Mónica Silva y el desafío de ser la primera mujer que preside la Asociación Agropecuaria de Salto

Si bien desde otros lugares, como edil y como consejera de la Federación Rural, ya era conocida en nuestro medio, Mónica Silva hoy es reconocida por ser la primera mujer que ocupa el cargo de presidente de la Asociación Agropecuaria de Salto; cargo que enfrenta con orgullo por venir de una familia que supo ocupar ese lugar y especialmente con mucha responsabilidad.
Es productora rural y desde el año 2012 está al frente de su establecimiento donde trata de estar muy presente, fundamentalmente los días donde hay trabajos especiales. Aunque siempre se dedicó más a los papeles, se crió en una época donde no se le preguntaba si quería; sino que tenía que hacerlo, eso le sirvió para aprender desde chica las tareas del campo que hoy debe organizar, supervisar o hacer.
Su sueño es que sus hijos se realicen y sean felices, aspira a cumplir con quienes le han depositado su confianza, y, llegado el momento, después de cumplir con esta responsabilidad «deba dedicarme a hacer crochet» (se ríe), ya que es una de las cosas que quisiera aprender.

1- ¿Cómo está compuesta su familia?
Por mi marido (Miguel Villar), mis tres hijos (Lucía, Juan Miguel y Federico), mis dos nietos Juan Pedro y Lorenzo de 6 y 4 años, y mi hijo político Carlos.

2- Comenzó a trabajar desde muy joven…
Sí, comencé la Facultad de Ciencias Económicas, y fue bastante duro, fue en un momento donde la Facultad comenzaba a funcionar después de estar cerrada y era un caos. Mi pasión era ser secretaria, pero cuando lo decidí, mis padres pusieron el grito en el cielo, por lo cual comencé la Facultad, pero me dije; esto es imposible y me vine a Salto convencida que me iban a mandar a Arapey (donde está ubicado el establecimiento), pero no; me preguntaron qué pensaba hacer, porque sin trabajar no podía estar. Yo me había preparado y había hecho un curso de programación de computación, además había hecho dactilografía y taquigrafía y así comencé a trabajar en el escritorio rural de mi padre.

3- Es decir que desde el comienzo siempre desempeñó tareas en un área donde generalmente son todos hombres…
Sí, pasé a ser un integrante más del grupo habitué de mi padre; clientes que iban todos los días, e inclusive cuando nació Lucía se iban al Bar Leggi a tomar algo cerca del mediodía y me traían a Lucía llena de jugo de naranja; la sentaban en una silla con ellos y la disfrutaban todos. Lucía recuerda que el grupo de amigos del abuelo era especial con ella.monica silva al dorso

4- ¿Viene de una familia que también ocupó cargos gremiales?
Para mi es un orgullo, mi abuelo (Dr. Casimiro Silva) fue una de las personas que trabajó mucho por el departamento. Trabajó en política y como abogado era muy respetado, era abogado y escribano y ayudaba mucho a la gente, era conocido por eso, fue presidente de la Asociación Agropecuaria de Salto y en su carrera política supo cumplir sus labores.

5- ¿Alguna vez se imaginó estar en el lugar que está hoy?
No, jamás me lo imaginé y fue muy emotivo, tuve la oportunidad de decírselo a mi padre; él antes de irse lo supo. Fue imponente la mirada que puso, él era de poco hablar.
Pero además en el entorno familiar de la familia Silva, tuve muchos reconocimientos porque no sólo abuelo participó, sino que José Victoriano que era hermano de mi abuelo, también fue presidente de la Agropecuaria, por lo cual sentí que estaban todos orgullosos.

6- Previo a ocupar el cargo de presidenta, fue consejera de la Federación Rural, ¿cómo fue esa experiencia?
En el año 2016, en el Congreso de la Federación Rural, mandaron mi nombre como suplente, luego el titular renunció a su cargo, y de esta manera me cayó a mi.
Me sentí muy bien, traté de cumplir con lo que podía, pero me sirvió para relacionarme con el resto del país, lo cual es muy importante; se cambia la visión, conocí gente muy valiosa, que brinda su tiempo honorariamente, me interioricé con temas como agricultura, lechería, entre otros.
Ocupar ese lugar me sirvió para establecer vínculos a nivel nacional, y creo que hoy es algo muy positivo; cuando uno levanta el teléfono porque necesita algo, encuentra respuestas.

7- ¿Cuáles son sus metas a cumplir en este período?
Lograr algunos cambios que estamos proyectando a nivel del directorio de la Asociación Agropecuaria. Si bien los temas económicos frenan un poco, estamos tratando de ver cómo actualizarnos teniendo en cuenta que los tiempos cambian y debemos adaptarnos a ellos; el mundo está cambiando, la forma de producir ha cambiando y nosotros tenemos que avanzar con eso y no quedarnos.

8- Como mujer; ¿se ha sentido valorada y respetada ocupando este cargo?
La resolución fue de todo el directorio; todos apoyaron y eso ya es tremendamente positivo; el hecho de que cuando estábamos en la Asamblea, Daniel Constantín en ese momento presidente de la Asociación Agropecuaria dice que posiblemente fuera yo la futura presidenta, sentí que gente de un valor imponente, con años en la directiva, se paró y comenzó a aplaudir, fueron de las cosas que no me voy a olvidar, es imposible de explicar. Además las palabras que me dijeron y la confianza que depositaron en mí, es algo muy importante.
Pero viendo los titulares de los medios al otro día, me di cuenta que lo más importante era el hecho de que una mujer asumía y me preocupó, entiendo que tendría que ser algo más natural, más de norma, ya que en otros departamentos este cargo ya ha sido ocupado por mujeres.
Considero que hay mejores resultados cuando trabajamos unidos hombres y mujeres

9- ¿Cómo evalúa este tiempo desde que está al frente de la gremial?
A mi me gusta resolver las cosas y a veces me apresuro, pero siempre hay algún integrante de la directiva que me dice que vaya más despacio, eso lo necesito y me encanta. Creo que las mujeres tenemos la idea de poder hacer veinte cosas a la vez y eso es algo que tengo que dominarlo.

10- ¿Qué desafíos tiene para este año?
Este año como directivos, nos ha tocado un período muy especial; arrancamos en agosto donde hay propuestas de cambios importantes en el país, eso lleva tiempo y una de nuestras aspiraciones es tener muchos oídos y ser la voz de los productores, lo importante es llevar la voz adelante en las demandas y lo que se necesita para que este país despegue, para que haya más trabajo; la única manera es poder producir más y así generar más trabajo y llevar el país adelante para usarlo en aquello que estamos necesitando a gritos.

Hoy por: Sara Ferreira