Un apasionado de las cosas que hace

Un apasionado de  las cosas que hace

Con el Dr. Ivo Araújo, abogado y docente universitario

Salto es un gran productor de abogados a nivel país. No en vano, es el segundo lugar del Uruguay después de Montevideo donde la carrera está completa a la cursan cientos de personas cada año. Una de las particularidades que eso presenta, es que muchos jóvenes llegan a estudiar a Salto desde otros departamentos y luego que egresan como Abogados o Escribanos eligen quedarse en nuestro medio.
Sin embargo, también hay jóvenes salteños que eligen a Salto como una gran opción para sus vidas y que sin moverse del barrio pudieron tener éxito en sus estudios y desarrollar carreras exitosas. Pero también promoviendo derechos e igualdad de oportunidades, con profesionales jóvenes que se dediquen a formarse como docentes y a quedarse en Salto para que los jóvenes siempre tengan material de consulta. Uno de ellos es el Dr. Ivo Araújo Márquez, a quien EL PUEBLO consultó para su sección semanal.

¿Dónde nació y estudió?

Nací en Salto en 1979 y fui a la Escuela Nº3, que primero estaba en el local actual de la Escuela Nº1 en Artigas y Larrañaga. Siempre fui una persona de barrio y en eso puedo decir que el Liceo me quedaba cerca porque fui al Nº1 Ipoll y la Universidad también donde tuve la suerte que la carrera que elegí la pude hacer en Salto completa y tenía la Facultad en el barrio.

¿Cómo se compone su familia y a qué se dedica actualmente?
Hoy estoy casado y tengo dos hijos, Valentina e Ivo. Me pude recibir de abogado, tengo una Especialidad en Derecho Procesal y cursé la Maestría y el Doctorado en Derecho Procesal en la Universidad Nacional de Rosario (Argentina) donde soy aspirante al título de Magíster porque aún no presenté la tesis, pero estoy en eso. También soy Docente de Derecho Procesal en la Regional Norte.

¿Por qué optaste por la abogacía?
Tuve un docente de Historia, Llovet de apellido, que era un gran motivador. Ahora, haciendo un curso sobre neurociencia y neuropsicoeducación me cierran algunas cosas que me han sucedido en la vida, pero en cuanto a ese docente él me decía que tenía cierto talento para argumentar y me preguntó si me gustaba el Derecho y eso me llevó un poco a hacer la carrera. Además hasta por una cuestión económica porque no habría podido ir a estudiar a Montevideo.

¿Te recibiste y cómo fue el salto al vacío?
Era complicado, fundamentalmente una de las cosas que siempre comento es que empecé a trabajar de cero. Porque no conocía a un abogado, no tenía experiencia en ningún estudio y por lo tanto no tenía a quién preguntarle las cosas, era totalmente virgen en eso porque en la primera audiencia no sabía ni siquiera cómo pegar el timbre y fui aprendiendo.

Fuiste, como muchos otros pero especialmente en tu caso, un estudiante que trabajabas para solventar tus gastos
Sí, y una de las cosas que siempre le digo a mis alumnos en la Facultad, porque a veces ellos me dicen que no les fue bien en un examen porque no pudieron estudiar porque trabajan y les comento que durante toda mi carrera también trabajé, porque desde que estaba en el Liceo lo hacía y siempre estudié. Me quedaban solamente cuatro o cinco horas libres por día después del trabajo para poder estudiar y siempre las aprovechaba porque sino, no me habría recibido.

Sos de la camada que tomó el toro por las astas y se preparó para la docencia universitaria generando cuadros de profesores locales, algo que no existía antes y que actualmente refuerza la calidad de enseñanza en Derecho en Salto, ¿lo sentis como un desafío?
Sí claro, particularmente me parece que es muy bueno que en Salto se generen docentes locales, aunque en mi caso notamos diferencias con los docentes de Montevideo, por el trabajo que hacen, el tipo de tarea que desarrollan en la profesión y en la docencia, y eso es un diferencial en la formación. Me parece muy bueno que se generen docentes locales pero que lo hagan con una visión crítica, y no que por el hecho de se locales es que tiene que ser docentes, porque eso no es positivo. No soy muy camisetero ni siquiera de Salto en ese sentido.

¿Ejercer la profesión es más difícil de como te la esperabas?
Soy un apasionado de las cosas que hago, entonces eso es como un motor que te hace que vayas para adelante y veas las cosas un poco más sencillas. Como decía un profesor que tuve en la Maestría en Rosario, Adolfo Alvarado Velloso, el ejercicio de la abogacía no es difícil, es dificilísimo y el que considere lo contrario es porque no tiene mucha idea de cómo funciona la profesión.
Y yo comparto eso porque alguien puede ejercer sin haber estudiado mucho, pero lo hará desde un plano práctico, pero el trabajo de abogado no tiene día ni horario, no en vano es una de las profesiones que causan más stress.
Hay que priorizar los problemas de la gente, saber atender varios casos a la vez y tratar de resolverlos a todos, hay que empatizar con la gente y ser claros y comunicativos, no técnicos porque ellos no entienden. Encima muchas veces te chocas contra el sistema y generas complicaciones para tu cliente estando vos en el medio, es complicado.

Últimamente se habla de un nuevo proceso penal que entrará en vigencia en unas semanas, ¿a qué se refieren con esto?, ¿usted lo ve necesario?
Sí, yo lo veo como algo absolutamente necesario. Tuve la oportunidad de estar en Chile, en Brasil y en Perú, y cuando hablaba del proceso civil no había problemas, pero cuando me tocaba hablar del proceso penal uruguayo me avergonzaba, porque además nosotros resolvemos el problema en 24 horas, metiendo presa a un persona y nos vamos todos para casa. Pero ahora las cosas serán muy distintas con estructuras diferentes y roles bien definidos en cada caso.

Una vez que se recibe, el abogado ¿debe seguir estudiando?
Sí claro, hay que seguir, porque hoy incluso hay un quiebre de paradigmas muy importante en el ejercicio de la abogacía.
Un quiebre de paradigmas como en el caso del abogado litigante, el que lleva todo a juicio, porque en este caso hoy existe un gran desarrollo en lo relativo a lo que se denomina la abogacía preventiva, cuya idea es la de tratar de solucionar y encauzar un conflicto y así evitar un litigio ya generado. Otro de los cambios de paradigmas es la de aquel abogado que trabajaba en forma solitaria, con un escritorio y su secretaria, ahora hay una tendencia importante de una abogacía colectiva, donde está probado las sinergias que se generan y la abogacía tiende a eso a trabajar de forma colectiva.

¿Si tuvieras que volver a empezar serías nuevamente abogado?
Sí, claro, sin dudas. Insisto, yo soy un apasionado de las cosas que hago y tanto la docencia en la Facultad de Derecho como el ejercicio de la profesión, me han dado grandes satisfacciones y uno se pone muy contento cuando la gente queda satisfecha.







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...