Más que artista “una hacedora de cosas”

Más que artista “una  hacedora de cosas”

Una mujer formada en el arte y dedicada a enseñar sus técnicas. No se considera una artista sino una “hacedora de cosas”, por eso no le gusta exponer sus obras, prefiere regalarlas. Con gran calidez al hablar y en sus gestos, María Ambrosoni comentó para AL DORSO sobre una de las facetas de su vida que siempre le gustó hacer. Habló de su vinculación con APLAS (Asociación de Plásticos de Salto) y la Bienal; así como su aguda visión del trabajo de los artistas salteños.

Se te ve muy relacionada al mundo del arte ¿tenías esta inclinación de niña?
“De chica me gustaba todo lo que tuviera que ver con pinturas y lo que implicaba utilizar las manos.
Cuando me fui a Montevideo a estudiar hice muchos talleres, tapiz, trabajos en cuero, restauración, escultura en madera, y siempre me gustó buscar de diferentes maneras como expresarme. Eso lo hacía de forma paralela a estudiar meteorología en Montevideo”.
¿Has logrado armonizar el arte con la meteorología?
“Si, además del arte, me gusta todo lo que tiene que ver con el tiempo. Me recibí de Meteoróloga y trabajé muchos años en Salto Grande, en el área de meteorología. Mi función era hacer los pronósticos meteorológicos. Pero a la vez que trabajaba en Meteorología hacía cosas vinculadas al arte, tratando de adquirir conocimientos y avanzar en eso”.
¿Has realizado muchos cursos vinculados al arte?
“Tomé muchas clases con Amaral, también en Montevideo y Buenos Aires. Me gusta mucho todo lo que tiene que ver con la restauración. Asistí a clases de restauración de papel, de museología también, porque me interesaba todo lo que tuviera que ver con la conservación de piezas de arte y siempre buscando enriquecerme. Pero sigo capacitándome y buscando nuevos horizontes, más allá de dar clases también. Actualmente asisto al curso de Oscar Larroca,  (Profesor de Pintura que viene de Montevideo a dar clases en APLAS) y vitrofusión con una profesora argentina. A mi lo que me gusta hacer es incursionar en distintas disciplinas y así todo lo que capto y aprendo lo aplico en alguna obra que quiero hacer”.
Pero también das clases…
“Cuando volví de Montevideo di clases en la Casa de la Cultura, enseñaba restauración de muebles y  técnicas de acabado, así como de repujado en cuero. Después cuando la Casa de la Cultura cerró en el año 1987, empecé a dar clases en APLAS en 1989 aproximadamente, enseguida que se fundó. En ese entonces había un grupo muy lindo con Miriam Albisu, Daniel Amaral, Lorenzo y muchos otros que fueron muy importantes y queridos por todos. Así seguí explorando con APLAS y continué vinculándome a muchos artistas no solo de Salto sino también de otros departamentos.
Ahora doy cursos de restauración de muebles y técnicas de acabado que son los cursos que imparto desde hace muchos años. Algo particular en esto es que uno puede enseñar una técnica y nadie la va a hacer igual. Salen cosas sorprendentes, por más que uno lo enseñe igual sale algo tan propio de la persona que no hay dos iguales. Y ahí es donde se nota la creatividad de quien comienza una técnica”.
¿Estas vinculada a Aplas casi desde sus inicios?
“APLAS se fundó en 1988 y yo ingresé al año siguiente. Se fundó a iniciativa de Alamón (un artista plástico Montevideano que estuvo un tiempo vinculado a nuestra ciudad) y Amaral. Vilma Texeira Núñez era la entonces presidente y se mantuvo en ese cargo durante varios años haciendo una muy buena gestión. También estaban: Estela Barla, Elsita Troglio y muchas otras personas que se me van viniendo a la mente. Muchos todavía continúan vinculados a APLAS actualmente. Así, APLAS se fue transformando en una asociación que prácticamente nuclea a todos los artistas de Salto. Se fueron haciendo distintos talleres con profesores muy destacados de Montevideo y también siempre tratando de realizar exposiciones interesantes.  El trayecto de APLAS desde sus inicios hasta hoy ha sido muy importante, generando valores y tratando de continuar en esa línea. APLAS recorrió muchos lugares, en un principio estuvo ubicado en calle Artigas y Asencio, luego se trasladó a donde actualmente está la Casa de Gobierno (en el piso de abajo). Luego se recorrió varios lugares, un espacio en el Instituto de Formación Docente, una sección de la planta baja del Shopping, el Mercado 18, hasta que finalmente les ofrecieron la sede en 19 de abril y Julio Delgado. Fuimos recorriendo diferentes lugares”.
¿Tenés algún artista como referente o un docente que haya marcado tu vocación?
“Yo creo que cada una de las personas que fueron pasando por mi vida la fueron marcando de alguna manera, en el sentido que siempre te dejan algo”.
¿Has realizado exposiciones de tus obras?
“A mi no me gusta mucho exhibir. No me presento prácticamente nunca. Tengo algunas piezas, pero regalo muchas otras,  no me quedo con lo que hago. La primera vez que me presenté fue en una Bienal de arte, con una muestra de tapiz. Yo no me veo como artista, me veo como hacedora de cosas. No es mi afán concursar”.
¿Pero de tantas cosas que has hecho, qué es lo que más te gusta?
(entre risas) “Todo me gusta, como que tengo una necesidad de trabajar con las manos. Capaz que lo que lo que más me gusta es todo lo que implique moldear formas, trabajar en arcilla y en esculturas”.
¿Cómo surge la Bienal de Salto ?
“La Bienal comenzó a raíz de la iniciativa de un grupo de personas hace muchísimos años hasta que por razones económicas dejó de hacerse. Luego en el año 2009 la Intendencia empezó a buscar nuevamente gente vinculada con el arte para tratar de volver a implementarla y ahí nos contactamos con quienes anteriormente estaban en la organización y entre todos presentamos un proyecto en los Fondos de Incentivo Cultural del MEC (Ministerio de Educación y Cultura) para volver a desarrollar la Bienal. Este proyecto fue aprobado y de ahí en más se hizo después de la Bienal del 2009,  la del 2011 y 2013, con una comisión integrada por varias personas, desde gente vinculada a APLAS, al arte, a la Intendencia y otras personas que si bien no estaban relacionadas directamente al arte pusieron su aporte para que esto saliera. La próxima Bienal sería el año que viene. Y nosotros terminamos una Bienal y ya comenzamos a trabajar para la siguiente, pero estamos pensando que sería un poco difícil hacerla en el 2015 porque el 2014  fue un año de elecciones y no sabemos con que apoyos vamos a contar el año próximo. La Bienal se hace con el apoyo de gobierno y los empresarios, sino no se puede llevar adelante. Para convocar a los empresarios recurrimos a los fondos de incentivo y ahí se descuenta un 70% de lo que se aporta en impuestos. Y con las elecciones de este año es difícil saber con que vamos a contar para la del 2015”.
¿Es difícil para un artista dedicarse de lleno a su vocación?
“Yo veo que para la gente que trabaja en el arte es muy difícil, no está reconocido por todos. Consideran al artista un bohemio, lo ven como un hobbie. Tratamos de trabajar en ese tema de reivindicar la importancia del arte y la cultura para toda la sociedad como pueblo e identidad. Pero falta muchísimo, no se reconoce el esfuerzo de este trabajo que es su vocación también.
Además, es un trabajo caro, las pinturas, los pinceles, todo eso es caro y si te vas perfeccionando cada vez más, se vuelve  caro. Pero a mi me gustaría dejar un mensaje para aquella persona que tenga inclinaciones artísticas, que sienta que quiere crear, que tienen esa necesidad de expresarse, la mejor manera es acercarse a un grupo, por eso insisto en que se trabaje para que otros puedan salir adelante en eso que les gusta, que insistan, que no abandonen y que se acerquen a otros porque es la manera de crecer como personas”.

Se te ve muy relacionada al mundo del arte ¿tenías esta inclinación de niña?

“De chica me gustaba todo lo que tuviera que ver con pinturas y lo que implicaba utilizar las manos. Cuando me fui a Montevideo a estudiar hice muchos talleres, tapiz, trabajos en cuero, restauración, escultura en madera, y siempre me gustó buscar de diferentes maneras como expresarme. Eso lo hacía de forma paralela a estudiar meteorología en Montevideo”.

¿Has logrado armonizar el arte con la meteorología?

“Si, además del arte, me gusta todo lo que tiene que ver con el tiempo. Me recibí de Meteoróloga y trabajé muchos años en Salto Grande, en el área de meteorología. Mi función era hacer los pronósticos meteorológicos. Pero a la vez que trabajaba en Meteorología hacía cosas vinculadas al arte, tratando de adquirir conocimientos y avanzar en eso”.

¿Has realizado muchos cursos vinculados al arte?

“Tomé muchas clases con Amaral, también en Montevideo y Buenos Aires. Me gusta mucho todo lo que tiene que ver con la restauración. Asistí a clases de restauración de papel, de museología también, porque me interesaba todo lo que tuviera que ver con la conservación de piezas de arte y siempre buscando enriquecerme. Pero sigo capacitándome y buscando nuevos horizontes, más allá de dar clases también. Actualmente asisto al curso de Oscar Larroca,  (Profesor de Pintura que viene de Montevideo a dar clases en APLAS) y vitrofusión con una profesora argentina. A mi lo que me gusta hacer es incursionar en distintas disciplinas y así todo lo que capto y aprendo lo aplico en alguna obra que quiero hacer”.

Pero también das clases…

“Cuando volví de Montevideo di clases en la Casa de la Cultura, enseñaba restauración de muebles y  técnicas de acabado, así como de repujado en cuero. Después cuando la Casa de la Cultura cerró en el año 1987, empecé a dar clases en APLAS en 1989 aproximadamente, enseguida que se fundó. En ese entonces había un grupo muy lindo con Miriam Albisu, Daniel Amaral, Lorenzo y muchos otros que fueron muy importantes y queridos por todos. Así seguí explorando con APLAS y continué vinculándome a muchos artistas no solo de Salto sino también de otros departamentos.

Ahora doy cursos de restauración de muebles y técnicas de acabado que son los cursos que imparto desde hace muchos años. Algo particular en esto es que uno puede enseñar una técnica y nadie la va a hacer igual. Salen cosas sorprendentes, por más que uno lo enseñe igual sale algo tan propio de la persona que no hay dos iguales. Y ahí es donde se nota la creatividad de quien comienza una técnica”.

¿Estas vinculada a Aplas casi desde sus inicios?

“APLAS se fundó en 1988 y yo ingresé al año siguiente. Se fundó a iniciativa de Alamón (un artista plástico Montevideano que estuvo un tiempo vinculado a nuestra ciudad) y Amaral. Vilma Texeira Núñez era la entonces presidente y se mantuvo en ese cargo durante varios años haciendo una muy buena gestión. También estaban: Estela Barla, Elsita Troglio y muchas otras personas que se me van viniendo a la mente. Muchos todavía continúan vinculados a APLAS actualmente. Así, APLAS se fue transformando en una asociación que prácticamente nuclea a todos los artistas de Salto. Se fueron haciendo distintos talleres con profesores muy destacados de Montevideo y también siempre tratando de realizar exposiciones interesantes.  El trayecto de APLAS desde sus inicios hasta hoy ha sido muy importante, generando valores y tratando de continuar en esa línea. APLAS recorrió muchos lugares, en un principio estuvo ubicado en calle Artigas y Asencio, luego se trasladó a donde actualmente está la Casa de Gobierno (en el piso de abajo). Luego se recorrió varios lugares, un espacio en el Instituto de Formación Docente, una sección de la planta baja del Shopping, el Mercado 18, hasta que finalmente les ofrecieron la sede en 19 de abril y Julio Delgado. Fuimos recorriendo diferentes lugares”.

¿Tenés algún artista como referente o un docente que haya marcado tu vocación?

“Yo creo que cada una de las personas que fueron pasando por mi vida la fueron marcando de alguna manera, en el sentido que siempre te dejan algo”.

¿Has realizado exposiciones de tus obras?

“A mi no me gusta mucho exhibir. No me presento prácticamente nunca. Tengo algunas piezas, pero regalo muchas otras,  no me quedo con lo que hago. La primera vez que me presenté fue en una Bienal de arte, con una muestra de tapiz. Yo no me veo como artista, me veo como hacedora de cosas. No es mi afán concursar”.

¿Pero de tantas cosas que has hecho, qué es lo que más te gusta?

(entre risas) “Todo me gusta, como que tengo una necesidad de trabajar con las manos. Capaz que lo que lo que más me gusta es todo lo que implique moldear formas, trabajar en arcilla y en esculturas”.

¿Cómo surge la Bienal de Salto ?

“La Bienal comenzó a raíz de la iniciativa de un grupo de personas hace muchísimos años hasta que por razones económicas dejó de hacerse. Luego en el año 2009 la Intendencia empezó a buscar nuevamente gente vinculada con el arte para tratar de volver a implementarla y ahí nos contactamos con quienes anteriormente estaban en la organización y entre todos presentamos un proyecto en los Fondos de Incentivo Cultural del MEC (Ministerio de Educación y Cultura) para volver a desarrollar la Bienal. Este proyecto fue aprobado y de ahí en más se hizo después de la Bienal del 2009,  la del 2011 y 2013, con una comisión integrada por varias personas, desde gente vinculada a APLAS, al arte, a la Intendencia y otras personas que si bien no estaban relacionadas directamente al arte pusieron su aporte para que esto saliera. La próxima Bienal sería el año que viene. Y nosotros terminamos una Bienal y ya comenzamos a trabajar para la siguiente, pero estamos pensando que sería un poco difícil hacerla en el 2015 porque el 2014  fue un año de elecciones y no sabemos con que apoyos vamos a contar el año próximo. La Bienal se hace con el apoyo de gobierno y los empresarios, sino no se puede llevar adelante. Para convocar a los empresarios recurrimos a los fondos de incentivo y ahí se descuenta un 70% de lo que se aporta en impuestos. Y con las elecciones de este año es difícil saber con que vamos a contar para la del 2015”.

¿Es difícil para un artista dedicarse de lleno a su vocación?

“Yo veo que para la gente que trabaja en el arte es muy difícil, no está reconocido por todos. Consideran al artista un bohemio, lo ven como un hobbie. Tratamos de trabajar en ese tema de reivindicar la importancia del arte y la cultura para toda la sociedad como pueblo e identidad. Pero falta muchísimo, no se reconoce el esfuerzo de este trabajo que es su vocación también.

Además, es un trabajo caro, las pinturas, los pinceles, todo eso es caro y si te vas perfeccionando cada vez más, se vuelve  caro. Pero a mi me gustaría dejar un mensaje para aquella persona que tenga inclinaciones artísticas, que sienta que quiere crear, que tienen esa necesidad de expresarse, la mejor manera es acercarse a un grupo, por eso insisto en que se trabaje para que otros puedan salir adelante en eso que les gusta, que insistan, que no abandonen y que se acerquen a otros porque es la manera de crecer como personas”.