Milton Trindade con el carnaval en la sangre

Con Milton Trindade, un murguista de aquellos

Que el letrista no se olvide…  

Al dorsoSer letrista implica saber interpretar la realidad. Ser observador y saber lo que está pasando, y a su vez sentir como piensa la gente lo que está viviendo.

Ese oficio, complejo como pocos, requiere de mucha creatividad, sagacidad e inteligencia. Pero Milton Trindade, lo cumple con éxito desde hace 26 años cuando fundó con un grupo de amigos la emblemática murga Punto y Coma, la que año tras año, convoca a miles de personas en el teatro de verano que la alientan como si se tratara de un equipo grande del fútbol uruguayo.

Trindade, es hijo de un tapicero, quien aún trabaja con otro hijo y hermano de nuestro entrevistado. Oriundo del barrio Cerro, hoy vive junto a su esposa e hijos en el complejo de viviendas de 8 de Octubre y Córdoba. Se levanta a las siete y media de la mañana, toma unos mates y sale a repartir levadura por los comercios hasta que llega la hora del ensayo, donde aparece puntualmente. “Este año lo vamos a hacer cantar al ‘negro’ García (histórico percusionista del redoblante de la murga), no canta bien pero chilla un poco”, dice entre risas. 

Mientras dura el viaje en moto de lugar a lugar, va mirando todo lo que pasa a su alrededor. Ve crecer a los gurises en los barrios, ve comercios que abren y otros que cierran sus puertas, pero él está allí y trata de no perder detalles, sino qué va a tener para contar la murga en febrero.

Aquel invierno de 1986, Milton Trindade tenía 23 años de edad, trabajaba en el Escritorio Larrañaga y no estaba casado ni tenía hijos. Se juntaron en el bar de siempre, en Guaraní y Julio Delgado, y allí decidieron formar una murga. Papino Ciocca, histórico referente, aunque hoy alejado de la cerrense, propuso varios nombres y todos como en una gran asamblea democrática, votaron el que más les gustaba. Quedaban dos, ambos propuestos por Papino. “La vieja que sacó el auto” y “Punto y Coma”, éste último ganó por un voto. Desde entonces es el santo y seña del género murga en Salto, de la cual nuestro entrevistado es su letrista y el creador de sus grandes personajes. Con Milton Trindade, en nuestra sección semanal Al Dorso.

Hay murgas que “se pelean entre ellos, no salen y te matan un carnaval”, opinó Trindade

Para el letrista de Punto y Coma, en base a su experiencia, las murgas que no salen en carnaval después de varios años de espectáculos, es porque “no tienen disciplina para hacerlo. Pero a mí me mata eso, me hubiese gustado que estén todas este año donde solo salen cinco, porque hay murgas que uno las tiene como reflejo para ver dónde está parado. Pero a su vez uno piensa ¿cómo puede ser que haya murgas que han ido a concursar a otro departamento y que después sus integrantes se terminan peleando entre ellos? Porque encima te matan un carnaval ya que te dejan un vacío y ¿qué hacen sus seguidores que están esperando para ir a verlos?”

Afirmó que “respeta” cuando una murga decide “no salir, pero ha habido murgas que porque les va mal un año, deciden no salir más, y ahí es cuando se ven los guapos. Nosotros estuvimos 9 años en el cuarto puesto, pero te la tenés que bancar. Yo nunca lo dije, pero a mí me cuesta cada vez más ir a todos los ensayos, pero tengo que dar el ejemplo y se hace difícil también cuando uno ve la cantidad de gurises nuevos que vos sabés que tenés que darles vida, pero uno es tan pasional y le gusta tanto lo que hace, que es difícil tirar la toalla”.        

LOS MEJORES CUPLES

En 26 años ininterrumpidos haciendo carnaval, escribiendo cuplés y creando personajes que después marcaron épocas, para Trindade se le hace difícil elegir un momento y ante la pregunta, piensa en voz alta, mira hacia el piso y recuerda: “sin dudas que el personaje del Mano Santa (1988) y el del Borracho y el Marciano (1990), marcaron mi vida creando personajes y haciendo cuplés. Hasta ahora, la expresión de voz ronca “bien de bien” que decía el borracho y que personificaba al Quique fue algo que me marcó, y a él también porque me cobró derecho de autor de por vida, ya que cada vez que lo veo le tengo que pagar un vino”.

Ese cuplé salió de casualidad y como tal salió perfecto, ya que mucha gente hasta el día de hoy lo tiene presente. “Estábamos casi en enero y no teníamos cuplé, pero ese día lo veo a él y se me ocurrió”.

En el otro caso, si bien el personaje del Mano Santa caló tan hondo en el público y signó el espectáculo del año 1988 al punto que fue la primera vez que Punto y Coma ganó un primer premio, generó controversias a nivel religioso. Y Milton Trindade terminó pidiendo disculpas a referentes de la religión afroumbandista. “Hubo cantidad de gente que hacía esos rituales que se enojó y tuve que ir a pedir disculpas a un templo”, comentó.

LA DECEPCIÓN

Aseguró por otro lado que la gran decepción en su vida han sido los políticos. “Me decepcionaron todos realmente, nosotros somos una murga frenteamplista, pero esto no quiere decir que todo el que canta con nosotros tenga que ser del Frente Amplio, quizás en otra época sí, pero no ahora. Respetamos a todos, porque el compromiso social que tiene Punto y Coma y que tuvo siempre, va más allá de lo político”, dijo.

Pero en su caso dijo que “yo tengo muy buena relación con Germán (Coutinho), y creo que a él sí le gustan las murgas, y le gustan más que a Ramón (Fonticiella), porque a Ramón (Fonticiella) creo que lo ví dos veces en el parque (Harriague) pero para farolear nomás, y Marcelito (por Marcelo Fonticiella, hijo del ex intendente) odiaba las murgas decididamente, pero Germán va siempre, hasta ahora por lo menos”.

Comentó que “yo me sentí mal, porque cuando te necesitaban te buscaban, pero después cuando ganaron, ni siquiera por amabilidad nos iban a buscar. Hay cosas que te duelen, una de las cosas que más me dolió fue que cuando se hizo el acto de asunción de Ramón (Fonticiella) en el teatro Larrañaga, la “Murga del Encuentro” que no hubo lugar en la campaña electoral en donde no estuviera, desde Mataojo hasta Mata Perros, en ese momento nos echaron al medio. A la mayoría de las murgas que han asumido un compromiso social les resbala el asunto, pero hay actitudes que duelen. Aunque generalmente los políticos se olvidan de las cosas que dijeron”.

“Hay que vender como 2 mil chorizos para que las murgas vayan a los barrios”, dice

Para él el carnaval sería perfecto si volviera a existir la recorrida por los tablados de barrio, “eso es algo espectacular, lamentablemente se perdió y es lógico, porque todo cambia y ahora para llevar un conjunto de carnaval al barrio  tiene que disponer de 2.500 o 3.000 pesos por cada grupo, y entonces el responsable del tablado tiene que vender como 2 mil chorizos para pagar una murga, entonces lamentablemente cambió todo”.

Trindade reflexiona y afirma que “yo también cambié mucho. Estoy mucho más aplacado y más tolerante en cantidad de cosas en las que antes no era tan así. Como por ejemplo, una de las cosas en las que era bastante estricto es en el horario. En ese sentido, antes el que llegaba tarde a un ensayo se tenía que ir y volver al otro día. Pero ahora cambió mucho, aunque yo digo que siempre los cambios son buenos, por algo se producen y son necesarios”.

En su caso sigue con la añoranza de lo “lindo que pasó”, pero admite que a su vez “siempre pienso que lo mejor aún está por venir, entonces no me quedé en el tiempo. Además veo las cosas lindas que han surgido en estas últimas épocas y quizás no haya cuplés espectaculares como había antes, pero hay otros factores como las vestimentas increíbles, unas escenografías y puestas en escenas bárbaras y eso hace a lo que vivimos hoy en carnaval”.   

UN ANTES Y UN DESPUÉS

El alejamiento de la murga Punto y Coma de uno de sus fundadores y hacedores como el ex director, Ruben “Papino” Ciocca, causó un quiebre en la interna de la agrupación cerrense. Pero eso no solo ocurrió a nivel del grupo artístico, sino que también sucedió para el letrista y compañero fiel a quien esto puso punto final a una etapa a nivel personal.

“Me chocó muchísimo la partida de ‘Papino’, porque es un hombre a quien siempre le tuve mucho respeto y admiración. Pero se dio de esa forma y después nos encontramos con que él se fue, aunque sigo reconociendo que el año en el que eso ocurrió operó como un factor fundamental para que tuviéramos un gran resultado, porque lo dejó a Jorge Chiriff que fue un factor preponderante y anduvimos como balazo, obtuvimos el primer premio”, contó. A partir de ahí es que Trindade señaló que “la Punto empezó a ganar en cantidad de cosas, el director escénico iba a estudiar a Montevideo y en ese sentido la murga también creció, y como los demás estaban trayendo mucha gente de Montevideo nosotros tuvimos que abrir la cabeza”, expresó.

Trindade reflexionó que a su juicio que “yo supongo que Papino habrá sufrido como un condenado también cuando se fue. Nosotros tenemos una buena relación… (piensa) pero no hablamos de murga, porque tendríamos que encerrarnos un día en una habitación los dos solos y empezar a hablar largo y tendido a ver qué fue lo que pasó. Aunque creo que cada uno a su manera sabe bien qué fue lo que pasó y lo que no pasó. Creo que él tenía la necesidad de abrirse y de tomar otro rumbo. Pero más allá de que me dolió, son decisiones que uno toma”.

Volvería a vivir lo mismo   

A los 50 años de vida, Milton Trindade hace un balance de su vida y reflexiona sobre lo que ha hecho con su trayectoria personal hasta el día de hoy.

“Yo tuve una vida espectacular, gracias a Dios, más allá de alguna tristeza que me llevé cuando perdí un hermano de 13 años de edad y tener que ver lo que es el sufrimiento de mis padres después de cómo me criaron”, dijo.

Pero sostuvo que “más allá de eso, tuve una vida espectacular, donde nunca tuve enemigos, pese a que soy un tipo recontra calentón, pero respeto a todo el mundo porque es lo fundamental. Después de eso, trato de andar bien conmigo mismo para poder ayudar a los demás, y bueno, puedo decir que he tenido una vida, gracias a Dios, de lujo”.         

Hoy  por: Hugo Lemos Valerde