Un estudioso de los hechos trascendentales de nuestro Salto

“Como católico que soy sé que cada uno
de nosotros tiene una misión en la vida”

“Como católico que soy sé que cada uno de nosotros tiene una misión en la vida”

Pese a su edad avanzada y sus problemas de salud, que lo han relegado en estos últimos tiempos a una silla de ruedas, el Prof Washington Casal Lafón (81) – hombre espiritual y de carácter afable – nos confiesa que siempre ha logrado reponerse a todo y que en su vida no hay lugar al aburrimiento.

Siempre encuentra algo para hacer.

Organizado y sistematizado para sus cosas, hace dos años que viene trabajando en la creación de un memorándum conprof.casal001material gráfico y recortes de diario – que documentan cada etapa de su vida y otros en los que acuña hechos que han marcado la historia del departamento; en total logró hacer 20 álbumes.

Muchos conocen la historia de este docente que no pasó desapercibido por la vida, puesto que fue partícipe de varios quehaceres significativos para la comunidad e integró diversas comisiones, entre ellas Rotary, Bienales y fue Director del Museo Gallino entre otras innumerables tareas.

En este Al Dorso procuramos adentrarnos un poco más en su ser y tal vez reconocer un Casal Lafón más recóndito, el que es conocido por pocos.

Adelantamos que es un hombre que supo ganarse muchos amigos, que fueron el sostén en sus días más vulnerables.

La máxima expresión de sus sentimientos está muy ligada a su niñez, de hijo único y niño mimado por sus padres, aunque su felicidad infantil se vio precozmente interrumpida por el fallecimiento de su madre, cuando era apenas un adolescente.

“DE TODAS LAS COSAS QUE HICE GUARDO GRATOS RECUERDOS. SOY UN AGRADECIDO DE LA VIDA”

“Nací en esta casa y guardo todas esas fotos… de  mi cochecito y todos los elementos que usé en esos primeros días de vida” – reveló.

Desde pequeño aprendió a guardar las cosas importantes que solía recortar con su madre y pegar en una especie de cuaderno de tapas duras.

“En ese tiempo sacamos algunos premios reuniendo las figuras de los chocolates Águila… completábamos la página y la llevábamos sellada”.

Cuando su madre falleció, pasó a ser criado por sus tías, quienes le brindaron mucho cariño y afecto, pero claro… nada puede suplir el amor de una madre.

RESILIENTE POR NATURALEZA

– ¿Le pesó el no haberse casado y tenido hijos?

– “No me pesó, aunque en un momento pensé en tener una familia, varios hijos, sobre todo una nena. Guardé por muchos años mi coche. Lo han usado cantidad de familias y curiosamente fueron 18 varones quienes lo usaron

No me frustró el hecho de no haber sido padre, porque soy católico y creo que todos tenemos un destino… un camino a recorrer, como el que estoy recorriendo ahora que es bastante difícil.

Desde hace dos años y medio estoy en silla de ruedas y no puedo salir a la calle. No obstante, gracias a Dios pude hacer muchas cosas durante ochenta años…

Ahora sigo la actividad sentado desde mi casa”.

Hace más de dos años atrás, una complicación de salud lo llevó a estar en el centro de terapia intensiva, informándose a sus familiares que no pasaría de esa noche.

“Dios decidió tenerme un tiempo más por aquí y por algo será. En todo lo que puedo, atiendo al prójimo.

Soy muy creyente y formado en la conducta salesiana”.

– ¿Por qué eligió la docencia?

– “Me gustaba la docencia, pero no ser maestro.

Tuve grandes profesores que me inspiraron. Me fui a Montevideo a estudiar Arquitectura y al cabo de tres años decidí ser profesor de Dibujo.

Me atraían las asignaturas que tenían un ribete artístico”.

La decisión de abandonar su carrera, para su padre fue bastante duro, porque la idea de su progenitor era que el culminara sus estudios profesionales.

- ¿Siempre fue metódico con sus emprendimientos?

– “Hasta ahora son muy ordenado y trato de cumplir con todo lo que me propongo. Ahora que no puedo salir, me manejo mucho con el teléfono.

De esa forma estoy pendiente de mis amigos… es una forma de estar presente”.

– ¿Cuándo empezó a trabajar en los álbumes?

– “Luego de mi accidente. Me quebré la tibia y el peroné a fines de febrero y me operaron los primeros días de marzo.

A raíz de ello tuve un problema de pulmón que me llevó al CTI seis días.

Mis amigos me apoyaron notablemente.

Posteriormente atravesé por una mala racha ante la ausencia de ellos, pues se murieron más de doce en un año, compañeros tanto de Salto como de Montevideo”.

Todo empezó con la idea de hacer un racconto de su vida. Confiesa que no le gusta escribir, que no tiene ese don, entonces se las ingenió con hacer relatos breves que acompañaran el testimonio gráfico, los recortes de diario y otros documentos.

Señala que es un buen momento para aligerar la valija, porque nada se lleva de esta vida.

“No se trata de resaltar mi vida personal, sino los hechos de los cuales fui espectador… todo se da a partir del año 1931.

Tres de los materiales son de carácter familiar.

Recuerdo que no me gustaba ir a la escuela y un año me enviaron con una profesora particular.

Recuerda con mucho cariño a una de sus primeras maestras, Minga Silvestre que fue un ícono de la enseñanza en nuestro departamento.

El esfuerzo para estar permanentemente informado

– De todas esas historias que ha documentado ¿Cuál le impactó más?

– “Tal vez uno de los más relevantes que haya vivido fue uno de los últimos, donde el entonces Intendente Malaquina me nombró Delegado para el concurso de la creación de la bandera de Salto, a sabiendas que soy blanco; lo tomé como un gran reconocimiento.Y otra gran satisfacción; el ganador del certamen fue un ex alumno mío.El creador del escudo de Salto fue mi profesor y el de la bandera un alumno mío”.

CONCURSO DE PLÁSTICA HORIZONTAL

Casal Lafón fue creador de un concurso singular, que se hizo en dos calles de Salto, donde cada equipo escolar, contó con una parcela para hacer una expresión plástica, se hizo en las calles Juan Carlos Gómez (frente a la Intendencia) y Artigas (frente a la Jefatura de Policía).

– ¿Qué interpretación hace de la educación en tiempos de la modernidad?

– “Sería bastante arriesgado juzgar y ponerme a opinar sobre ello. Creo que frente a la educación de antaño se establecen notorias diferencias, pero no hay que perder de vista que estamos viviendo también una época diferente.

Todos los días tenemos un nuevo desafío

Estoy orgulloso de los alumnos que he tenido a lo largo de mi carrera como docente”. El caso emblemático que recuerda, tiene que ver con su alumna no vidente Roxana Palacios, que con su tesón y fuerza de voluntad, sumada a la estrategia usada por el Prof. Casal, logró concretar con buenas notas la asignatura de dibujo.

Reconoce que no le gusta mirar la televisión, porque lo siente como una verdadera pérdida de tiempo; sin embargo mantiene la radio encendida día y noche y se informa leyendo los diarios locales y capitalinos.

– ¿Le teme a la muerte?

– Para nada. Me acuesto y me digo a mi mismo: si es esta la última noche, estoy listo. Le temo más a la enfermedad. Deseo tener una repentina, que creo que es la de los elegidos”.

Se encuentra ya en la recta final de su trabajo, que le llevó dos años de una elección minuciosa  de escritos, fotos y documentos que oportunamente dará a conocer.

SU PASAJE POR

ROTARY CLUB SALTO

“Una vez cumplidos mis 40 años ya no fue posible seguir integrando la Cámara Junior, por lo tanto fui propuesto por varios rotarios para integrarme.

Se me encomendó la fundación de otro Rotary en Salto, lo cual acepté con muchas ganas.

A pocos meses inauguramos el Rotary Club Salto Oriental, nombre muy significativo que indirectamente nos obligaba a trabajar mucho.

Hicimos varias obras de ingenio y diversión.

Altamar fue una de las casonas que fue convertida en un restaurante a la cual concurrió mucha gente, por iniciativa de la Dra. Ofelia Borrat de Galisteo que organizó un homenaje a Eduardo Fabini, siendo el día de aniversario de su nacimiento.

También con la Arquitecta Martin y el Prof Assunçao trabajamos intensamente en la realización del Museo del Hombre y la Tecnología, ya que queríamos cumplir con el pedido del recordado Arquitecto (Eduardo) Minutti.