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