Un salteño amante del cine y las historias

Tras 25 años de “Cine Club”, emisión televisiva de películas de época, entre las que resalta la enorme figura de Cantinflas, entrevistamos a su mentor y conductor, Juan “Tito” Aplanalp, quien tiene en sus hombros una importante trayectoria en los medios de comunicación salteños, conduciendo programas recordados por la población, como
“El fogón de Viana” y “Cancha Abierta”.

1- ¿Qué es la comunicación para usted?
Para mí la comunicación es una forma de llegar a la gente. Yo nunca había pensado en hacer radio, por ejemplo, ya que era muy tímido, venía de campaña, habiendo comenzado la escuela con 11 años, si bien ya sabía leer, lo que aprendí sólo, aunque le parezca mentira.
Nunca me pasó algo igual; eran tantas las ganas que tenía de aprender a leer, que me sabía todas las razas, las estancias, y demás cosas relacionadas con el campo, tanto es así que podría haber sido un periodista agropecuario (risas). Un día estaba acostado viendo una revista y comencé a entender lo que estaba escrito, fue algo increíble. Eso era una manera de llegar a la gente; una forma importante de comunicación, por eso le puse el ejemplo.

2- ¿Cómo fueron sus comienzos en radio?AL DORSO JUAN TITO APLANALP
Llegué a la ciudad a los 11 años, siendo un niño bastante tímido, lo repito. En ese entonces fui a la Obra Don Bosco, donde empecé a hacer teatro, era el año 1969, donde había un grupo de teatro y danza, para ver si me ayudaba en mi timidez. En ese tiempo estaba a cargo el Hermano Graña, quien marcó una época en el barrio. Allí recité, actué, hasta que, empecé con la radio, de causalidad, porque íbamos a Antena del Carmen, donde se hacía radioteatro, y me quedé, en Radio Cultural. Participé de programas como “El fogón de Viana”, presentaba y recitaba los números, también, y seguí. Prácticamente un 90% de mi actividad radial, estuvo ligada a Radio Cultural y a Emisora del Éxodo. Tuve algunos programas exitosos, otros no tanto, pero, no me puedo quejar; la gente siempre me brindó su respaldo. En esos tiempos la radio se escuchaba mucho. En Emisora del Éxodo tuvimos un programa que fue el primero en el que se habló de sexo al aire aquí en Salto, que se llamaba “Nuestro idioma”. También, un programa infantil, “Recreo cultural”, llenando todos los días la radio de gurises que cantaban, era muy lindo.

3- ¿Y el surgimiento de la actividad televisiva?
En el año 1994 llegó la televisión por cable a Salto, y fui a hablar con Delsa, quien me dio la oportunidad de comenzar a firmar uno de los programas pioneros del cable local, “Cancha Abierta”, en el que se pasaba baby fútbol, fútbol sénior, comercial, todo el juego del menor. Recuerdo que hice muchas notas a muchachos que hoy, están triunfando tanto en Montevideo como en el exterior, todos, haciendo sus primeras armas en el deporte. Luego pasamos a Cable Visión, con el mismo programa, donde estuvimos por mucho tiempo. También, colaboré por tiempo con “Deportes en el 8”, como unos 10 años. Con “Cancha Abierta” estuvimos hasta el año 2010, unos 15 años de forma ininterrumpida, aunque, tenía, en otra temática, “Cine Club”. O sea, si bien no he tenido muchos programas, sea en radio o en televisión, los que tuve siempre fueron largos.

4- Cine Club es otro de los clásicos de la televisión local, ¿lo considera así?
Sí. Con “Cine Club” empecé en la primera etapa del canal; y, después, en el 2010, me hablaron de Canal 4, para que hiciera un ciclo de cine, y bueno, desde hace 9 años de forma ininterrumpida, pasamos películas, fundamentalmente las clásicas, aunque algunos estrenos también. La gente lo que más pide, por ser mayoritariamente personas mayores, son películas como las de Cantinflas, aunque soy sincero, el primer año del programa nunca lo pasé, ya que nunca había visto una película de él.
Al principio pasábamos una selección de películas de calidad; al año, pasé recién una película de Cantinflas, porque se cumplían los 100 años de su nacimiento, y para qué, llovían los mensajes para que siguiéramos pasando sus películas. Recordemos que, en Uruguay, fue tradición los 1º de enero, comenzar el año estrenando una película de Cantinflas, en cines como el Plaza en Montevideo, eso hasta 1982, cuando filmó su última película “El Barrendero”.
Y, poco a poco el programa fue tomando forma nuevamente; la gente nos paraba en la calle pidiéndonos que pasáramos tal o cual película.

5- ¿De qué manera clasificaba las películas a emitir?
Al principio fueron clásicas, películas argentinas viejas, en blanco y negro, de Sandro, de Palito Ortega, por ejemplo; luego, como le comenté la gente nos la pedían, más que nada los primeros cuatro años en el cable; ahora, no es tanto por pedidos, sino que usamos una forma diferente. Recordemos que los públicos eran y son diferentes; las películas de calidad llegó un momento que las pasamos solamente en la Universidad y en el Ateneo, ya que los gustos en la televisión son más variados, tirando a lo moderno.

6- En estos 25 años del programa, ¿el público se ha renovado?
Sí. En estos 9 años de la segunda etapa del programa, he pasado películas unas 5 o 6 veces cada una, eso a pedido de la gente. En este tiempo la gente se ha ido renovando, quienes consumen televisión por cable, que antes era de los barrios y por ahí estaban asociados a otro cable y hoy se cambiaron, bueno, ellos son un nuevo público. Ahora, con internet y otras empresas de cable, la cosa cambio, por lo que me parece, al mismo tiempo, que no hay la misma cantidad de audiencia.

7- ¿Cuándo surgió la idea de hacer videos ya documentales?
Surgió por inquietudes de la gente. El de Salto Antiguo, por ejemplo y el de la visita del Papa Juan Pablo II, tuvieron mucha salida.
Si bien la gente tiene inquietudes culturales, lamentablemente la cultura está dejándose de lado y en Salto se lo ve. Salto está muy difícil.

8- ¿Por qué tanta afición al cine?
Soy sincero. Yo recién descubrí el cine en la Obra Don Bosco, allá por el año 1964, donde se daba cine por la noche; antes, en campaña, nunca lo había visto. La primera película que vi me impactó, fue de cowboys, y así, comencé a frecuentar ese cine y leer sobre el tema, sobre todo las críticas que se hacían en aquellos tiempos.
Asistía, también, al Cine Club que existía en Salto, en el Cine Sarandí. Llegábamos a ir 3 o 4 veces a la semana. Era los finales de los años 70 y comienzo de los 80, no había otra cosa.
Recuerdo en Cine Ariel los lunes por la tarde se llenaba de mujeres, aunque hicieran 40 grados de calor, eso sí, el cine tenía un techo que se abría, y, recuerdo que, una noche, se vino un chaparrón que se armó de golpe, y fue tremendo. Las colas para entrar muchas veces doblaban la esquina del cine, fueron tiempos muy lindos.

9- ¿Recuerda alguna anécdota de esos tiempos que esté relacionada con esa pasión?
Por supuesto. Junio de 1970, jugaba Brasil y Uruguay por la semifinal del Mundial de México 70, y, con un amigo, fuimos al Cine Club en el Cine Sarandí, a ver una película húngara, el cine estaba con la mitad de localidades llenas.
Aunque parezca mentira, en esa época, por más que jugara Uruguay, la vida seguía normal, no era como ahora que se paraliza el país, y le pregunté a uno de los taxistas de la parada que había en la esquina de Uruguay y Sarandí, cómo iba el partido, y me contestó que 1 a 1.
Cuando salimos de ver la película, recién nos enteramos del resultado, perdimos 3 a 1. Uruguay salió en 4to lugar, y nadie dio bolilla.
En 2010, fue muy distinto. Claro, en esa época era natural, por ejemplo, que Nacional o Peñarol ganaran todo y, Uruguay, no se quedaba atrás. Ahora, si no salía en los primeros lugares, no era merecedor de festejos. Eran otros tiempos.

10 – Los tiempos cambiaron, pero, aún hoy, las personas siguen apostando a la ficción, aunque sea en otras plataformas, ¿lo ve así?
Sí, sí. Anteriormente la competencia del cine fue el video, tiempo en que el Video Club, tuvo el auge máximo, hablamos de la década del 80.
Después, poco a poco fue apareciendo internet, y todo lo que la misma trajo, plataformas digitales, canales especializados en series y películas, canales por abonados, etc. Pero sí; la gente sigue y seguirá apostando a la ficción.

Hoy por: Dr. Adrián Báez